El Monitor Araucano Tomo I, N°1

El Monitor Araucano Tomo I, N°1 Martes 6 de Abril de 1813

Descendencia de Arauco gloriosa
Despertad el heredado ardor,
Que os esperan laureles triunfales
Y alto nombre en los campos de honor.
Santiago, Abril 4 de 1813.

La publicidad de las acciones sirve para estimular al bien, retraer del mal y alimentar el honor, alma de las grandes acciones. Con un día de intermedio, se imprimirá una noticia de todas las ocurrencias interesantes, y de las resoluciones del Gobierno. Igualmente, que de las entradas y gastos del Erario al fin de cada semana, para que tenga la opinión el influjo que debe, y cada uno se esfuerce a merecerla buena. Carrera - Pérez - Infante.


El valiente patriota, don Rafael de la Sota, con 150 hombres, sostuvo por cerca de 3 horas el fuego del Ejercito de Chiloé, y después de clavar la artillería cedió a la fuerza infinitamente superior, y se salvo para volver a pelear en unión de sus conciudadanos, a quienes inflama con sus palabras y ejemplo. El traidor Jiménez Navia olvidando cuanto se debe al reconocimiento, y a la confianza, vendió a la Concepción; no pudo sorprender a los virtuosos. Don Pedro José Eleisegui, capellán de Dragones, apenas oyó la voz de rendirse, dijo: « Yo no sucumbo a iniquidades, si hay quien me siga, hágalo, y se retiro, seguido de un sargento y siete dragones y un tambor; hizo batir marcha, la que verificó alcanzando los caudales, que se habían salvado, apresurándolos para que no fuesen alcanzados del infame Caravajal, que por orden de sus nuevos amos los perseguía. Al pasar por Chillan, tomo ciento y tantos fusiles, y con ellos ha llegado a Curico, acompañado de Jiménez Tendillo, tan fiel como hábil, el que se ha destinado a la Comisaría del Ejército. Se han reunido a el, los ilustres don Enrique Lasale, un hijo de Benavente, otro de Manzano, el guapo Serrano, Vásquez de Novoa, y se aguardan otros muchos; y a todos se socorre.

Los militares de aquella desgraciada Ciudad y los vecinos principales reúnen sus fuerzas y aguardan al general y sus órdenes, llenos de entusiasmo por reconquistar su Patria (1), como lo esperan en breve. Ya han marchado los cuerpos de la Gran Guardia Nacional, regimientos de Príncipe y Princesa: sigue la artillería, Granaderos y Milicias de Maipo.

Sin estas plausibles noticias, que sirven para afirmar la constancia, y cuando sólo se presagiaban fatalidades, hizo una erupción el volcán del patriotismo. Centenares de jóvenes, hijos y esperanzas de la Patria, se agolpaban armados, pidiendo la ocasión de servirla y se ha encargado la organización de estos preciosos cuerpos a don Agustín de Izaguirre y don Pedro Nolasco Valdés, que la aceptaron con gozo, y la ejecutan con actividad. No contentos con emplear sus personas gratuitamente, hacen oblación de sus fortunas.


El valiente patriota, don Rafael de la Sota, con 150 hombres, sostuvo por cerca de 3 horas el fuego del Ejercito de Chiloé, y después de clavar la artillería cedió a la fuerza infinitamente superior, y se salvo para volver a pelear en unión de sus conciudadanos, a quienes inflama con sus palabras y ejemplo. El traidor Jiménez Navia olvidando cuanto se debe al reconocimiento, y a la confianza, vendió a la Concepción; no pudo sorprender a los virtuosos. Don Pedro José Eleisegui, capellán de Dragones, apenas oyó la voz de rendirse, dijo: « Yo no sucumbo a iniquidades, si hay quien me siga, hágalo, y se retiro, seguido de un sargento y siete dragones y un tambor; hizo batir marcha, la que verificó alcanzando los caudales, que se habían salvado, apresurándolos para que no fuesen alcanzados del infame Caravajal, que por orden de sus nuevos amos los perseguía. Al pasar por Chillan, tomo ciento y tantos fusiles, y con ellos ha llegado a Curico, acompañado de Jiménez Tendillo, tan fiel como hábil, el que se ha destinado a la Comisaría del Ejército. Se han reunido a el, los ilustres don Enrique Lasale, un hijo de Benavente, otro de Manzano, el guapo Serrano, Vásquez de Novoa, y se aguardan otros muchos; y a todos se socorre.

Los militares de aquella desgraciada Ciudad y los vecinos principales reúnen sus fuerzas y aguardan al general y sus órdenes, llenos de entusiasmo por reconquistar su Patria, como lo esperan en breve. Ya han marchado los cuerpos de la Gran Guardia Nacional, regimientos de Príncipe y Princesa: sigue la artillería, Granaderos y Milicias de Maipo.

Sin estas plausibles noticias, que sirven para afirmar la constancia, y cuando sólo se presagiaban fatalidades, hizo una erupción el volcán del patriotismo. Centenares de jóvenes, hijos y esperanzas de la Patria, se agolpaban armados, pidiendo la ocasión de servirla y se ha encargado la organización de estos preciosos cuerpos a don Agustín de Izaguirre y don Pedro Nolasco Valdés, que la aceptaron con gozo, y la ejecutan con actividad. No contentos con emplear sus personas gratuitamente, hacen oblación de sus fortunas.


DonativosEditar

Don Pedro del Solar ha dado 500 pesos
Don Ignacio Luco 100 pesos
Don José Antonio Canas 100 pesos
Don Conrado Walter 51 pesos y 6 reales.
Don Andrés Gómez de Castro 48 pesos
Don Santiago Errázuriz 200 pesos
Dr. don Domingo de Errázuriz 200 pesos
Dr. don José Antonio de Errázuriz 500 pesos
Don Rudecindo Castro 50 pesos
Don Andrés Nicolás Ortega 50 pesos
Dona Maria Armijo 100 pesos
La misma en empréstito 100 pesos
Don Juan de Dios Vial del Río la mitad de (su) sueldo 1.000 pesos
El Capitán don Manuel de Araos todo su sueldo, y a más la plata de su pequeña vajilla y habíos de montar. Se admitió lo primero, reservando para el caso necesario el entero cumplimiento de sus nobles deseos.
El Tribunal del Consulado 6.000 pesos
El Tribunal de Minería 4.000 pesos.

Ambos Cuerpos ofrecen continuar sus erogaciones.

Han ofrecido mantener soldados durante la guerra de Concepción. Nómina de contribuyentes voluntarios.Editar

Don Antonio Flores 4
Don Pedro Nolasco Valdés, don Agustín de Gana, y don José Mariano Astaburuaga, Prior y Cónsules, ofrecen cada uno mantener 3 soldados, mientras se tranquilice Concepción, 9
Don Ramón Moreno 3
Los cuatro hermanos don José Santiago, don Fernando, don Isidoro y don Ramón de Errázuriz 40
El Regidor don José Antonio Irisarri 20
Don Joaquin Trucíos 10
Don Antonio Hermida 20 y a mas el valor de mil pesos en ganado, y en caso necesario el que le queda.
Don José Maria Guzmán 1. A más 25 vacas, y si fuese preciso cuantas tiene.
El ciudadano Nicolás Matorras y San Martín 10, para lo que ofrece too pesos mensuales por un año; a cuyo fin refrendara su oferta haciendo desde ahora la de su persona y todos sus bienes para el caso necesario.
El doctor don Mariano de Egaña ha ofrecido servir y está desempeñando la Secretaria sin sueldo, de que ha hecho oblación.

Al General de la Frontera. Oficio de la Junta al General José Miguel Carrera encomiando la conducta de Pedro José Eleisegui y quienes le acompañaron durante su resistencia a la ocupación de Concepción. Dispone premiosEditar

Se acaba de recibir el oficio en que comunica V. E. la generosa y patriótica resolución con que el doctor don Pedro José Eleisegui delante de las filas en que los cobardes proponían la entrega de las tropas de Concepción, proclamó a presencia de la muerte y de los tiranos, que no asentía a semejante determinación, y excitando a los que quisiesen seguirle, se destacaron de las tropas un sargento con siete soldados, y un tambor; todos los cuales se vinieron a custodiar los caudales que salían en retirada, recogiendo las armas que se hallaban en Chillan; y en este mismo momento quiere el Gobierno que V. E. de las gracias a estos beneméritos ciudadanos a nombre de la Patria, asegurándoles de su eterna y distinguida consideración; y que es parte de los grandes premios a que son acreedoras las bellas acciones, principalmente ejecutadas en medio, de la infamia y los delitos, avise V. E. al doctor Eleisegui que conviene al servicio de la Patria se mantenga con algún destino en el Ejercito para animar las tropas con su patriotismo y ardor heroico; y que a su regreso venga a ocupar el beneficio de Racionero, que hoy ha vacado por muerte del doctor Palomera, a que desde hoy mismo le presenta el Gobierno. Que el Sargento, soldados y el tambor, reciban desde esta fecha doble sueldo del que les corresponde, y sean propuestos a otros grados conforme a la aptitud que les reconozca V. E. Que el doctor Eleisegui, y los bizarros y valientes Sota, Lasale y Jiménez Tendillo, que salvó los caudales, esperen inmediatamente las medallas de honor que ha mandado grabar el Gobierno para distinguir las brillantes acciones; avisando V. E. si el destino que ha dado en el ejercito a Tendillo es verdaderamente digno de su relevante servicio, a informando sucesivamente de los demás militares y. ciudadanos que hayan manifestado o manifiesten lealtad patriótica en medio de los tiranos. Convencida igualmente esta autoridad de la violencia que han sufrido gran parte de los militares entregados por sus alevosos Jefes, ha resuelto que todo soldado patriota, que hallándose en poder de los enemigos, se recoja a las armas de la Patria reciba un sobre sueldo de la mitad de su pré por cuatro anos, y 16 por de pronto, si se presenta con fusil, y 8 si no lo trae. V. E. en atención a los peligros a que se exponen las personas y familias de los oficiales patriotas, que emigren de las banderas de los tiranos, los elevara a un grado mas del que obtenían; y en el caso de acompañarse de algunos soldados, se aumentaran las recómpensas a proporción del numero de soldados y las armas, que presenten.

Dios guarde a V. E. muchos años - Sala de Gobierno, 4 de Abril de 1813 - Juan José de Carrera - Francisco Antonio Pérez - José Miguel Infante - Excmo. señor don José Miguel de Carrera.