El Gran Teatro del Mundo: 28

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El Gran Teatro del Mundo Pedro Calderón de la Barca


LABRADOR



Deja las locas

ambiciones, que ya muerto,

del sol que fuiste eres sombra.


RICO



No sé lo que me acobarda

el ver al Autor ahora.


POBRE



Autor del cielo y la tierra,

ya tu compañía toda,

que hizo de la vida humana

aquella comedia corta,

a la gran cena, que tú

ofreciste, llega; corran

las cortinas de tu solio

aquellas cándidas hojas.

 
(Con música se descubre otra vez el globo celeste, y en él una mesa con cáliz y ostia, y el AUTOR sentado a ella, y sale el MUNDO.)
 


AUTOR



Esta mesa, donde tengo

pan que los cielos adoran

y los infiernos veneran,

os espera; mas importa

saber los que han de llegar

a cenar conmigo ahora,

porque de mi compañía

se han de ir los que no logran

sus papeles, por salvarles

entendimiento y memoria

del bien que siempre les hice

con tantas misericordias.

Suban a cenar conmigo

el pobre y la religiosa

que, aunque por haber salido

del mundo este pan no coman,

sustento será adorarle

por ser objeto de gloria.

 
(Suben los dos.)

 

POBRE



¡Dichoso yo! ¡Oh, quién pasara

más penas y más congojas,

pues penas por Dios pasadas

cuando son penas son glorias!


DISCRECIÓN



Yo, que tantas penitencias

hice, mil veces dichosa,

pues tan bien las he logrado.

Aquí dichoso es quien llora

confesando haber errado.


REY



Yo, señor, ¿entre mis pompas

ya no te pedí perdón?

Pues ¿por qué no me perdonas?


AUTOR



La hermosura y el poder,

por aquella vanagloria

que tuvieron, pues lloraron,

subirán, pero no ahora,

con el labrador también,

que aunque no te dio limosna,

no fue por no querer darla,

que su intención fue piadosa,

y aquella reprehensión

fue en su modo misteriosa,

para que tú te ayudases.