El Gran Teatro del Mundo: 23

Pág. 23 de 30
El Gran Teatro del Mundo Pedro Calderón de la Barca


MUNDO



De la Gentilidad es

aquella proposición,

así lo dijo Isaías.


DISCRECIÓN



¿Quién se sigue ahora?


POBRE



Yo.

Perezca, Señor, el día

en que a este mundo nací.

Perezca la noche fría

en que concebido fui

para tanta pena mía.

No la alumbre la luz pura

del sol entre obscuras nieblas:

todo sea sombra obscura,

nunca venciendo la dura

opresión de las tinieblas.

Eterna la noche sea

ocupando pavorosa

su estancia, y porque no vea

el cielo, caliginosa

oscuridad la posea.

De tantas vivas centellas

luces sea su arrebol,

día sin aurora y sol,

noche sin luna ni estrellas.

No porque si me he quejado

es, Señor, que desespero

por mirarme en tal estado,

sino porque considero

que fui nacido en pecado.


MUNDO



Bien ha engañado las señas

de la desesperación,

que así, maldiciendo el día,

maldijo el pecado Job.

 
(Canta VOZ.)


 

VOZ



Número tiene la dicha,

número tiene el dolor;

de ese dolor y esa dicha

venid a cuentas los dos.


RICO



¡Ay de mí!


POBRE



¡Qué alegre nueva!


RICO



Desta voz que nos llamó,

¿tú no te estremeces?


POBRE



Sí.


RICO



¿No procuras huir?


POBRE



No,

que el estremecerse es

una natural pasión

del ánimo, a quien como hombre

temiera Dios, con ser Dios.

Mas si el huir será en vano,

porque si della no huyó

a su sagrado el poder,

la hermosura a su blasón,

¿dónde podrá la pobreza?

Antes mil gracias le doy,

pues con esto acabará

con mi vida mi dolor.


RICO



¿Cómo no sientes dejar

el teatro?


POBRE



Como no

dejo en él ninguna dicha,

voluntariamente voy.


RICO


Yo ahorcado, porque dejo

en la hacienda el corazón.


POBRE



¡Qué alegría!


RICO



¡Qué tristeza!


POBRE



¡Qué consuelo!


RICO



¡Qué aflicción!


POBRE


¡Qué dicha!


RICO



¡Qué sentimiento!


POBRE



¡Qué ventura!


RICO



¡Qué rigor!

 
(Vanse los dos.)