El caballo curandero

Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


El caballo curandero.

Un barbero en un cuartago
Visitaba á cierto enfermo,
Que tenia una apostema
Con unos dolores fieros.

Alargábase la cura,
Y el paciente echaba verbos.

— Hermano, tened paciencia,
Decia el quirurgo diestro,
Que este achaque va despacio.
Que en el hipocondrio interno
Tenéis una hidropesía;
Alcanzadme ese tintero,
Porque quiero recetaros
Un nuevo eficaz remedio.

Al darle el pobre la pluma,
El caballo, que era inquieto,
Asentóle la herradura
Y le reventó el divieso.
Con que al punto le cesaron
Los dolores al enfermo,

Sintiéndose mejorado,
Y empezó á voces diciendo:

— Voto á brios, que mejor cura
El caballo que el maestro.