Don Gil de las calzas verdes: 080

Escena V
Pág. 080 de 195
Don Gil de las calzas verdes Acto II Tirso de Molina


DOÑA JUANA

Enamoróse de oídas
don Miguel de tí: al poder
de tu dote lo atribuye,
que ya amor es mercader; 340
y atropellando amistades,
obligación, deudo y fe
de don Gil, le hurtó las cartas
y el nombre, porque con él
disfrazándose, a esta corte 345
vino, pienso que no ha un mes.
Vendiéndose por don Gil,
te ha pedido por mujer.
Yo, que sigo como sombra
sus pasos, vine tras él, 350
sembrando por los caminos
quejas, que vendré a coger
colmadas de desengaños,
que es caudal del bien querer.
Sabiendo don Gil su agravio, 355
quiso seguirle también,
y encontrámonos los dos,
siendo fuerza que con él
caminase hasta esta corte,
habrá nueve días o diez, 360
donde aguardo la sentencia
de mi amor, siendo tú el juez.
Como vine con don Gil,
y la ocasión siempre fue
amiga de novedades, 365
(que basta, en fin, ser mujer),
la semejanza hechicera
de los dos pudo encender,
mirándose él siempre en mí,
y yo mirándome en él, 370
descuidos. Enamoróse
con tantas veras...