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Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


§ CXCI.Editar

De la belleza de un rostro.

No se pinten jamas músculos definidos crudamente; antes al contrario, desháganse insensible y suavemente los claros agradables con sombras dulces; y de este modo resultará la gracia y la belleza.


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