Dulce el fuego de amor, dulce la pena

Dulce el fuego de amor, dulce la pena
de Fernando de Herrera


 Dulce el fuego de amor, dulce la pena,   
 y dulce de mi daño es la memoria   
 cuando renueva amor la antigua historia   
 que a su grave tormento me condena;   
 

 mas cuando hallo mi esperanza llena  
 de bien y de promesas de victoria,   
 un súbito dolor turba mi gloria,   
 y todos mis contentos desordena;   
 

 que será esta luz pura de belleza   
 la fe del justo amor en poca tierra  
 vuelta, y el fuego muerto que me inflama.   
 

 ¡Oh vano ardor de la inmortal flaqueza!   
 ¿Si el fin que ofrece paz de tanta guerra   
 no dejará aun ceniza de mi llama?