El camello y la pulga

El camello y la pulga
de Félix María Samaniego


Al que ostenta valimiento 
Cuando su poder es tal,
Que ni influye en bien ni en mal, 
Le quiero contar un cuento.

En una larga jornada 
Un Camello muy cargado 
Exclamó, ya fatigado:
«¡Oh qué carga tan pesada!» 
Doña Pulga, que montada 
Iba sobre él, al instante
Se apea, y dice arrogante: 
«Del peso te libro yo.» 
El Camello respondió: 
«Gracias, señor elefante.»