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Discurso de orden del Presidente Chávez en ocasión de la entrega de la propuesta de Reforma Constitucional en la Asamblea Nacional

Sesión Especial del día miércoles 15 de agosto de 2007

Discurso de Orden pronunciado por el ciudadano Comandante Hugo Chávez Frías, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, en la conmemoración del Ducentécimo Segundo Aniversario del Juramento del Libertador Simón Bolívar en el Monte Sacro y el Tercer Aniversario del Referendo Aprobatorio de su mandato constitucional

(Desde la Tribuna de Oradores). Camaradas, este mensaje con las buenas noches por delante, en cadena nacional de radio y televisión para todo el país, día 15 de agosto. Señora Presidenta de la Asamblea Nacional, diputada Cilia Flores; señora Vicepresidenta; señor Vicepresidente; Diputados, Diputadas; ciudadana Magistrada Luisa Estela Morales, Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano doctor Isaías Rodríguez, Presidente del Poder Moral Republicano, Fiscal General de la República; ciudadana doctora Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral; ciudadano doctor Germán Mundaraín, Defensor del Pueblo; ciudadano Clodosbaldo Russián, Contralor General de la República; Excelentísimo Señor Moctar Ouane, Ministro de Asuntos Exteriores de la hermana República de Malí, quien nos visita y está con nosotros (Aplausos); saludamos desde aquí al Presidente de Malí, Amadou Toumani Touré, buen compañero, un gran amigo de esa África hermana que tanto queremos y que tanto necesitamos para rescatarnos a nosotros mismos, nuestra memoria, nuestra historia, nuestras raíces, nuestro pasado, nuestro presente y los códigos de nuestro futuro. Excelentísimas y Excelentísimos Señores Embajadores y Embajadoras acreditados ante el Gobierno Nacional, demás integrantes del Honorable Cuerpo Diplomático; ciudadanos, ciudadanas integrantes del Consejo Presidencial para la Reforma Constitucional, ciudadano diputado Víctor Hugo Morales, Presidente del Parlamento Andino. ¿Dónde está Víctor Hugo? Ya va Presidente del Parlamento Andino, Víctor Hugo, camarada, compañero.

(El diputado Víctor Hugo Morales desde el palco saluda al Presidente)

Allá está entre los militares, claro, está donde debe estar. Víctor Hugo Morales, Capitán de Navío, de los líderes de El Porteñazo , acción revolucionaria de la Fuerza Armada, de la Marina de Guerra (Aplausos) .

Señor Vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Rodríguez; señor Canciller; Ministros, Ministras del Gabinete Ejecutivo, qué bueno, me gusta verlos así alineaditos, los pusieron en una columna ahí; señores Gobernadores y Gobernadoras; señor Alcalde Mayor, Juan Barreto; señor Alcalde del Municipio Libertador, Freddy Bernal; señor General en Jefe, Ministro del Poder Popular para la Defensa; General de División, Jefe del Estado Mayor Conjunto; Comandantes de los Componentes de la Fuerza Armada Bolivariana; señor General de División, Comandante de la Reserva Nacional y Movilización Nacional; señor Presidente de Telesur; periodistas; señores de la prensa; estudiantes de la Comisión Presidencial del Poder Popular Estudiantil; diputados especiales; amigas y amigos. He concluido. (Risas).

Cada día es más largo el vocativo y entonces uno pasa bastante tiempo y le echan la culpa, pero la culpa es del vocativo. Vamos a ponerlo por aquí.

Debo comenzar agradeciendo a la muy digna Asamblea Nacional por recibirme, y a los Ministros, Ministras, Vicepresidentes, Alto Mando Militar, esta noche de hoy, para cumplir con algo que habíamos prometido desde el año pasado y en lo cual hemos venido trabajando intensamente muchos de nosotros, hombres y mujeres, para presentar a ustedes, señores diputados, diputadas, señora Presidenta, esta propuesta o anteproyecto de Reforma Constitucional. Con esto activamos el maravilloso mecanismo de –no quiero parecer pretencioso, pero es la verdad– una de las más avanzadas constituciones que tiene el universo mundo.

Hoy, y esto es muy importante, quizás es una de las cosas más importantes, porque tiene que ver con el fondo de la cuestión. Habrá que recordar –los que tenemos memoria, los que ya vamos un poco largo por el camino– cómo aquí se aprobaron las constituciones en casi 200 años de historia republicana, todas se aprobaron en cenáculos. Habrá que recordar y revisar en la historia venezolana cómo fueron reformadas aquellas constituciones del siglo XIX, las del siglo XX. Todas fueron reformadas en pequeños cenáculos. Habrá que recordar cómo fueron derogadas unas y otras, cómo iban y venían. Nunca jamás, nunca antes jamás en nuestro país el pueblo, el dueño de la soberanía, el depositario eterno de la soberanía, había participado en la elaboración, en la discusión y sobre todo en la aprobación de esta nuestra maravillosa Constitución. Y ella misma lo recoge: Nadie podrá, nadie por más poder que tenga o crea tener, económico, político, moral, militar; nadie, nadie, nadie en este mundo podrá cambiar ni una sola coma, ni un solo punto y coma de esta nuestra Constitución Bolivariana, sin que pase por el mecanismo que hoy estamos activando en esta Asamblea Nacional ¡De cara al pueblo y rumbo al pueblo! ¡Rumbo al pueblo! (Aplausos).

Saludo desde aquí a esas miles y miles de personas que están llenando las calles y avenidas que circundan este histórico edificio; y más allá, por ese centro de Caracas; y más allá, por esas ciudades y pueblos de nuestra Patria, de nuestra Nación, de nuestra República. La aprobaron ustedes. Sólo ustedes podrán modificarla. Esto dice mucho del proceso que hoy se vive en Venezuela. El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga.

Así que a partir del día de hoy se iniciará el verdadero debate. Algunos partieron en falso y comenzaron a dar un debate artificioso, engañoso, etéreo. Ahora no, ahora sí tendrán a partir de hoy, tendremos todos, la piedra sobre la cual afincarnos para la crítica. ¡Qué viva la crítica! ¡Qué viva el pensamiento crítico! Impulsemos en todos los espacios a partir de hoy este gran debate, vamos a reeditar el debate constituyente de 1999 y con esto vamos a crecer todos, vamos a aprender todos y todas. E independientemente del resultado, lo que estoy haciendo –modestamente– es en función de algo en lo que creo, presentar una propuesta.

Agradezco mucho a la Comisión que me estuvo ayudando y a las distintas personas que enviaron opiniones escritas o verbales; a cuantos consulté y a cuantos he consultado, pero al final de todo esto, es mi responsabilidad y así la asumo ante el país por todo lo que contiene esta propuesta. Que se abra, pues, desde hoy el debate rumbo a la discusión, rumbo a la crítica, rumbo a la campaña que habrá que hacer para el referendo aprobatorio. Así espero de esta propuesta.

Ahora, antes de entrar de lleno en el material –no se asusten que no es tan extenso– menos del 10% del articulado constitucional estoy proponiendo que sea reformado, aun cuando sabemos que al reformar un artículo es casi imposible que no tenga impacto en otros artículos de la misma temática contenida en la Constitución, pero la propuesta abarca menos del 10% del articulado constitucional. He hecho un esfuerzo de síntesis para apuntar allí a los puntos nodales, críticos, que considero deben ser reformados para abrir otra etapa en este proceso de construcción de la Venezuela bolivariana y socialista.

Pero antes, decía, quiero insistir en lo que ya comentaba nuestra Presidenta Cilia Flores y en el tema que magistralmente nos ha presentado este grupo de actores y artistas venezolanos. Hoy se cumplen, pues, 202 años del Juramento del Monte Sacro; es preciso rendirle tributo al Padre Bolívar, todos los días habrá que rendirle tributo a ese “Padre nuestro que está en la tierra, en el agua y en el aire” como lo llamó en su canto Pablo Neruda.

Pero en días especiales como éste, preciso es, con el tributo al Padre, el recuerdo, la mirada, el sentimiento y el ejemplo. Nosotros estamos llamados a colocarnos a la altura del Juramento del Monte Sacro y de todo lo que ese juramento abrió como compás histórico hace más de 200 años.

Compatriotas, recordémoslo, cuando Bolívar va al Monte Sacro tenía 22 años recién cumplidos el 24 de julio anterior. 22 años, muchachos de 22, muchachos y muchachas de 20; pero aquel niño, pero aquel joven había nacido en cuna rica, pero había crecido en el infortunio espiritual –pudiéramos decirlo–, huérfano de padre, no conoció padre. Años después le escribe a María Antonia: “María Antonia, encárgate de Hipólita que no conocí más padre que ella. Ella fue mi padre y también fue mi madre”. La Negra Hipólita.

Huérfano de madre a los nueve años. Huérfano, niño rico y rebelde. Luego Europa y luego el matrimonio; luego el amor y luego la viudez a los 20 años, niño casi todavía. Imaginemos qué puede sentir un joven que viva en apenas 20 años esos acontecimientos o esos dolores.

Es así como Bolívar vuelve a Europa desconsolado. Cuenta Simón Rodríguez que lo consiguió un día casi moribundo, se quería morir, desahuciado. Ningún médico, ni nadie, conseguía la enfermedad, era el alma, era la enfermedad del alma, no conseguía rumbo aquel rebelde, aquel joven.

Y allá consiguió de nuevo a Simón, que no era viejo todavía, Simón Rodríguez el filosofo, el revolucionario y aquel hombre lo llevó, lo levantó, le señaló el camino como el mismo Bolívar años después, en 1824, lo recuerda en la memorable carta de Pativilca cuando se enteró que Simón Rodríguez, viejo ya, había regresado a Suramérica y le dice: “Usted señaló, usted me indicó el camino. Yo no he hecho sino seguir el camino señalado por usted”.

Es cuando Bolívar llega al Monte Sacro. Llega allí cuando en Europa todo giraba en torno a Napoleón Bonaparte, la Revolución Francesa, vibraba Europa, rayos y centellas salían de la Francia revolucionaria, las ideas del iluminismo bañaban la Europa y de la Europa a buena parte del mundo.

Bolívar vio con sus propios ojos cómo Napoleón se coronó Emperador de la Francia en Notre Dame y cómo meses después se coronó Rey de Italia. Por eso años más tarde diría: “Yo no soy Napoleón, ni quiero serlo. Libertador o muerto es mi destino”.

Cuando le propusieron que se coronara rey, por allá por 1827, a su retorno a Caracas –que se coronara rey– y como no quiso, entonces dijeron los oligarcas: “Ah, no quiere ser rey, que muera Libertador, morirás Libertador. Murió como Libertador, pero se opuso a ser rey de Venezuela o de Colombia”.

Rindamos tributo por aquel muchacho de 22 años. Bien lo dijo Cilia, parafraseando a Augusto Mijares, seguramente es de Augusto Mijares la brillante idea según la cual Simón Bolívar nació aquí en Caracas el 24 para el 25 de julio de 1783, pero que el Libertador nació en Roma, en el Monte Sacro, el 15 de agosto de 1805.

Compatriotas, nosotros estamos, hemos ya entrado en plena era bicentenaria. Lo recordaba esta madrugada dándole los últimos toques a mi humilde propuesta, pero sentida, pensada con emoción. En verdad estoy emocionado este día de hoy, porque creo en lo que estamos haciendo, creo que esta propuesta nos va a permitir abrir puertas que hasta ahora no hemos podido abrir, abrirle al pueblo nuevos horizontes para la nueva era, para consolidarnos en esta era bicentenaria a la que hemos entrado al galope, 202 años del 15 agosto de 1805.

Pero recordemos que mientras Bolívar juraba al lado de Simón Rodríguez y un primo hermano de él, Fernando del Toro –allá estaban los tres, allá en el Monte Sacro–, otro venezolano con cien leyendas a cuestas, con un mundo bajo sus pies, como diría Florentino, preparaba maletas, un poco más al norte, muy cerca, en Londres.

Se había cansado de esperar ayuda de los gobiernos europeos. Él desertó del Ejército imperialista español y se fue a los Estados Unidos, desenvainó la espada, montó a caballo y batalló junto Washington y aquellos y aquellas por la Independencia de los Estados Unidos. Lo hizo pensando en su Patria, en Venezuela, en Suramérica, además de luchar por la independencia de un pueblo.

Se fue a Moscú y él mismo lo escribe: “Por aquí ando buscando ayuda, apoyo para la independencia de mi pobre Patria”. Se fue luego a Londres y después a Francia, y montó en el caballo de la Revolución, desenvainó la espada y llegó a ser Mariscal de Francia.

Napoleón llegó a decir un “Quijote sin locura”. Pero como le escribe a un amigo en Rusia y le dice: “Aquí estoy ahora de Mariscal de Francia, no le extrañe a usted esto, porque todo lo que hago es pensando en la independencia de mi pobre Patria”, esta Patria. Pues ese hombre cansado de esperar ayuda de aquellos gobiernos, de aquellos sus amigos –podemos decirlo–, o sus conocidos, empacó, se despidió de su mujer, de su pequeño hijo de dos o tres años y montó en un barco rumbo al continente americano. Era Miranda.

Cuando Bolívar jura en el Monte Sacro, Miranda hacía maletas o ya venía en un barco navegando aquel 1805 hacía los Estados Unidos. Diciembre de 1805 lo pasó Miranda en Nueva York, y en Washington conversó con el Presidente de los Estados Unidos. Había conversado en Londres con primeros ministros, cancilleres, lo mismo en Francia. No consiguió ayuda de nadie, y cansado se vino en el Leander , un cañón y unos soldados, una imprenta y un grito: ¡Libertad o Muerte! Que es lo mismo que decir ¡Patria o Muerte!

Doscientos años celebramos el año pasado, 2006, de la llegada a las costas venezolanas del Precursor de la Revolución Suramericana, Francisco de Miranda, y nos aproximamos a los 200 años del 19 de abril, del 5 de julio. Por eso decía, estamos entrando, hemos entrado de lleno y al galope en la era bicentenaria.

Magistral la representación de nuestro Padre Bolívar por este excelente actor venezolano, primero el Juramento en Roma. Yo iba a leer una parte, pero como él lo hizo me ahorró tiempo, él me ha ayudado; sin embargo, él, por razón de tiempo seguramente, no lo declamó completo, yo no me lo sé completo, hace muchos años me aprendí fue la última parte. “Juro delante de usted...”, porque ese juramento fue el mismo que hicimos en el Monte –no, en el Monte Sacro no, allí volvimos a hacerlo hace un año– fue en el Samán de Güere, éste fue el juramento.

Sólo voy a insistir en esto que ustedes me han oído reflexionar, leo: “La civilización que ha soplado del oriente ha mostrado aquí todas sus fases, ha hecho ver todos sus elementos, más en cuanto a resolver el gran problema del hombre en libertad parece que el asunto ha sido desconocido y que el despeje –el despeje– de esa misteriosa incógnita no ha de verificarse sino en el nuevo mundo”.

Hoy hay que decir lo mismo, el despeje, la solución pues, como la matemáticas, éste es un lenguaje muy matemático, ustedes lo ven, el despeje de la misteriosa incógnita, una fórmula muy complicada es la del hombre en libertad, cuán complicada, nunca se despejó, han pasado 202 años y aún no se ha despejado todavía, se trató de despejar, se ha tratado de despejar, pero la fórmula se complica de nuevo.

El siglo XX fue un portento en el intento de despejar la misteriosa incógnita del hombre en libertad, terminó el siglo XX con grandes fracasos en ese intento de despeje, de solución de la incógnita. Sin embargo, comienza el siglo XX con un despertar en el empeño de despejar la misteriosa incógnita. Y pareciera que es cierto lo que dijo Bolívar: “No habrá de verificarse, no habrá de solucionarse, sino en el nuevo mundo”. Que hoy más bien valdría la pena o tendríamos que decir no el nuevo mundo como entonces nos llamaban, sino el mundo nuevo, ese mundo otro y nuevo, necesario para que pueda sobrevivir la especie humana.

Qué reto tan grande tenemos nosotros los venezolanos y las venezolanas de hoy, sigamos pues en el empeño de despejar la misteriosa incógnita y de construir un país como decía el mismo Bolívar, donde los hombres y las mujeres seamos honrados y felices.

Nos recordaba también el actor, él declamó parte, ustedes saben de lo que Bolívar dijo en Caracas 6 años después, 1811. “El Congreso infiltrado por los conservadores que a todo cambio le tienen miedo, infiltrado y casi dominado por el gatopardismo que se esconde, que se disfraza, pero que en el fondo no quiere cambiar nada o quiere cambiar todo para que en el fondo todo siga igual”.

Y las calles agitaban, y Bolívar en la Sociedad Patriótica, con Miranda, Coto Paúl, José Félix Ribas, lanzó ese discurso para terminar diciendo eso, que los grandes proyectos deben terminarse o deben realizarse con calma, y él se preguntaba y le preguntaba a sus compañeros y al pueblo: ¿300 años de calma, no bastan? Y terminó lanzando el rayo orientador, lanzando el llamado que hoy es un llamado vigente.

Hoy mucho más que hace 200 años, pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos. (Aplausos). 1811, vacilar es perdernos.

En verdad, para mi gusto yo hubiese querido que el actor Oswaldo Paiva, siguiera paseándose y cambiándose de chaqueta y me hubiese gustado verlo acostado allá: “Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. Colombianos, si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión ¡Unión! yo bajaré tranquilo al sepulcro”. ¡Unión, unión, unión! Sólo unidos lograremos sacar a Venezuela del foso, del atraso, de la dependencia, podremos derrotar la fuerza del imperialismo y de la oligarquía lacaya que aquí pervive desde siempre. (Nutridos aplausos de pie). ¡Viva Bolívar! ¡Viva!

Y luego, cómo no comentar también el aniversario número 3 de aquella jornada memorable, sin precedentes igual, del referendo que pretendió ser revocatorio. Bueno, es revocatorio porque así está, sólo que terminó siendo ¡No!. ¿Verdad?

Ahí está el pueblo en las calles, ahí está el pueblo respondiendo la verdad ante tanta mentira que circula por el mundo: La dictadura en Venezuela, la concentración de poderes en Venezuela, Chávez y su tiranía. Dificulto yo, así lo digo igualmente, que hoy haya, con todo el respeto a todos los países de este planeta, dificulto yo que hoy haya en algún país de este planeta, una democracia tan viva y tan profunda como la que vivimos en Venezuela, lo dificulto. (Aplausos) ¡Viva el pueblo soberano! ¡Viva!

Pues, el pueblo soberano, así como respondió en el 98, en el 99: en el 98 con las elecciones, en el 99 con el Referendo; 2 referendos, el de abril, las elecciones de la Constituyente y el Referendo Aprobatorio de la Constitución; en el 2000, nuevas elecciones nacionales, regionales, locales; en el 2001, Habilitante; 2002, golpe de Estado, dictadura fugaz y revolución victoriosa el 13 de abril de aquel año inolvidable. (Aplausos). 2003, el pueblo en las calles enfrentando la ofensiva imperialista y de la oligarquía cipaya, tratando de rendirnos por hambre en aquel caos que aquí se armó por el sabotaje petrolero, económico, social, mediático; 2004, Referendo Revocatorio.

Y esa fue la respuesta ante el mundo entero, un pueblo que ahí está demostrando solidez ideológica, demostrando madurez política, demostrando coraje a prueba de todo. Con ese pueblo siempre; sin ese pueblo nunca. ¡Que viva el pueblo soberano de Venezuela! ( Aplausos).

Entremos en tema o en materia, señora Presidenta. En verdad hemos hecho un esfuerzo, y yo algo, para presentar este anteproyecto y comenzar a explicarlo. No vamos a pretender explicarlo todo hoy, daremos unas pinceladas a las principales o a los que consideramos, humildemente, los principales elementos de la propuesta que abarca el ámbito político, el social, el económico, el militar, el nacional, el territorial.

Todo cuanto yo comentaba hace un minuto de esa secuencia de eventos históricos, desde el 98 hasta las elecciones de diciembre pasado, evidencian algo para cualquier observador político, algo que es esencial para la continuación de este proceso de transición revolucionario, me refiero al Poder Constituyente Originario. Creo que es necesario continuar alentando, fortaleciendo, inspirando, impulsando ese Poder Constituyente Originario.

Cuando yo hago esta propuesta de reforma, estoy invocando al Poder Constituyente del pueblo. Recordemos eso, inscribamos este acto de hoy, esta propuesta en la línea de perspectiva histórica sobre la que nos hemos venido moviendo en estos últimos años, en esta última década sobre todo.

Aquí se activó el Poder Constituyente; de esto venimos hablando desde antes del 4 de febrero. El Poder Constituyente aquí tuvo una ebullición, una explosión sin precedentes en muchísimo tiempo, durante aquellas jornadas del 27 y 28 de febrero de 1989. Un pueblo que dijo “basta” y su poder originario se manifestó, no hubo otra manera de que se manifestara sino a través de aquella rebelión popular en las calles de Caracas y de las principales ciudades de Venezuela. Rebelión no sólo contra el gobierno de aquel entonces, rebelión contra el imperio, rebelión contra las políticas de shock del Fondo Monetario Internacional, rebelión contra la corrupción, rebelión contra el hambre, rebelión contra la élite que explotaba el país de manera inmisericorde.

Ahí se activó –desde mi modesto punto de vista– el Poder Constituyente Originario que estaba dormido. Y luego, las rebeliones militares y cívico-militares del 4 de febrero y del 27 de noviembre, son continuación de aquel poder despierto y cuantas otras pequeñas rebeliones en aquellos años 89, 90, 91 y 92.

Y luego pasamos a una etapa superior cuando el Poder Constituyente logró ocupar un espacio, ya no por la violencia, sino que logró abrir –lo que el Ministro Héctor Navarro llamaba hace varios años “una ventana táctica”, él y Giordani– una ventana. Hay una ventana por allá, un resquicio, y por ahí nos metimos nosotros.

No fue nada fácil, lo sabemos, pero logramos ocupar espacios en el gobierno en 1998, en el Gobierno Nacional. Esa era la continuación del proceso constituyente activado en 1989. Y luego, pues, a mí me tocó cumplir, y en verdad lo dije muchas veces: solo y solo yo acepté ser candidato a la Presidencia de la República en 1998, porque veíamos una posibilidad de que llegando al gobierno pudiéramos abrir las compuertas al Poder Constituyente Originario sin necesidad de volver a las armas, que era otra opción que no quisiéramos nunca tomar, no quisiéramos nunca tomar de nuevo, pero no está en nuestras manos decretar los caminos de la historia.

Hace poco sobrevolábamos, con el Presidente Evo Morales y el Vicepresidente García Linera, las montañas y las selvas del Chapare en el corazón de la Bolivia. Ahí comienza la Amazonía boliviana, y Álvaro, Vicepresidente, quien estuvo años atrás en movimientos guerrilleros en Bolivia, me dijo: “Por allá andábamos nosotros hace tantos años”. Y alguien dijo que, ojalá más nunca tengamos que volver por estas selvas con un fusil en las manos.

Igual decimos aquí, ojalá que nunca, no queremos, y de ahí el gran esfuerzo y la gran paciencia que nosotros debemos seguir teniendo ante las provocaciones, las amenazas y los peligros de todo género por quienes pretenden abortar, detener, como ya lo han pretendido en varias ocasiones, nuestra revolución. Una revolución pacifica, democrática, pero armada, que a nadie se le olvide. Esta revolución no es como aquel profeta desarmado de la Florencia de los Médicis que terminó colgado en un farol, Jerónimo Savonarola. Esta revolución es y está armada, que a nadie se le olvide. (Aplausos).

En fin, producto de esa dinámica constituyente creo –no voy a explicarlo una vez más– que es necesario hacer una reforma, una buena reforma, por supuesto, a nuestra bella, querida y amada Constitución Bolivariana y que toque esos ámbitos a los que me he referido. Yo voy a pasar directo, ahora, a las partes que conforman la propuesta. Les decía, fíjense, son 33 artículos, la edad de mi Señor, ese número me gusta mucho a mí, es una coincidencia lo del 33, la edad de Cristo. Rindo tributo a Cristo redentor.

Propuesta condensada en estos 33 artículos que a partir –estoy seguro– de mañana mismo, aunque ustedes tienen vacaciones (le responden que no), así me gusta porque yo tengo ya 8 años y nunca he tenido vacaciones. Así están ustedes también, los diputados y diputadas. Un fin de semana no está de más por Apure, en Mantecal, verdad Cristóbal Jiménez, pero estoy seguro que ustedes desde hoy mismo comenzarán a leer, a analizar, a criticar, a evaluar, a discutir, y yo hago un llamado para que desde hoy en todas partes comience el gran debate de la reforma de la Constitución Bolivariana. La reforma es del pueblo, no es de Chávez. Estoy seguro que nuestro pueblo la va a asumir, todo lo que yo voy a decir está pensado en función del pueblo venezolano, de sus más sagrados intereses, en función de nuestra Revolución, de su fortalecimiento, en función de la necesidad de romper nudos gordianos que siguen trabando muchos cambios, y a veces amenazan con ahogar y ahorcar nuestra Revolución. Todo está pensado en esa dirección, está pensado en función de la soberanía, está pensado en función de la necesidad de dejar atrás definitivamente las desviaciones de la burocratización del Estado que limitan los éxitos que hemos podido tener de manera más resonante, que dificulta la solución de muchos de los problemas de nuestro pueblo.

Está pensada esta reforma, esta propuesta de reforma, en función de dejar atrás definitivamente los vicios, las desviaciones, las corruptelas y todos esos mecanismos de corrupción que se regaron por todas partes y que constituyen un verdadero cáncer para la República, para la sociedad, para el Estado, para el presente y para el futuro. (Aplausos).

Está pensada en la necesidad de seguirle transfiriendo poder al pueblo, transferencia de poder al pueblo. Ah, que me acusan de estar haciendo planes para eternizarme en el poder o para concentrar los poderes. Sabemos que no es así, sabemos que quienes aquí tenían concentrado el poder y se eternizaron en el poder fueron, precisamente, los oligarcas que se cambiaban de máscara, ponían Presidentes títeres durante años, décadas y siglos, pero siempre fue la oligarquía venezolana la que tuvo el poder en Venezuela. Eso ha comenzado a cambiar y tiene que seguir cambiando, el poder es del pueblo, el poder es de la Nación, no de los oligarcas. (Aplausos).

El primer artículo que propongo modestamente reformar, y así lo digo aquí, propongo al pueblo soberano modificar el artículo 11. No vamos a leerlo todo, por supuesto, pero tiene que ver con los espacios y la soberanía que Venezuela ejerce sobre los amplios espacios acuáticos. El artículo 11 de nuestra Constitución, que forma parte a su vez del Capítulo Primero, que se llama: “Del territorio y demás espacios geográficos”. Aquí le vamos entrando a un tema que es vital para nosotros, compatriotas, démonos cuenta de ello, debemos darnos cuenta de ello.

Miren el territorio y su organización político territorial, que tiene un peso sumamente grande a la hora de pretender hacer cambios revolucionarios; una revolución no puede serlo realmente si no enfoca el problema geográfico y de la distribución del poder político, económico, social y militar sobre su espacio. Este es un tema vital, invito a que lo estudiemos, casi nadie estudia estos temas porque a nosotros nos malformaron, a la mayoría, y nos enseñaron una geografía muerta, fastidiosa, donde había que aprenderse la longitud de los ríos, la profundidad de los ríos, la altura de las montañas, cuáles son los principales picos de la Sierra de Mérida, los principales picos de la Cordillera Central, etcétera; cuáles son las zonas lluviosas, tropicales y una serie de términos que uno tenía que hacer fichas para aprendérselos. Yo tenía amigos que hacían unas chuletas enormes y se las llevaban enrolladas. Era una geografía fastidiosa la que nos enseñaron a nosotros. Yo aprendí un poco a querer la geografía, a apreciarla, a respetarla y a vivir con ella en el Ejército, tanto en la teoría como luego en la praxis, a saber que uno no puede vivir sin entender las fuerzas de la naturaleza, de la geografía, a entender que la geografía es mucho más que meros datos técnicos, que la geografía es mucho más que las montañas, que los ríos, que la geografía somos nosotros, nosotros somos parte de la geografía. Incidimos sobre ella y ella incide sobre nosotros, incide sobre todo, tiene un peso muy grande en las relaciones económicas, en las relaciones políticas, en la cultura. Vaya y pregúntele usted a un llanero o vaya a evaluar cómo un llanero percibe el espacio. Es famoso el dicho llanero cuando llega alguien y pregunta dónde queda la casa de ño Pernalete: “Allí mismito, compadre. Allí mismito, déle palante”. Para el llanero es ahí mismito. No ven que el llanero es como el viento, los llaneros somos como el viento, somos como las lejuras. Pero si usted va a preguntarle a un trabajador, a un habitante de Chachopo, éste tiene otra concepción del espacio porque el nació entre montañas, tiene un peso muy grande de la montaña sobre él, como la llanura tiene un peso muy grande sobre los llaneros, o los margariteños y el mar.

Todo eso es necesario pensarlo cuando se está en revolución, y hoy yo lo digo y creo que ustedes convendrían conmigo en que nosotros no hemos revisado ese tema, ni un poquito, nada, eso está idéntico, no hemos aplicado casi ningún cambio significativo, yo diría ninguno, sobre el esquema geográfico de la geometría del poder o geopolítico interno que hemos heredado, ¿saben de dónde? del siglo XIX. Está intacto, con algunos pequeños cambios. Diría yo, más de la Colonia.

Usted va a las ciudades y todo se concentra en las ciudades, tienen un peso exageradamente grande las ciudades sobre los pueblos del interior, la división político territorial, la dimensión espacial integral del país. Uno de los pequeños cambios que nosotros hemos introducido, está allí en ese mapa. (Señala el mapa de Venezuela).

Nosotros mandamos a hacer ese mapa para que se viera todo nuestro espacio marítimo, porque a nosotros nos enseñaron que Venezuela –así recuerdo yo el libro de Geografía– limita al norte con el mar de las Antillas, y resulta que limitamos al norte con República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Estados Unidos –todavía, lamentablemente–, las islas del Caribe oriental. Esos son nuestros límites hasta allá arriba.

Yo quería venir con una camisita para tener más libertad, pero me impusieron el protocolo y me vine así vestido.

Fíjense, hasta aquí llega Venezuela. Todo esto. (Señala en el mapa). Ahora, una pregunta: ¿Qué hacemos nosotros con ese mar? ¿Lo seguimos dejando de lado, lo ignoramos? Es parte de nuestro territorio. Tuve que ponerme a revisar en estos meses, a estudiar conceptos y leyes internacionales, para recordar. Nosotros tenemos el mar territorial, que son 12 millas náuticas, desde la línea costera de la más baja marea. ¿Se dan cuenta que allá no sabían eso? Hay que estudiar todo eso, y nosotros tenemos que ser como maestros. 12 millas náuticas, que son 22 kilómetros, ese es nuestro mar territorial, pero más allá hay 12 millas más, 22 kilómetros más, la zona contigua. Todo eso es Venezuela, sólo que hay grados distintos de soberanía, el mar territorial. Ahí no puede pisar nadie sin permiso de otros países, por supuesto. Venezuela, pues, con soberanía plena. En las otras 12 millas Venezuela tiene derechos de custodia, de vigilancia y de explotación de recursos. Esto es muy importante para el futuro de Venezuela.

Y más allá está la zona económica exclusiva, hasta las 200 millas. Derechos de soberanía para explotar recursos en el agua, en el subsuelo, en el fondo marino y en el subsuelo; en el suelo y en el subsuelo marino. Cualquier riqueza que haya allí, sólo Venezuela tiene el derecho de explotarla.

En fin, digo estas cosas para un poco abrir el compás hacia todo nuestro territorio. Las islas venezolanas, que generan mar territorial y zona económica exclusiva. Es muy importante saberlo, estudiarlo; no sólo es materia de los marinos, es materia de todos los venezolanos.

En este artículo 11 yo sólo estoy proponiendo agregar, al final del artículo, lo siguiente. Leo: “El Presidente de la República podrá decretar regiones especiales militares –el poder militar– con fines estratégicos y de defensa en cualquier parte del territorio y demás espacios geográficos de la República. Igualmente podrá decretar autoridades especiales en situaciones de contingencia, desastres naturales, etcétera”.

Algunos van a decir que yo estoy loco cuando voy a decir lo siguiente: Una vez veníamos nosotros navegando en una fragata en que fuimos a Isla de Aves –ustedes saben dónde está Isla de Aves, no hace falta que yo lo señale, ¿verdad?, allá arriba, en el extremo nororiental de la Venezuela azul, una belleza esa isla, un paraíso esa Isla– y conversando con los muchachos de la Marina decía: Oye, hay que navegar todo un día y toda una noche para llegar allá en una fragata misilística, y luego en un helicóptero. ¡Qué gigantesco territorio acuático!

Venezuela pudiera perfectamente decretar una región especial en un sitio bien escogido y hacer una plataforma o isla artificial en uno o en varios puntos de ese territorio. Yo encomiendo de una vez, señor General en Jefe, a la Marina para que vaya adelantando los estudios, porque cuento con que esto se va a aprobar, ¿verdad?, para mirar hacia ese mar y hacia abajo también, por supuesto, al territorio en tierra firme. Esto vale para todo el espacio geográfico.

Ese es sólo el artículo 11. Fíjense que comencé con una bombita, he comenzado con una bombita; Earle estaba preparado ahí con una mascota y no sé qué más. Earle dice que el programa Aló Presidente ahora es el más religioso que hay en el país. Yo quedo sorprendido y digo: Bueno, sí, porque yo cargo a Cristo siempre. Me dice: No, porque sólo Dios sabe ahora cuándo hay Aló Presidente. Fíjate cómo comencé suavecito Earle; una curvita allá en la esquina de afuera.

Ahora, este artículo 16. Aquí sí es verdad que hemos trabajado. El artículo 16, que forma parte del mismo Capítulo I, del Título II, Del Espacio Geográfico y la División Política. Este artículo sí va a dar de qué hablar, éste sí tiene un conjunto de figuras que considero novedosas y que nos van a permitir sacudir el territorio, despertarlo, transitar a través de la geografía humana o radical, o socialista, hacia otros horizontes en la visión y en la realidad, en lo que ocurre de verdad sobre el territorio nacional, regional, local.

Bueno, el artículo propongo al pueblo soberano modificarlo de la siguiente manera:

“Artículo 16. Con el fin de organizar políticamente la República, el territorio nacional se divide en el de los Estados, el del Distrito Capital, el de las Dependencias Federales y el de los Territorios Federales. El territorio se organiza en Municipios.

La división político-territorial –sigue diciendo– será regulada por la ley orgánica, que garantice la autonomía municipal y la descentralización político-administrativa. Dicha Ley podrá disponer la creación de Territorios Federales en determinadas áreas de los Estados, cuya vigencia queda supeditada a la realización de un referendo aprobatorio en la entidad respectiva. Por ley especial podrá darse a un Territorio Federal la categoría de Estado, asignándosele la totalidad o una parte de la superficie del territorio respectivo”.

Ahí termina el artículo. Tiene una buena novedad este artículo. Anteriormente se crearon Territorios Federales, pero nunca se sometió a referendo en la entidad respectiva, como dice el artículo. Sin embargo, es la misma división político-territorial. Claro, hay que recordar siempre. Dice la teoría constitucional –no soy lego en la materia, pero me escriben y yo leo– y la doctrina constitucional que a la hora de analizar una Constitución, un régimen o sistema político, es imprescindible enmarcarla en el tiempo histórico que le dio nacimiento.

¿Qué pasaba aquí en 1999, cuando se aprobó esta Constitución? Hay que recordar, nosotros apenas llegábamos; unas grandes debilidades ideológicas, una gran fragmentación detrás de los abrazos unitarios; más allá había una gran fragmentación en nuestra fuerza, falta de claridad en objetivos, infiltración del adversario que logró frenar o evitar cambios propuestos, algunos de ellos en mi modesta propuesta hecha aquí mismo, en este mismo salón donde funcionaba la Asamblea Nacional Constituyente. Aquí vine un día a entregar unas modestas propuestas, muchas de ellas no fueron tomadas en cuenta, sobre todo por las fuerzas conservadoras que dentro de nosotros mismos pujaban para evitar abrir los cauces a un verdadero proceso revolucionario, y que después, a lo largo de los años –bueno, ahí está la historia y sus fuerzas naturales, y sus leyes más bien– los procesos van decantando, las luchas se van agudizando y la historia va tomando su curso, su verdadero curso.

Yo propongo el artículo 16 de la forma siguiente: “El territorio nacional se conforma a los fines políticos territoriales y de acuerdo con la nueva Geometría del Poder…”. Aquí me detengo para recordar que a raíz del triunfo del 3 de diciembre pasado, y ya lo venía diciendo, el 3 de diciembre –lo dije muchas veces– no será un punto de llegada, será un punto de partida para una nueva etapa, un nuevo período. Y comenzando el período hicimos el lanzamiento de los 5 Motores Constituyentes invocando el Poder Constituyente, y uno de ellos, precisamente, el de más peso estratégico, el de más profundidad estructural en la propuesta que hoy estoy presentando, y es el de mayor peso estructural porque busca las profundidades, ojalá logremos llegar a las profundidades. Yo tengo plena fe en que esta Asamblea Nacional logrará no sólo cómo lo van a hacer, debatir, sino mejorar y profundizar esta propuesta, que sea una propuesta verdaderamente revolucionaria, profunda, sin complejo de ningún tipo.

Recordaba también a Antonio Gramsci y quiero recordárselo de nuevo, la crisis orgánica. Como dice Antonio Gramsci: “cuando algo está muriendo pero no ha terminado de morir y algo está naciendo pero no termina de nacer”. Esta propuesta apunta en esa dirección de que siga muriendo y termine de morir la vieja hegemonía oligárquica, conservadora, cuartorrepublicana, el viejo sistema capitalista, expoliador, explotador y que nazca un nuevo sistema humanista, socialista.

Que termine de nacer el nuevo Estado y que termine de morir el viejo Estado; que termine de morir la vieja sociedad y termine de nacer la nueva; que el hombre viejo, la mujer vieja, termine de convertirse en el hombre nuevo. Eso será un proceso largo, pero esto apunta en esa dirección, por eso decía que es el motor de mayor profundidad estructural.

Nosotros estamos obligados a continuar debilitando el viejo bloque histórico y estoy tomando la frase de Antonio Gramsci. Resulta que hemos avanzado unos buenos tramos en la transformación de lo que llama Gramsci la superestructura, sí, no están totalmente transformadas, pero hemos avanzado en lo que es la sociedad política; en lo que es la ideología hemos dado algunos avances importantes.

Pero algo importantísimo que aquí ha ocurrido es que la sociedad política, la nueva sociedad política, el nuevo Estado, las nuevas instituciones, por más fallas que tengan y que tengamos los hombres y mujeres que las conformamos o que las dirigimos, hemos roto las cadenas que subordinaban a esa sociedad política a la sociedad civil oligárquica burguesa del pasado, y eso ya sólo genera un cisma, pero no es suficiente, es necesario que ocurra, pero para nada es suficiente, el proceso debe continuar rompiendo las cadenas, transformando la sociedad civil, oligárquica, alienada, en una nueva sociedad, con un nuevo Estado como correlato, porque debe ser la sociedad nueva la base fundamental de la sociedad política nueva.

Allí hay algunos cambios importantes que ya han generado bastantes perturbaciones en ese nivel de la superestructura gramsciana, que esa superestructura tiene dos niveles de ese Gramsci: la sociedad política y la sociedad civil. Insisto en el concepto, pero más allá, más abajo, más en profundidad, invisible muchas veces, con sus raíces profundamente enterradas en el territorio, en la conciencia, en las instituciones, lo que llama Gramsci, también Marx, ese conjunto de las fuerzas materiales y de los hombres, de los seres humanos, de los grupos humanos que con ella perviven, conviven esas relaciones de las fuerzas materiales de producción, esas relaciones de trabajo, esas relaciones de producción y muy poco hemos hecho, por no decir nada. Se trata de la estructura, si no cambiamos la estructura, la vieja estructura se volverá sobre nosotros y nos demolería, o cambiamos la estructura o se detiene el proceso revolucionario. Esto es necesario entenderlo y llevarlo a la praxis con una fuerza, con una voluntad colectiva y, sobre todo, con muchas luces, colectivas e individuales. (Aplausos).

Por eso digo y comienzo de nuevo: “El territorio nacional se conforma a los fines políticos territoriales y de acuerdo con la nueva Geometría del Poder, por un Distrito Federal en el cual tendrá su sede la Capital de la República; por los estados, las regiones marítimas...” –nueva figura– ustedes se han dado cuenta que propongo volver a la figura del Distrito Federal, creo que la experiencia de Alcaldía Mayor –y esto no tiene nada que ver con el Alcalde Mayor–, en la estructura no ha sido exitosa, no ha sido para nada exitosa. Propongo revisar esto y volver a un nuevo Estado o Distrito Federal.

Sigo, “...los estados, las regiones marítimas”, ya les hable un poco de eso, tengo la idea de organizar ese inmenso mar territorial, zona contigua y zona económica exclusiva, imagínense ustedes…

(El Presidenta muestra y grafica con el mapa de Venezuela)

Imagínense ustedes que este es nuestro mar territorial y zona económica exclusiva así como tenemos aquí el estado Sucre, el estado Bolívar, el estado Barinas, aquí –señalando en el mapa– producto de estudios posteriores y de leyes posteriores, bien debieran organizar este gran espacio, esto no está organizado, a lo mejor en una región marítima del norte, una región marítima del oeste, una región marítima del centro, etcétera.

Ya veremos, habrá que estudiar distintas variables y tomarlas en cuenta desde la profundidad de las aguas, los recursos que en ella hayamos detectado, las distancias, no es lo mismo, por supuesto, aquí está Isla de Aves, La Orchila, aquí está La Orchila, vean ustedes, en fin, regiones marítimas.

La otra figura que se me ha ocurrido proponer, además de las regiones marítimas, como ente conformante del territorio, de la división político-territorial, son los distritos insulares. Cada isla –así lo creo– debe ser el epicentro de un distrito con un área determinada. Distrito Insular Acuático, obviamente.

Vuelvo a poner por ejemplo La Orchila, o Los Roques que está aquí, el archipiélago paradisíaco de Los Roques. Señores embajadores y embajadoras: El que no haya ido a Los Roques se ha perdido la mitad del mundo, estoy copiándome de un dicho muy viejo que hay en Persia: “El que no haya ido a Isfahán no ha ido a la mitad del mundo”, allá en el corazón del mundo persa.

Los Roques. (Muestra el mapa). Aquí tenemos La Tortuga, La Blanquilla, Los Testigos, en torno a cada isla o a un conjunto de ellas, de repente La Orchila que está cerca de Los Roques pudieran conformar ambas los puntos de anclaje de un distrito marítimo de tantos kilómetros a la redonda.

Sé que estoy hablando con gente muy inteligente, mucho más que yo, y no hace falta explicar más. Aquí lamentablemente no hay preguntas por el protocolo, pero ya habrá bastantes cosas que preguntarnos, que repreguntarnos, que profundizar.

Estoy seguro que ustedes en sus debates van a profundizar y a mejorar mucho –éstas– mis modestas propuestas, pero que creo de un alto interés estratégico, político, geopolítico. Ese es un mar que está olvidado hermanos, sólo nuestros hermanos de la Marina de Guerra son los que van por allí y están por allí.

Nosotros mandamos a hacer una plataforma, porque cuando fuimos allá la plataforma se la había llevado un huracán, y los muchachos de la Marina estaban durmiendo casi sobre la arena en la Isla de Aves, mandamos a hacer en los Estados Unidos, después nos querían embargar la plataforma. Todo un conflicto, pero allá está una nueva plataforma, una base científica Simón Bolívar.

Ahora, yo tengo la idea –uno de los primeros, señor General en Jefe, señor Vicepresidente– que aquí en el Archipiélago de Los Monjes, zona estratégica para nosotros, perfectamente en torno a él pudiéramos organizar, crear una zona o un distrito insular.

Sigo leyendo: “Los estados, las regiones marítimas, los territorios federales se mantienen, los municipios federales –ésta es una nueva figura– y los distritos insulares”. Más adelante hablaré de los municipios federales.

He tenido cuidado, señora Presidenta, y ustedes me disculpan, de escribir con detalle. Tratando de ser lo más claro, seguramente ustedes le darán a esto mejor forma de técnica legislativa, pero yo les ruego algo: Que no sacrifiquen el alma de la propuesta por la técnica legislativa. (Aplausos).

Que no sacrifiquemos el alma porque a veces cuesta darle una frase, un sentido de profundidad a una idea, ya ha pasado muchas veces. Entonces si le quitan esto, le quitan lo otro, ustedes podrán hacer lo que ustedes quieran, incluso botar esto en la basura si ustedes quieren, y yo me quedaría parado, firme, como un soldado raso ante la soberana Asamblea. Yo sé que van a debatirlo y van a mejorar esta humilde propuesta.

Sigo: “La vigencia de los territorios federales y de los municipios federales quedará supeditada a la realización de un referendo aprobatorio en la entidad respectiva”. No podrá crearse ni territorio federal ni municipio federal si no lo aprueba la entidad respectiva, el estado pues, el estado regional respectivo.

Voy a adelantar algunas ideas, y sé que algunas personas pudieran aferrarse a lo que se llama el regionalismo ante una perspectiva como ésta, pero yo los invito a que dejemos atrás todos esos valores, dogmas, costumbres, que a veces impiden los cambios.

Uno de los factores que tuvo mucho peso aquí en la Asamblea Nacional Constituyente, fue precisamente ese. Un bloque grande de constituyentes se dejaron –así lo creo– amarrar o fijar por el espíritu regionalista, y entonces echan a un lado el interés nacional.

No olviden ustedes que la diputada Iris Varela, por ejemplo, –perdóneme usted, diputada– fue elegida en el estado Táchira, pero ella es diputada nacional, no es sólo del Táchira, a ella la eligieron los tachirenses para defender los intereses nacionales por sobre incluso los intereses particulares de un estado determinado. (Aplausos).

Nadie puede poner por delante el interés de un estado, de una región, cuando se compara o se coloca al frente del interés nacional. Yo ruego poner siempre por delante el interés nacional en esta materia y en cualquier otra materia.

Nosotros no podemos seguir picando a Venezuela en pedazos, aquí no podemos seguir aceptando o generando situaciones sobre las que se van formando caudillitos o caudillos que pretenden ser presidenticos de republiquetas o republiquitas. Venezuela es una sola y una sola la unidad del territorio. Una sola y esto tiene que ver con la unidad nacional, esencial para nuestra independencia. (Aplausos).

Bolívar otra vez y su mensaje de Cartagena, cuando dijo: “Tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados”. Un estado débil, dividido, las provincias que no asumían el concepto de la Venezuela como un todo. Esa fue una de las causas, según Bolívar, –y ahí está la historia que lo confirma, así lo creo– de la caída de la Primera República y de la Segunda, también.

Los caudillos orientales contra los caudillos centrales, contra los llaneros, contra los andinos. Tuvo Bolívar que fusilar a Piar para empezar a poner orden en las filas del Ejército Libertador, y sin embargo no pudo. Cómo terminó la Patria, revisemos la historia del siglo XIX toda, caudillos, gobiernos, desintegración territorial, hasta, algunos historiadores dicen, que llegó Gómez y ordenó el territorio. No fue Gómez, fue el imperio el que nos ordenó, fue la fuerza del imperio detrás de Gómez la que acabó con los caudillos y los levantamientos regionales y la tremenda inestabilidad política social que sacudió a Venezuela a lo largo de todo el siglo XIX y buena parte del siglo XX.

Sigo, y aquí hay un cambio revolucionario extraordinario, en esto que voy a leer: “La unidad política primaria de la organización territorial, nacional, será la ciudad”. Miren, esto me lo decía Farruco ¿Dónde está Farruco? El ministro Farruco, que además de arquitecto y revolucionario es Ministro del Poder Popular para la Cultura, un día me llevó cuenta y me dijo: Mire, permítame hablarle un poco de algunas cosas que no tienen que ver directamente con la gestión en el ministerio.

Bueno, vamos a hablar y empezamos a hablar de la reforma, y él me dijo: Mire, Presidente, si usted lee toda la Constitución podrá conseguir que la palabra ciudad aparece una sola vez cuando dice que la ciudad de Caracas será la capital, la ciudad como que no existiera, y yo soy uno de los que siempre ando insistiendo por ahí en los Aló Presidente –ese programa religioso según el diputado Earle– o cuando voy por las ciudades, pregunto: Ustedes son de dónde, entonces la mayor parte de la gente dice: De Ribas, pero ¿qué es Ribas? El Municipio no, ¿De qué pueblo eres tú? ¿De qué ciudad, pues?

Es necesario fortalecer el concepto y la praxis de la ciudad, y ustedes lo verán a lo largo de toda la propuesta.

Por eso digo aquí, propongo: “La unidad política primaria de la organización territorial nacional será la ciudad, entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del municipio”.

Es decir, con esto estoy proponiendo un cambio cultural-histórico, de esto que es discriminatorio, que es causa de grandes desigualdades, de grandes asimetrías, la ciudad es la ciudad y lo demás es monte. No, yo propongo que todo asentamiento poblacional, independientemente de su tamaño, sea una ciudad, y los que ahí vivan, o vivamos, seamos ciudadanos. (Aplausos).

Todos tenemos derecho a la ciudad, a ser ciudadanos, no Juan Camejo, por allá en un rancho de palmas: Voy pa’ la ciudad. Ahí hay incluso racismo, es una cultura de la desigualdad, de la exclusión que viene desde la Colonia; seamos ciudadanos, hagamos ciudades.

Ahora, he dicho o he leído aquí que: “La ciudad será la unidad política primaria, entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del municipio, e integrado por áreas o extensiones geográficas denominadas comunas”. ( Aplausos). Propongo el término de comunas a ustedes; estoy seguro que comprenden ya, que esto no tiene que ver sólo con el territorio sino con el pueblo y el Poder Popular. Esta es la nueva división política del Poder Popular. No me gusta la palabra división, organización, porque todo lo que divide reduce. Es organización del pueblo, organización política sobre el territorio.

“Las comunas –sigo leyendo– serán las células geohumanas del territorio, y estarán conformadas por las comunidades –esas son las escalas: comunidades, comunas, ciudades–, cada una de las cuales constituirá el núcleo espacial básico e indivisible del Estado Socialista venezolano”.

La comunidad, propongo que sea la unidad básica o el núcleo; mejor dicho, el núcleo básico e indivisible del Estado Socialista venezolano, donde los ciudadanos y las ciudadanas comunes, tendrán el poder de construir su propia geografía y su propia historia.

Simón Rodríguez, ya ancianito, tendría como 80 años, poco después murió, los últimos años los vivió en Latacunga, una ciudad muy linda cerca de Quito, ahí tuvo una mujer, tuvo una pareja, después se fue, pero él escribió ahí uno de los últimos documentos, creo que el último que de él se conoce, un escrito: “Consejos de amigo, dados al Colegio de Latacunga”, algo así.

Bueno, él habla allí de la Toparquía y dice que es el sistema de gobierno más perfecto. El gobierno del topos, del lugar, la gente que está allí formando parte del lugar, del cerro, del árbol, de la orilla del río, es el gobierno directo de la comunidad.

Sigo leyendo: “A partir de la comunidad y la comuna, el Poder Popular desarrollará formas de agregación comunitarias político-territorial, las cuales serán reguladas en la ley y que constituyan formas de autogobierno, y cualquier otra expresión de democracia directa”.

Cuando se plantea esto, estamos basándonos en uno de los principios de la geografía humana, de la geografía social, que es el principio de la agregación. El territorio puede agregarse, el territorio o la población sobre el territorio puede ir moviéndose, no es totalmente simétrica a la geometría, sobre la cual se mueve el grupo humano o un grupo humano.

Para resumir, esto abre la posibilidad de que en una ley, a la ley que habrá que hacer de la comuna, la comunidad, etcétera, se vayan agregando comunas en unión, uniones más amplias, como por ahí se habla en algunas partes de confederaciones, de comunas, de consejos comunales, es el principio de la agregación territorial y humana.

Sigo leyendo: “La ciudad comunal –éste es otro concepto, una ciudad comunal– se constituye cuando en la totalidad de su perímetro, se hayan establecido las comunidades organizadas, las comunas y los autogobiernos comunales, estando sujeta su creación a un referendo popular que convocará el Presidente de la República en Consejo de Ministros”.

En resumen, cuando en una ciudad, en todo su espacio, estén conformadas las comunidades, como diga la ley que habrá que hacer, las comunidades con su consejo comunal, las comunas y las agregaciones correspondientes, entonces esa ciudad tendrá el derecho de constituirse y se constituirá, previo referendo, en una ciudad comunal. Ya la ley desarrollará las características, atribuciones, derechos, etcétera, que podrá tener una ciudad comunal.

Sigo leyendo el mismo artículo, estamos, no se les olvide, en el artículo número 16: “El Presidente de la República, en Consejo de Ministros, previo acuerdo aprobado por la mayoría simple de los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional, podrá crear mediante decreto, provincias federales, ciudades federales y distritos funcionales –son 3 figuras novedosas: provincias federales, ciudades federales y distritos funcionales– así como cualquier otra entidad que establezca la ley”.

Paso a detallar cada uno de ellos: “Los distritos funcionales se crearán conforme a las características históricas, socioeconómicas y culturales del espacio geográfico correspondiente, así como en base a las potencialidades económicas que, desde ellos, sea necesario desarrollar en beneficio del país. La creación de un distrito funcional, implica la elaboración y activación de una misión distrital...” –aquí comienzan a aparecer las misiones en la Constitución, que es otro de los objetivos, así como incluir el Poder Popular que ya ven ustedes que comienza a aparecer, ahora aparece por primera vez la palabra misión, como una forma de administración alternativa a la clásica administración burocrática– “La creación de un distrito funcional implica la elaboración y activación de una misión distrital con el respectivo plan estratégico funcional, a cargo del Gobierno Nacional, con la participación de los habitantes de dicho distrito funcional y en consulta permanente con sus habitantes”.

Aquí ruego hacer una corrección, porque hubo redundancia, “con sus habitantes” cambiar “con ellos”, página 4.

Les voy a poner un ejemplo, porque quiero ser lo más gráfico posible. Hace poco estábamos por allá a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, en las montañas del Táchira, de La Grita arriba ¿cómo es que se llama por ahí?

(Le contestan: Pueblo Hondo)

Ah sí, Pueblo Hondo –que por cierto no los vi a ustedes, no los invitaron, estaban aquí trabajando demasiado ustedes, es que trabajan demasiado–, qué bonita es esa montaña, jamás había llegado hasta allá, yo conocía hasta La Grita, pero nos desviamos antes de llegar a La Grita, montaña arriba, Pueblo Hondo. Ahora muy cerca de allí queda Bailadores, Mérida, pues, y el Valle del Mocotíes. Ah, pero eso está separado; de aquí para allá es Mérida y de allá para acá es Táchira. Muchas veces uno pasa de un estado a otro y siente la diferencia hasta en la carretera, el mantenimiento de la carretera, los colores de las matas que siembran a los lados, el peaje, hay un peaje por aquí pero por allá no hay peajes. Esas son las cosas producto de esa división, hasta ahora ha sido una división lo que hemos tenido, estamos actuando divididos, las mismas palabras lo dicen: “División político-territorial”, y nos metieron en la cabeza que de esa montaña para allá, no, no, eso no es conmigo, eso es Mérida; lo mismo pasa en Barinas, del río Portuguesa al norte del río Boconó eso es estado Portuguesa, eso no es conmigo ya.

Si es el mismo territorio, es el mismo río, es la misma necesidad de ambos lados, partimos el territorio en pedazos, entonces a mí se me ocurría por allá, viendo el mapa –aquí lo tengo–, fíjense, y le dije al Ministro Elías: Mira, se me ocurre una idea pensando ya en la Reforma Bolivariana, y ahí pudiéramos nosotros crear, ustedes los andinos, andinas, nos pueden ayudar mucho en esto, desde esta parte del Táchira donde está El Cobre ¿El Cobre a qué altura estará? Como a 1.000 metros, 2.000 metros, Iris, más o menos. (Asentimiento). Después viene La Grita que está más alto, verdad, ahí va subiendo el Páramo, el que no conozca La Grita ha dejado de conocer la otra mitad del mundo, (Risas) qué belleza de ciudad.

Bueno, fíjense, a mí se me ocurre que ahí deberíamos hacer un Distrito Funcional que enlace toda esa montaña de El Cobre, La Grita, Pueblo Hondo y pase a Bailadores y se vaya hacia abajo rumbo a Mérida, el páramo y es más, pudiéramos llegar hasta Trujillo, o a lo mejor ya se pondría muy largo el Distrito Funcional, pudiera ser otro Distrito que enlace Trujillo con Mérida, todo ese páramo tiene una riqueza extraordinaria, un potencial agrícola, ganadero y turístico.

Al decretar ese Distrito Funcional con base precisamente a su historia, a su geografía, a su potencial social, económico, productivo, etcétera, debe ir acompañado el decreto con un proyecto de desarrollo especial para esa zona distrital o de Distrito Funcional. Un plan estratégico funcional.

Sigo leyendo. “...El Distrito Funcional podrá ser conformado por uno o más municipios o lotes territoriales de éstos, sin perjuicio del estado al cual pertenezcan”, la idea que tengo sobre todo es esa. Mira, Cristóbal, ¿desde cuándo tú no vas por Quintero?

(El diputado Cristóbal Jiménez le contesta)

Hace mucho fuiste, ajá. Bueno, ahora es invierno, Albornoz, es muy difícil. Entonces fíjate, hace poco sobrevolé desde Barinas, me fui por ahí en un helicóptero hasta Santa Inés, le pasé revista a las instalaciones petroleras y el plan que hay allí de una refinería nueva, el tema de la agricultura, las vías de comunicación. Santa Inés, y es el río Santo Domingo que va bajando, va bajando, cae al Apure y al frente está Quintero. Ahora, Apure del lado allá es como si fuera otro país, y Barinas la tiene ahí mismo, la capital del estado Barinas y San Fernando le queda cinco veces más distante, sobre todo esta idea, aun cuando no es exclusivamente para eso, ya puse un ejemplo, y este es otro, unir territorios de varios estados pero que históricamente, geográficamente, culturalmente, desde el punto de vista del potencial económico hay que unirlo, respetando la división o más bien la organización política del municipio y del estado, es un Distrito Funcional, una figura superpuesta para el desarrollo estructural, integral.

Me imagino que habrá que hacer un puente sobre el Apure, en Quintero, lo dice el mapa y lo dice el terreno y lo clama la gente, para poner otro ejemplo de lo que pudiera ser otro Distrito Funcional. “La organización y funcionamiento de la Ciudad Federal”, este es el otro concepto, de una ciudad federal, “se hará de conformidad con lo que establezca la ley respectiva e implica la activación de una misión local en esa ciudad, con su correspondiente plan estratégico de desarrollo”. Aquí estoy pensando, saben en qué, en las ciudades que tengan más problemas estructurales porque los alcaldes no tienen capacidad, no pueden más, y muchas veces los gobernadores tampoco. Miren, saben la ciudad que a mí me parece que hay que darle un impulso grande, San Fernando de Apure. Por cierto, hace poco estuve por San Fernando y la vi casi igual que hace veinte años, como congelada en el tiempo, tanto así que de inmediato mandé a llamar gente: Pdvsa vente para acá, vamos a ver qué podemos hacer aquí, inversiones; CVG vamos a ver cómo hacemos para traer en vez de llevarnos la bauxita toda hacia Guayana, vamos a coger río arriba buscando a San Fernando y a lo mejor montar una industria de procesamiento de aluminio en Apure, toda esa riqueza se va hacia Guayana y de ahí hacia el exterior y deja a San Fernando y a todos esos pueblos en la pobreza, el desempleo, la miseria.

Ahora, si así está San Fernando, cómo estará el sistema en el resto de las ciudades, es difícil que esas ciudades crezcan, se desarrollen en el esquema actual, yo diría que es casi imposible, pasaríamos mucho tiempo. Si llevamos ocho años y no hemos podido levantar muchas de las ciudades de Venezuela de la situación de caos en que han vivido durante cien años y más, durante toda su historia, que las aguas sucias le caen al río, que no hay aguas blancas suficientes, que el crecimiento de la población, los crecimientos poblacionales son bárbaros, muchas veces explosivos y surgen ranchos; tú entregas por aquí doscientas viviendas, pero más allá salieron doscientos ranchos más, claro, si es que todos los años más o menos el promedio es que tendremos cuatrocientos mil, trescientos cincuenta mil carajitos y carajitas más, que están naciendo anualmente y familias, matrimonios, gente que pasa la mayoría de edad y hace familia.

Es un crecimiento vertiginoso, no sólo de la economía –a veces hablamos sólo de la economía– el crecimiento poblacional nuestro es vertiginoso, y es bueno que sea así. Venezuela algún día debe tener cincuenta millones de habitantes, ochenta millones de habitantes, hace diez años teníamos qué, veinte, veintidós, veintitrés millones, hoy vamos llegando a treinta millones, y en una década estaremos montados en cuarenta millones y eso es importante para el Poder Nacional, pero tenemos que desde ya ir desplegándonos sobre ese territorio, desplegándonos, abriéndonos, equilibrándonos, reordenando el país, esa es la idea que me movió, señora Presidenta, a pensar en esta figura.

Esto es producto de mucha angustia, de mucho contacto con el país real, a veces en solitario me voy con los muchachos de mi Casa Militar, a veces me voy con tres o cuatro nada más, a recorrer mundos, a ver, a veces no me da tiempo y mando a buscar, tomen fotos, hagan un video, y pasa un año y pasa otro, y es que hemos recibido un país destrozado por los cuatro costados, pero es necesario hacer un esfuerzo juntos, no basta que cada gobernador esté haciendo lo suyo, no basta que cada alcalde esté haciendo lo suyo, eso no es suficiente, debemos juntar fuerzas.

Así que cuando a mí se me ocurra, si esto es aprobado y en discusión con el Gabinete y con los poderes locales, porque nada de esto será hecho sin consultar con los pueblos, sin pedir opiniones a los poderes locales, al poder constituido y al poder constituyente, que es el que prela, Escarrá, el que prela, porque estoy seguro que habrá alcaldes que a lo mejor se opondrán o se opondrían, pero es el pueblo el que tendrá que decidir al fin.

Siempre he dicho que aquí nunca le preguntaron a nadie –cuando por allá aprobaron la elección del alcalde y juntas parroquiales– si estaban de acuerdo con eso, solo se hizo. Ahora no, ahora vamos a consultar allá abajo. Tengo mis dudas respecto de los poderes constituidos locales; yo creo más en el poder constituyente local. Esa es la fuerza verdaderamente revolucionaria, esa es la fuerza verdaderamente novedosa. (Aplausos).

Pongámonos a pensar. Miren, cuando yo salí de la cárcel, le recordaba anoche a Isaías, porque estuve molestándolo –tú dormiste por lo menos una hora– porque tenía algunas dudas en materia constitucional y estuve llamando a Cilia también y a algunas otras personas para que me orientaran y nos cruzábamos papeles y no sé que más, hasta esta mañana. Pero yo le decía a Isaías: Oye, Isaías, ¿cuál será la causa? Fíjense, es para reflexionar: Ismael, vayamos ahorita a cualquier municipio que tú me pongas. (Le dice La Victoria). La Victoria, tú eres de allá. Vamos a elegir sólo al alcalde –no me lo monten en el tren de la elección presidencial ni en la de gobernador, el alcalde– y se supone, dicen algunos, que esa figura como es más cercana a la comunidad debe generar más motivación en el pueblo y resulta que no es así.

Señora Presidenta, hace poco creo que hubo una elección de un alcalde por allá. ¿Cuál sería el nivel de participación? ¿Cuánto, más o menos? Si usted puede darme el dato. No recuerda el dato. ¿Llegaría a 30% o 20%? Miren, desde el punto de vista estrictamente político eso no tiene legitimidad, compadre ¡No tiene legitimidad! Ahora, ¿cuál es la razón de eso? A pesar de candidatos –cuánto gastarán esos candidatos y partidos, en dinero, pegan afiches y andan buscando gente, operación galope, operación mosca, operación cuádrate, no sé que más– y la gente no va, ¿por qué será eso? ¿No es eso para que nosotros, revolucionarios, demócratas, lo pensemos?

Vamos a seguir en ese ir y venir, en ese ritornelo, sin pensar ni siquiera, como si fuéramos autómatas. No. Eso incluso es válido para el nivel presidencial. Aquí llegamos a que en aquellos años 80, las últimas elecciones, cuando ganó el doctor Caldera, creo que a él lo proclamaron Presidente con menos del 20% o 13%. Imagínate. Eso le da comienzo a un gobierno con una carga muy pesada de ilegitimidad. Eso ha venido recuperándose pero a nivel presidencial y también de las gobernaciones, aunque también en las gobernaciones hay serios problemas para que la gente acuda. ¿Cuál será el promedio, señora Presidenta –perdóneme que le haga esta pregunta– de las elecciones de gobernaciones solas, que no se monten en la elección presidencial? ¿50%? ¿40? Fíjense ustedes cómo cuesta, y se trata del gobernador, de la figura del gobernador o gobernadora.

Ahora, me imagino cómo será, Amoroso, la elección, si fuera sola, de las juntas parroquiales. ¡No va nadie! La familia del candidato, los familiares del candidato. Tú que eres experto en cosas municipales. Todo eso es para que nosotros lo pensemos, por eso propongo estas cosas.

Vuelvo aquí. Estaba hablando de la misión local con su correspondiente plan estratégico en el caso de las ciudades federales. Sigo leyendo: “En el territorio federal –esto que viene es muy importante y no es nuevo porque ya fue así siempre, incluso en la actual Constitución–, en el municipio federal y en la ciudad federal, el Poder Nacional designará las autoridades respectivas por un lapso máximo que establecerá la ley y sujeto siempre a mandatos revocables”. No se le quita al pueblo el poder constituyente, sólo cambia la figura cuando se trata de territorio federal, municipio federal o ciudad federal. Recuerden ustedes que ninguna de esas figuras podrán crearse si no hay previamente un referendo en la entidad correspondiente. Todo esto está sujeto a que sea el pueblo el que lo decida.

Sigo leyendo: “Las provincias federales se conformarán como unidades de agregación y coordinación de políticas territoriales, sociales y económicas a escala regional, siempre en función de los planes estratégicos nacionales y el enfoque estratégico internacional del Estado venezolano. Las provincias federales –es la figura más grande– se constituirán pudiendo agregar indistintamente estados y municipios, sin que éstos sean menoscabados en las atribuciones que esta Constitución les confiere”.

Es decir, se explica por sí solo, pero agrego algo más: Si el estado Barinas y el estado Apure llegaran a conformar la Provincia Federal Zamora, por ejemplo, no es que los apureños van a perder sus derechos políticos de elegir su gobernador. ¡No! Apure seguirá siendo Apure, con sus mismas autoridades, sus municipios, y Barinas seguirá siendo Barinas, pero habrá una agregación para efectos de planes de desarrollo, de coordinación político-territorial y de programas económicos, planes sociales, etcétera.

Claro que más adelante se dice, en otro artículo, en el articulado, que para esa figura el Presidente de la República pudiera designar un Vicepresidente, que sea como un enlace; pero un Vicepresidente que viva en la región, a trabajar con los gobernadores, con los alcaldes, a recorrer los campos, los pueblos, a estar en contacto permanente. Y si no un Vicepresidente, una figura política, la que corresponda según la ley.

Lo único que me falta de este largo artículo, pero creo que necesariamente largo y explicativo por las figuras novedosas, creo que revolucionarias, que nos van a permitir sacudir un territorio que está como encadenado por una estructura de división político-territorial que tiene siglos, creo que vamos a romper las cadenas de la vieja geografía conservadora, imperialista, colonialista. Colonialista porque es el mismo esquema que se vino repitiendo. La metrópoli era Madrid; la provincia era Venezuela; la metrópoli era Caracas; la provincia era todo lo demás, monte y culebra. La metrópoli era, no, es San Cristóbal, lo demás es lo demás, pero es la idea metropolitana. Incluso la palabra lo dice: El área metropolitana. Eso es colonial. La metrópoli y nosotros la provincia, la Colonia. Hasta los términos hay que revisarlos, me puse a buscar hasta en el diccionario el origen de las palabras, su acepción exactamente castellana para entender mejor la semántica.

Terminamos el artículo con lo siguiente: “La organización político-territorial de la República se regirá por una ley orgánica”. Después, todo esto habría que llevarlo a una ley con muchos más detalles.

Sigo o... porque llevamos dos artículos. Isaías ¿qué hora es? Son las 9:30 p.m., si hay algún refrigerio para los invitados pudieran repartirlo, claro y por qué no. Es que yo quería hacer una reunión más informal, pero bueno sin tanto protocolo.

Ruego por favor al Ministro de Defensa y será la Casa Militar, el Edecán, vaya a que retiren las tropas, los cadetes que vayan a descansar, no vayan a estar esos muchachos allá afuera esperando que yo salga para rendirme honores, no hacen falta más honores, hágame el favor, que se retiren los oficiales, las tropas y los cadetes que están ahí. (Aplausos).

Ahora, no voy a leer todos los artículos sólo voy a ir leyendo y comentando los que considero más importantes; éste que viene es muy bonito, le puse allí, le exprimí el alma, yo no soy caraqueño, pero amo a Caracas, he aprendido a amar a Caracas y sufro a Caracas. (Aplausos). En estos días, creo que hay que felicitar a Juan, a los Alcaldes, porque a Caracas ya se le ve un nuevo rostro, al menos aquí en el casco central, ya uno ve Caracas más limpia, más organizada, un poco más ordenada. (Aplausos)

Saludos a los señores Alcaldes, señores Gobernadores, Señor Gobernador, mi padre, que está por aquí; Acosta Carles, que está por allá.

Fíjense, esto lo hice con el alma: “Artículo 18. La ciudad de Caracas es la capital de la República y el asiento de los órganos del Poder Nacional...” En una ocasión les confieso que estuve pensando en la idea aquella de cambiar la capital de la República, no, Caracas es Caracas, Caracas es la cuna de Bolívar, tiene que estar aquí la capital de Venezuela, cómo no va a estar. Desde hace como 30 años se está hablando de ese proyecto de sacar la capital de Caracas.

“La ciudad de Caracas es la capital de la República y el asiento de los órganos del Poder Nacional, lo dispuesto en este artículo no impide el ejercicio del referido Poder Nacional en otros lugares de la República.” –como ha ocurrido en ocasiones, ahora aquí viene lo nuevo, Farruco– “El Estado venezolano desarrollará una política integral para articular un sistema nacional de ciudades, estructurando lógica y razonablemente las relaciones entre las ciudades y sus territorios asociados y uniendo y sustentando las escalas locales y regionales en la visión sistémica del país”.

Hay ciudades que no tienen para donde crecer y esa es una de las cosas que le ha pasado a San Fernando, es una cosa que en los llanos ocurre mucho, porque cuando tú terminas la última calle del pueblo lo que viene es un latifundio. En una ocasión me dijo un latifundista en Apure, discutiendo el tema del latifundio, que más bien ellos eran generosos porque habían permitido que ahí se construyera Elorza, que eso también era de ellos, que si algún día se le ocurría sacar ese pueblo de ahí, ellos lo sacarían. Una visión medieval, el señor feudal, pues. Yo le dije: “Usted es un señor feudal” y se puso muy bravo.

Sigo: “A tales efectos, el estado enfrentará toda acción especulativa, respecto a la renta de la tierra –ese es uno de los problemas graves que tienen nuestras ciudades– los desequilibrios económicos, las asimetrías en la dotación de servicios de infraestructura, así como sobre las condiciones de accesibilidad físicas y económicas de cada uno de los componentes del citado sistema nacional de ciudades. Todos los ciudadanos y todas las ciudadanas, sin discriminación de género, edad, etnia, orientación política y religiosa o condición social, disfrutarán y serán titulares del derecho a la ciudad –esto es algo nuevo también, todos tenemos derecho a la ciudad, a ser ciudadanos, ya lo dije hace un rato– y ese derecho debe entenderse como el beneficio equitativo que perciba cada uno de esos habitantes conforme al rol estratégico que la ciudad articula, tanto en el contexto urbano regional como en el sistema nacional de ciudades.”

Cada ciudad tiene un rol estratégico, que muchas veces no lo percibimos y que tiene que ver con su historia y sobre todo, además de su historia, con la geografía donde está enclavada, y que la circunda y la fuerza humana que allí tiene, la fuerza económica. Ejemplo de ello, vuelvo al llano, de Puerto Nutrias. Puerto Nutrias fue un puerto internacional, vayan a verlo ahora cómo está, hemos hecho algunas cosas, el Alcalde que está allá y el Gobernador que está aquí, pero no, allá hay que mirar y hacer un proyecto estratégico para Puerto Nutrias para volverlo a convertir en uno de los grandes puertos fluviales de Venezuela y la ciudad respectiva.

Aquí viene lo más bonito: “Una ley especial establecerá la unidad político-territorial de la ciudad de Caracas, la cual será llamada la Cuna de Bolívar y Reina del Guaraira-Repano. El Poder Nacional por intermedio del Poder Ejecutivo y con la colaboración y participación de todos los entes del Poder Público Nacional, Estadal...”.

Voy a comenzar de nuevo esto porque tenemos que irnos preparando desde ahora, señores Ministros, señor Vicepresidente, porque asumiendo que esto va a ser aprobado cuando corresponda, debemos irnos preparando para que en el mismo momento de su aprobación por el pueblo, con las modificaciones que haya que hacerle, tengamos planes ya al respecto. Calculo, estimo, que a finales de este año hemos tenido un conjunto de planes. Esto da nacimiento a un conjunto de planes, de proyectos, necesidad de recursos, señor Ministro de Finanzas, que hasta ahora los recursos los dispersamos, los concentramos en algunas áreas, pero tenemos que concentrarlos aún más en áreas estratégicas. Una ley especial.

Continúo: “El Poder Nacional, por intermedio del Poder Ejecutivo y con la colaboración y participación de todos los entes del Poder Público Nacional, Estadal y Municipal, así como del Poder Popular, sus comunidades, comunas, consejos comunales y demás organizaciones sociales, dispondrá todo lo necesario para el reordenamiento urbano, reestructuración vial, recuperación ambiental, logros de niveles óptimos de seguridad personal y pública, fortalecimiento integral de los barrios, urbanizaciones, sistemas de salud, educación, deportes, diversiones y cultura, recuperación total de su casco y sitios históricos, construcción de un sistema de pequeñas y medianas ciudades satélites a lo largo de sus ejes territoriales de expansión, y en general, lograr la mayor suma de humanización posible en la cuna de Bolívar y reina del Guaraira–Repano”. (Aplausos). Una Caracas que hay que reestructurarla con la participación de todos propongo. “Estas disposiciones serán aplicables a todo el Sistema Nacional de Ciudades y sus componente regionales”.

Luego vienen otros artículos de menor importancia en mi criterio, los dejo para su análisis, para pasar al artículo número 70. Artículo 70 que contempla los medios de participación y protagonismo, aquí estamos, además de los que ya tenemos: elección de cargos públicos, el referendo; estamos agregando los Consejos del Poder Popular, muchachos, allá están los estudiantes.

Voy a leer este artículo, es una profundización de la democracia para poder continuar construyendo la verdadera democracia participativa y protagónica. Fíjense esto: “Son medios de participación y protagonismo del pueblo, en ejercicio directo de su soberanía y para la construcción del socialismo –aquí está insertado y los iremos insertando a lo largo del texto, el socialismo en lo político y en lo económico– la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocación del mandato, las iniciativas legislativas constitucionales y constituyentes, el cabildo abierto –todo hasta aquí existe hoy– la asamblea de ciudadanos y ciudadanas, siendo las decisiones de esta última de carácter vinculante, –aquí viene lo nuevo, las figuras nuevas– los Consejos del Poder Popular, esto es: Consejos Comunales, Consejos Obreros, Consejos Estudiantiles, Consejos Campesinos, entre otros; la gestión democrática de los trabajadores y trabajadoras de cualquier empresa de propiedad social directa o indirecta. Comenzó a aparecer este término ya, empresa de propiedad social directa o indirecta, esto es nuevo, totalmente nuevo en nuestra Constitución.

Estamos sembrando la semilla del socialismo. ¿Cómo lo vamos a construir si esta Constitución fue hecha en un momento en el cual nosotros no proyectábamos el socialismo como camino? Ahora, los que pudieran decir o atacar esta propuesta habría que recordar, para colocarnos en contexto político, histórico y popular, que el candidato Hugo Chávez el año pasado, 2006, lo repitió.

Así como el candidato Hugo Chávez repitió un millón de veces –y muchas veces me quedé mudo– en 1998, “Vamos a Constituyente”, el candidato Presidente Hugo Chávez dijo: “Vamos al Socialismo” y todo el que votó por el candidato Hugo Chávez, votó para ir hacia el socialismo. No podemos traicionar la esperanza popular ni el mandato popular, es una responsabilidad suprema la construcción del Socialismo Bolivariano, el Socialismo venezolano, nuestro Socialismo, nuestro modelo socialista. (Aplausos).

La campaña adversaria trata y seguirá tratando, sobre todo a partir de hoy, y creo que algunos pudieran estar entrando en desespero en el lado adversario, les recomiendo se tomen una pastillita ¿cómo es que llaman esa pastillita? Valium, yo como no tomo nada de eso, yo lo que tomó es café, con este es que me calmo siempre. Valeriana, dice aquí la diputada Desirée Santos Amaral, Segunda Vicepresidenta.

A esta altura, como yo sé que todo el mundo, todo el país, este es un hecho histórico no porque esté yo aquí, sino porque esto está recogido de una realidad, sobre todo a partir de hoy va a acentuarse la campaña contra la Reforma Bolivariana. Bueno, igual, nosotros a partir de hoy debemos salir de aquí disparados, todo el mundo en campaña, rumbo a la Reforma Constitucional Bolivariana. (Aplausos).

El debate, la discusión libre de las ideas, pero se ha repetido la conseja y lo han repetido y lo han repetido, incluso en las encuestas. Por ahí estuve viendo unas encuestas hace unos días. Algunas encuestadoras tratan de –casi siempre o muchas veces– orientar a la opinión pública, entonces hacen preguntas cómo éstas: ¿Qué tipo de sistema de gobierno prefiere usted, democracia o socialismo? No, nuestro pueblo no es tonto.

Algunos pudieran ser sorprendidos ¿No? Pero en la medida que este debate se vaya dando y la realidad lo vaya demostrando, podremos concluir que sólo en el socialismo será posible la verdadera democracia; en el capitalismo la democracia no es posible. Pero esta es una cosa apasionante para empezar a debatirla, a buscar los libros, yo les recomiendo que lean a Aristóteles que en su libro “La política” ya lo plantea, y lo hace con unas caracterizaciones meramente matemáticas, habla de conjuntos. Un conjunto donde dentro de cuyos límites vaya creciendo la pobreza, pobreza, pobreza, pobreza, y vaya disminuyendo la cantidad de ricos cada día, pero más ricos. Él dice en su libro que la democracia es imposible, porque esa pequeña cantidad de ricos va a tener que utilizar la fuerza, y es cuando nace el Estado burgués y los ejércitos burgueses y las fuerzas policiales represivas en manos de la burguesía para contener a la mayoría empobrecida, eso no es democracia, pudiera vestirse de vez en cuando de ropaje democrático, pero nunca será realmente una democracia. Es un sistema capitalista.

¿En Estados Unidos hay democracia? Para nada. En Estados Unidos funciona una dictadura económica, política, mediática, militar incluso, y le quieren imponer lo que Vladimir Putin decía hace unos días desde Moscú, rechazando lo que en ruso se llama el dictat de Estados Unidos, la dictadura mundial, quieren imponerla a nivel mundial.

Por eso digo que son medios para la construcción del socialismo los consejos populares, la gestión democrática de los trabajadores y trabajadoras de cualquier empresa de propiedad social, directa o indirecta, la autogestión comunal, las organizaciones financieras y microfinancieras comunales. Eso no aparece aquí con ese nivel de detalle, porque no era hora de que apareciera.

Dice Toni Negri, Barreto. ¿No? ¿Está Toni Negri allí? Toni, how are you. (Aplausos). Vamos a saludar a Toni Negri. Yo no sabía que estuviera por allí. (Aplausos). El poder constituyente de Toni Negri, filósofo italiano, revolucionario y pensador sobre lo que es el poder constituyente, su naturaleza, sus contradicciones, su potencia. El poder constituyente es una gran potencia, no le tengamos miedo, sólo decía Montesquieu, “hay que navegar sobre la ola de los acontecimientos”, así como cuando a uno se lo lleva una ola, navega con ella. No le tengas miedo al poder constituyente originario, no tratemos de encerrarlo en leyes rígidas, en constituciones rígidas, no tratemos de congelarlo, poniéndolo a depender del poder constituido, no. El poder constituyente debe ser el rey de la República, para tomar una frase de Bolívar: “La reina de las virtudes republicanas”. El poder constituyente originario, sólo ese poder puede continuar impulsando la Revolución Bolivariana, no nosotros en lo individual ni nosotros desde estos espacios.

Nosotros debemos ayudar oyendo el clamor del poder constituyente, pulseando con él, abrazándonos con él, alimentándonos con él, vibrando con él, ayudar con nuestras potestades que él nos dio a seguir abriendo puertas y derribando barreras que le impiden la realización del sueño supremo de una patria libre, independiente, grande y próspera.

Las organizaciones financieras y microfinancieras comunales, las cooperativas de propiedad comunal, es un concepto totalmente distinto que ni siquiera existió en el socialismo yugoslavo, por ejemplo. No, allá las cooperativas fueron capitalistas, terminaron siendo capitalistas y compitiendo unas con otras en las leyes del mercado, críticas que lanzó por cierto el Che Guevara después que pasó por Yugoslavia, esto es capitalismo, y lo mismo pasó en muchas otras experiencias o intentos de construir un modelo socialista. Una cooperativa capitalista termina siendo igual, un patrón, unos asalariados, la plusvalía, la ganancia y toda la producción se convierte en mercancía, capitalismo puro.

Por eso no nos llamamos a engaño, el cooperativismo no garantiza la marcha hacia el socialismo, no lo garantiza, más bien se puede confundir el pueblo, el colectivo y nosotros mismos muchas veces. Por eso quise incluir ahí esta figura de las cooperativas de propiedad comunal.

Las cajas de ahorro comunales, las redes de productores libres asociados, el trabajo voluntario, las empresas comunitarias y demás formas asociativas constituidas para desarrollar los valores de la mutua cooperación y la solidaridad socialista.

La ley establecerá las condiciones para el efectivo funcionamiento de los medios de participación previstos en este artículo. Vaya que tenemos trabajo con esto. Creo que el que no apoye esto es porque es un flojo, no quiere trabajar, porque esto lo que nos va a traer es trabajo, trabajo y más trabajo, creatividad, creatividad y más creatividad.

El artículo 87, De los Derechos Sociales y de las Familias. Paso al artículo 87, que me parece también muy importante, aquí además del derecho al trabajo, este mensaje va para los trabajadores, sus familias, y el país, pero sobre todo a la clase obrera:

“El Estado desarrollará políticas que generen ocupación productiva”, todo esto es casi igual al artículo 87 actual, vigente, pero yo le agrego lo siguiente: “El trabajo está sometido al régimen establecido en esta Constitución y leyes de la República”, y aquí viene la propuesta:

“A los fines de garantizar el ejercicio de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes, como taxistas, transportistas, comerciantes, artesanos, profesionales, y todo aquel que ejerza por cuenta propia cualquier actividad productiva para el sustento de sí mismo”, aquí se pudiera agregar “los pescadores”. Yo sé que ustedes van a agregar más cosas aquí, los pescadores, las pescadoras, los cuatristas, y los cantores, y de sus familias, con el fin de garantizar el ejercicio de sus derechos laborales, son los trabajadores llamados no dependientes, o por cuenta propia.

La ley creará y desarrollará todo lo concerniente a un fondo de estabilidad social para los trabajadores y trabajadoras por cuenta propia, para que con el aporte del Estado y del trabajador pueda este último gozar de los derechos laborales fundamentales, tales como jubilaciones, pensiones, vacaciones, reposos, prenatal, postnatal y otros que establezcan las leyes. ( Aplausos).

Debemos ir previendo ya, Giordani, y al Ministro de Finanzas que los veo ahí tomando nota con mucha atención, María Cristina se rodó, tú estabas allá atrás, te cambiaste de puesto. (Asentimiento). Tú estabas detrás de Rafael Ramírez. Ah, no te dejaba ver. Parece que están en un autobús los ministros, parece que fueran en un autobús, una columna guerrillera es lo que parecen. Quién comanda ahí la columna guerrillera, ¿Jorge Rodríguez y el General en Jefe Rangel?

Terminé ya por aquí. Este es cortico, pero miren qué propuesta, esto yo lo agradezco mucho, muchas de estas propuestas vinieron de la comisión que coordinó nuestra Presidenta, yo le agradezco mucho a Cilia Flores. ( Aplausos).

Muchos de los que están aquí han colaborado con estas ideas, luego vine yo y le puse un picantico, por aquí y por allá le agregue algunas cosas, sobre todo en lo geográfico; yo trabajé mucho en temas geográficos, me apasiona desde toda mi vida el tema social del Poder Popular, son temas pesados, duros, de fondo.

El artículo 90, propongo que se cambie a la siguiente redacción. Esto es único en el mundo, esto es vanguardia del siglo XXI:

“ Artículo 90. A objeto que los trabajadores y trabajadoras dispongan de tiempo suficiente para el desarrollo integral de su persona, las jornadas de trabajo diurnas no excederán de 6 horas diarias, ni de 36 horas semanales. Y la nocturna...” –esto, por supuesto que no es válido para diputados ni diputadas, ni ministros ni ministras, ni Vicepresidente ni Presidente, mucho menos, tampoco los embajadores, no tienen límites, 24 horas como soldados, vigilantes– “no excederá de 6 horas diarias ni de 34 semanales.

Ningún patrono o patrona podrá obligar a los trabajadores o trabajadoras a laborar horas o tiempo extraordinario. Asimismo, deberá programar y organizar los mecanismos para la mejor utilización del tiempo libre en beneficio de la educación, formación integral, desarrollo humano, físico, espiritual, moral, cultural y técnico de los trabajadores y trabajadoras”.

Y esto tiene que ser válido para todos, en verdad, menos para mí, pero para los militares, Rangel Briceño, tiene que acabarse ese régimen que a veces es esclavista, que no tienen a veces tiempo. Recuerdo que cuando nació mi hija, la mayor, la vine a ver como a la semana, porque estábamos en operaciones, andaba buscando a Alí Rodríguez, andaba buscando al señor Contralor, que andaba de guerrillero, se había escapado a la Isla del Burro. No, eso fue mucho antes, el señor Contralor estuvo preso en la Isla del Burro.

Esto tiene que cumplirse, estoy seguro. Hay gente que me ha dicho: Chávez, ¿eso no incentivará la flojera? No. Si nosotros tomáramos eso como base, entonces démosle la vuelta a la moneda, significa que para incrementar el trabajo habría que trabajar entonces 20 horas diarias. No, 6 horas es el 25% del día de 24 horas, para que se pueda distribuir.

¿Esto hay que acompañarlo de qué? De jornadas educativas, recreación, trabajo voluntario y estoy seguro que va a rendir mucho más el trabajo, ustedes lo saben, los lideres obreros, que va a obligar a las empresas a abrir nuevos turnos y esto va a generar mucho más empleo productivo, el empleo fijo, mucho más empleo. ( Aplausos).

Un cuarto más, claro, 25% más. Fíjense, la cantidad de empleo permanente, productivo, porque nosotros tenemos que continuar, esto va en esa dirección, además en lo social y en lo económico tenemos que continuar disminuyendo el nivel de informalidad de nuestra economía. Lo hemos estado disminuyendo, pero todavía es muy alto el nivel de informalidad y más aún, el desempleo, que ciertamente lo hemos bajado de 10. Giordani, la última medición está por 8, pero todavía el 8% es 8%, hay que seguir bajando los niveles de desempleo.

Y estoy seguro que se incrementara aún más la productividad, el crecimiento y el desarrollo nacional. Los trabajadores y trabajadoras tienen derecho al descanso semanal y vacaciones remuneradas en las mismas condiciones que las jornadas efectivamente laboradas. Con eso termina la propuesta de modificación del artículo 90.

Derechos culturales y deportivos. Quisimos incluir aquí el artículo 100, me propuso la comisión una cosa muy bonita, y yo le agregue unos términos como éste, miren:

“Artículo 100. La República Bolivariana de Venezuela es el producto histórico...”, –esto es muy importante, esto es muy ideológico, todo esto tiene también una carga ideológica, aquel que nos acuse de que va a ideologizar, sí. Es que estamos dando una guerra ideológica, no nos pongamos a la defensiva. Ideología, ideología y más ideología. (Aplausos). Es la superestructura una de las bases más fuertes para ir cambiando las costumbres.

El sentido común, la ideología en todos sus niveles como dice Gramsci y como dice Toni Negri también, que le da un tratamiento muy especial al tema de la ideología. Recomiendo los libros de Ludovico Silva, se están reeditando ahora, como ustedes saben que hemos inaugurado la Gran Imprenta de la Cultura con capacidad para imprimir hasta 25 millones de libros al año, la Editorial El Perro y La Rana y no sé cuántas cosas más que Farruco está inventando, él inventa y yo lo apoyo, bien bueno, libros, libros y más libros, ser cultos para ser libres, esto nos va a obligar a estudiar mucho sobre geografía, política, ciencias jurídicas, ciencia histórica, ciencias sociales, poder popular, etcétera.

Entonces este artículo es muy bonito, muy profundo, muy ideológico, muy de conciencia: La República Bolivariana de Venezuela es el producto histórico de la confluencia de varias culturas, por ello, el Estado reconoce la diversidad de sus expresiones y valora las raíces indígenas, europeas y afrodescendientes que dieron origen a nuestra gran nación suramericana. (Aplausos)

Hace poco desde Bolivia, desde Ecuador, desde El Chapare, desde Quito, desde Buenos Aires, desde Montevideo, yo me permití insistir en el tema. Señores Embajadores, nuestros pueblos deben portar la bandera, la conciencia de que nosotros no somos varias naciones, de que nosotros no somos que si la nación venezolana, que si la nación brasileña, que si la nación argentina, que si la nación uruguaya o la colombiana o la ecuatoriana, o la guyanesa, –aun cuando hablen inglés nuestros vecinos de Guyana son profundamente afroamericanos, suramericanos– somos una sola Nación. Contribuyamos nosotros desde nuestra Carta Magna, carta política fundamental, a fomentar y a fortalecer esa conciencia en nuestros niños, en nuestros jóvenes, en nuestro pueblo y en nuestros hermanos de otros países.

Bien, sigo leyendo. “La cultura popular, la de los pueblos indígenas y de los afrodescendientes, –fíjense que eso casi no aparecía aquí, los afrodescendientes, primera vez– constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo el principio de igualdad de las culturas. La ley establecerá incentivos y estímulos para las personas, instituciones y comunidades que promuevan, apoyen, desarrollen o financien planes, programas y actividades culturales en el país, así como la cultura venezolana en el exterior. El Estado garantizará –aquí viene otra cosa muy importante– a los trabajadores y trabajadoras culturales su incorporación al sistema de seguridad social que les permita una vida digna, reconociendo las particularidades del quehacer cultural, de conformidad con la ley”. (Aplausos).

Veamos cuántas cosas le faltaron o le faltan a nuestra Constitución, claro, Toni Negri, yo lo mencionaba aquí, estaba leyendo esta madrugada porque pensaba leerles este libro, pero ya que vino Toni Negri, entonces ustedes pueden consultar con él ¿Verdad? Pero fíjense, por aquí lo tengo todo rayado: “La Constitución –dice Negri– es un proceso de creación permanente, sólo si ella es producto y bandera de un pueblo, del poder constituyente, si no, es una letra muerta”; que fue lo que pasó aquí durante mucho tiempo, nadie la conocía. Esta Constitución no, ésta la conoce, la quiere, la carga, la lucha nuestro pueblo.

Por aquí estaba el tema de biopolítica, es un proceso de transición que libera poder constituyente; un proceso para que de verdad sea transición, debe liberar permanentemente poder constituyente, esa es una ley natural, si no, no cambia, retrograda, es energía, el poder constituyente es pura energía creadora, es como si usted va a transformar el agua de sólido a gaseoso o de sólido a líquido, para no ponerla en los extremos.

Usted puede comenzar a derretir un bloque de hielo incrementando temperatura y la transición comienza a darse, pero si cesa de generar energía en un momento determinado, vuelve atrás y no hay transición exitosa, eso es algo científico. Esa energía nuestra debe continuar siendo liberada y nosotros debemos ser sólo facilitadores de su liberación, está en las calles, en las ciudades, es el poder constituyente. Toni Negri, cada día entiendo más la tesis de Negri y la comparto; la energía del poder constituyente en permanente liberación es lo único que puede permitir transiciones históricas exitosas, más aún cuando éstas se inscriben en una línea revolucionaria. No olvidemos eso jamás.

Por eso, esta propuesta de la Comuna, del Distrito Insular, de la Región Federal, de la comunidad como núcleo indivisible del Estado, de la agregación territorial humana, de Consejos Comunales, Comunas, de la ciudad como concepto y realidad, es verdaderamente eso, pretende ser eso; tengo mucha fe en que va a ser.

Vamos a la economía. Lo económico, columna vertebral de un proceso revolucionario. El artículo 112, propongo al pueblo soberano se modifique de la siguiente manera; este artículo sufre un cambio radical, fíjense como queda, allá está Escarrá que trabajó mucho en esto. Carlos Escarrá, agradezco mucho el esfuerzo de todos, la comisión, el Fiscal Isaías nos ayudó mucho y un grupo de juristas a los que pedí ayuda, incluso algunos de manera confidencial me mandaron notas, críticas, y yo leo cualquier crítica de buena fe, que sepa que es de buena fe, encantado de la vida.

Fíjate como quedó este artículo: “El Estado promoverá el desarrollo de un modelo económico productivo, intermedio, diversificado e independiente –claro Escarrá yo le metí aquí una curvita y otra curvita y quedó así, fíjate– fundado en los valores humanísticos de la cooperación y la preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales que garantice la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo, la mayor suma de estabilidad política y social y la mayor suma de felicidad posible”. Estamos trayendo a Bolívar aquí y el sueño de Bolívar de Angostura, ustedes saben, proponiéndolo para la Constitución. (Aplausos).

El proyecto de Bolívar es perfectamente aplicable a un proyecto socialista; perfectamente se puede tomar la ideología bolivariana originaria, la de Bolívar, como elemento básico de un proyecto socialista. Sigo leyendo: “Asimismo, el Estado fomentará y desarrollará distintas formas de empresas y unidades económicas de propiedad social, tanto directa o comunal, como indirecta o estatal, así como empresas y unidades económicas de producción y o distribución social,...” –vean que ahí está el triángulo económico básico: propiedad, producción y distribución. Estamos incidiendo en los tres elementos y es imprescindible que lo hagamos con éxito, además en el tránsito y construcción del modelo socialista– “pudiendo ser éstas de propiedad mixta entre el Estado, el sector privado y el poder comunal”.

Vean ustedes, señores empresarios del sector privado, productores del sector privado, no están ustedes excluidos, nosotros los necesitamos para asociarnos, aliarnos: La forma de propiedad estatal, pública, comunal, social y privada. Vamos, juntos haremos el gran país que ya comienza a ser Venezuela dentro de la gran nación suramericana.

Digo esto porque me imagino ya las campañas que vendrán, similares a las del 98, de que íbamos a eliminar la propiedad privada y todo aquello. Hace 9 años ya de eso. Este es un concepto que nos permite llamar a todos a la integración, a la cooperación; eso sí, en el marco de lo que dice la Constitución, en este caso la propuesta: “Preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales, que garantice la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo, la mayor suma de felicidad posible”.

Sigo aquí: “Pudiendo ser éstas de propiedad mixta entre el Estado, el sector privado y el poder comunal, creando las mejores condiciones para la construcción colectiva y cooperativa de una economía socialista”. Volvemos a afincar aquí el término, el concepto y el rumbo en lo económico. Nuestra Constitución no tiene rumbo preciso, es ambigua y es producto del momento. Habrá que recordar, señores embajadores y embajadoras, que cuando la Revolución Bolivariana comenzó nosotros estábamos casi solos en el mundo. Se decía que el socialismo había muerto, que ya lo que venía era el nuevo orden mundial, el Consenso de Washington, el Fondo Monetario, el ALCA y todo aquello. ¿Cómo ha cambiado el mundo en apenas ocho años? El mundo ha cambiado, esa es otra de las razones de las justificaciones de la propuesta que hago. El mundo de hoy es muy, pero muy distinto al mundo de hace ocho años, de hace siete años cuando hicimos esta Constitución. Incluso tenemos que engranar viendo los acontecimientos internacionales y mundiales.

Terminó el artículo 112, vamos al 113 ahora. Propongo al pueblo soberano modificar el artículo 113. Aquí está el texto actual, no lo voy a leer, pero tiene que ver con los monopolios y dice: “No se permitirán monopolios”, y por ahí se va en una redacción a veces ambigua. Aquí somos mucho más precisos: “Se prohíben los monopolios”, decimos aquí. (Aplausos). Y por ahí comienza. Este artículo lo dejo para su lectura y evaluación para pasar al 115, el cual define los componentes del modelo económico con mucha más precisión.

El 115 también sufre un cambio radical. Propongo que se redacte de la siguiente manera: “Se reconocen y garantizan las diferentes formas de propiedad…” –fíjense que el 115 actual lo que dice es lo siguiente: “Se garantiza el derecho de propiedad”, ahora estamos ampliando el concepto: “Se reconocen y garantizan las diferentes formas de propiedad”, esto incluye la propiedad privada, estamos agregando no sólo el reconocimiento sino la garantía de las distintas formas de propiedad. “La propiedad pública es aquella que pertenece a los entes del Estado. La propiedad social es aquella que pertenece al pueblo en su conjunto y las futuras generaciones y podrá ser de dos tipos: la propiedad social indirecta cuando es ejercida por el Estado a nombre de la comunidad y la propiedad social indirecta cuando el Estado la asigna bajo distintas formas y en ámbitos territoriales demarcados a una o varias comunidades, a una o varias comunas, constituyéndose así en propiedad comunal, o a una o varias ciudades constituyéndose así en propiedad ciudadana”. Ahí me detengo. Estoy hablando de la propiedad social y dos formas, directa o indirecta. La indirecta, por ejemplo, PDVSA. PDVSA es propiedad social, pero gestionada por el Estado, pero es de todos los ciudadanos.

Ese cuento que cargaba por ahí el filósofo del Zulia con aquella tarjeta, detrás de eso lo que estaba era la trampa de la privatización, de picar en pedacitos a la gran empresa petrolera venezolana para descuartizarla y acabarla. No, esa empresa es y será siempre propiedad social, pero a través de un Estado. Ahora no es el Estado capitalista, es el Estado que estamos construyendo, el Estado socialista. Hay una diferencia muy grande entre el Estado capitalista y el Estado socialista. Bueno, la propiedad social directa –ya leí su definición– es cuando se asigna de manera –valga la redundancia– directa a una comunidad cualquiera.

Miren, por cierto que ayer comí arepas. Perdónenme que hable de arepas a esta hora. Me dicen que ustedes salen y acaban con las arepas de la esquina y los perros calientes cuando salen. ¿Qué pasó con El Tropezón? ¿Allá está todavía? ¿Ustedes se la pasan ahí comiendo arepas? Yo me la pasaba ahí comiendo arepas cuando salía del estadio. Por ahí hay otra, donde cantaba Cristóbal Jiménez, el restorán Payara.

Entonces la propiedad social directa, les voy a poner el ejemplo. Les dije que estaba comiendo arepas ayer, y no sólo arepas, mandé a hacer distintos platos: arepas, bollitos, empanadas, mandoca, arepa dulce. ¿Saben con qué? Con la harina de maíz que estamos ya produciendo, en primera fase experimental, en una planta en Urachiche, allá en Yaracuy. Una tremenda planta. ¿Dónde está Morejón? Tremenda planta. Quedó bien buena la harina. Estamos produciendo ya harina de maíz con tecnología propia, desarrollada por nosotros. Se va a acabar el monopolio.

Ahora, esa planta de Urachiche pudiera –primero será propiedad del Estado– ir moviéndose hacia una forma de propiedad social directa, ahora es indirecta, porque la tiene el Estado bajo su control, su gestión, está comenzando, pero en la medida en que se vayan organizando allí las comunidades, las comunas, la ciudad, el poder popular bien asentado, ¿por qué no? Mañana o pasado mañana el Estado puede transferir la propiedad a esa comunidad o a esas comunidades en un ámbito geográfico determinado, entonces la planta pasaría a ser de propiedad social directa, pero en las condiciones que establezca la ley.

Es decir, una propiedad para satisfacer las necesidades de la población y no para que se vuelvan ricos una minoría allí en esa comunidad, es la siembra del modelo socialista, el socialismo desde abajo.

Luego la propiedad colectiva. “Es la perteneciente a grupos sociales o personas para su aprovechamiento uso o goce en común pudiendo ser de origen social o de origen privado”. Una cooperativa casi siempre es de propiedad privada colectiva, porque es la propiedad privada de un grupo, no es propiedad social, no nos engañemos con eso, pero aquí lo estamos aceptando, reconociendo y garantizando, no es que estamos en contra de las cooperativas, no, que existan, todas estas formas las necesitamos, porque serán parte de un sistema bien flexible, bien amplio, económico, productivo, socialista.

La propiedad mixta es la conformada entre el sector público, el sector social, el sector colectivo y el sector privado en distintas combinaciones para el aprovechamiento de recursos o ejecución de actividades siempre sometidas al respeto absoluto de la soberanía económica y social de la Nación.

Y por último, la propiedad privada. “Es aquella que pertenece a personas naturales o jurídicas y que se reconoce sobre bienes de uso y consumo y medios de producción legítimamente adquiridos. Toda propiedad estará sometida a las contribuciones, cargas, restricciones y obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad pública o de interés general, por causa de utilidad pública o interés social. Mediante sentencia firme y pago oportuno de justa indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de bienes, sin perjuicio de la facultad de los órganos del Estado de ocupar previamente durante el proceso judicial los bienes objeto de expropiación conforme a los requisitos establecidos en la Ley”.

Ustedes vean, ciudadanos diputados, diputadas, que en este artículo 115 he hecho y hemos hecho un esfuerzo para presentar de la manera más clara y pedagógica posible para que nuestro pueblo lo asimile y lo asuma, alguien me decía que están formándose, creo que fue el diputado Mario Isea, están conformando comités de defensa de la Reforma Constitucional Bolivariana.

Ahora, cada comité de defensa, cada ciudadano, cada ciudadana, debe cargar un folleto con todo esto y tenemos que incluir esto en la campaña Moral y Luces, al motor constituyente, al Poder Popular, los estudiantes en las universidades, los frentes sociales, los diputados vamos todos a la batalla, ahora vamos por el sí. Para que vean que nosotros somos flexibles, no es que todo el tiempo es no, no, no, no, ahora decimos: sí, sí, sí, sí y sí, ahora vamos por el sí. (Aplausos).

Vamos ahora al Poder Público, esto también es muy importante, ciudadanos diputados. Artículo 136, aquí estamos incluyendo el Poder Popular como uno de los componentes del Estado, el poder constituyente –Tony Negri, Juan Barreto tú que eres estudioso del tema– lo estamos incorporando, por ninguna parte aquí aparece el Poder Popular. No. Se quedó corta nuestra Constitución, pero se quedó corta por razones –repito– del tiempo en el que nació y la velocidad de los cambios ha sido tan grande que es impostergable, algunas personas me han recomendado que esta reforma la pensáramos con más calma.

La hemos pensado con calma, al menos yo y los equipos que me han ayudado estamos desde el año pasado, desde mucho antes de ganar las elecciones ya pensando en la reforma, que mejor era esperar el próximo año con más calma, no, considero que no deberíamos perder un día, ojalá esto estuviera ya vigente para comenzar a activar extraordinarias medidas que van a causar impacto tremendo en la aceleración del proceso de cambio revolucionario en lo social, en lo político, en lo económico, mayor fortaleza democrática, más y mas democracia es esto, en lo político, en lo social, en lo económico.

Leo: “Artículo 136. El Poder Público…” Este artículo recordemos, cada quien revise su maravillosa Constitución, es el título IV, ya estamos por el título IV del Poder Público, 136, este es un artículo muy importante de la forma como está, donde sólo aparece lo clásico, aquí no salimos de lo clásico está el Poder Municipal, Estadal y el Poder Nacional: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral.

Ahora pasamos a lo siguiente, propongo que se redacte de la siguiente forma: “El Poder Público se distribuye territorialmente en la siguiente forma: El Poder Popular, el Poder Municipal, el Poder Estatal y el Poder Nacional.

Con relación al contenido de las funciones que ejerce, el Poder Público se organiza en: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a través del Poder Popular, éste no nace del sufragio ni de elección alguna, sino que nace la condición de los grupos humanos organizados como base de la población.

El Poder Popular se expresa constituyendo las comunidades, las comunas y el autogobierno de las ciudades…” pido que nos fijemos en esas tres escalas, primero la comunidad, segundo las comunas y tercero las ciudades. “… a través de los consejos comunales, los consejos obreros, los consejos campesinos, los consejos estudiantiles y otros entes que señale la ley”.

Termina así redondito, creo yo, el artículo 136 incrustando en el alma de la Constitución el poder constituyente, el Poder Popular, y todos los demás poderes deben estar sujetos a la voluntad del Poder Popular. (Aplausos).

Aquí viene otra parte importante: las Misiones. Vean ustedes que a la final cualquiera puede hacer un balance de los temas: El tema geográfico, geopolítico, la geografía humana, estamos inyectando ahí la tesis de la geografía radical, esa es una corriente geográfica–socialista. En estos días conversé y le pedí ayuda a Ricardo Menéndez, un muchacho extraordinario, estudioso y hasta anoche tarde me estaba mandando unos papeles y unas citas, por aquí las tengo, unos documentos sobre esta corriente de la geografía radical, geografía humana, o geografía social.

Luego el tema político de la incorporación del Poder Popular como uno de los poderes que conforman el Poder Público en toda la extensión del país; el tema económico sembrando las semillas del modelo socialista de lo que concibo como lo que debe ser nuestro modelo socialista, porque sé que algunos venezolanos y los respeto muchísimo, defienden la tesis, la han escrito, la defienden de la eliminación de toda forma de propiedad privada sobre los medios de producción.

Yo, por supuesto, no comparto esa idea, y tengo mis justificaciones, y además, tengo infinidad de horas y horas de conversación con testigos y protagonistas de otros lugares y tiempos donde se intentó construir el socialismo o donde se construyó, como en Cuba, por ejemplo.

En Cuba existen las cooperativas, incluso existe en Cuba una gran propiedad de producción de ganado, es de mucha calidad y la dejaron allí, tiene pequeñas propiedades campesinas, granjas de propiedad privada, pequeños productores. Ah, no hay grandes latifundios, aquí tampoco los habrá. Ah, no hay monopolios, aquí tampoco los habrá.

Conversaciones sostenidas con Alexander Lukashenko, Presidente de Bielorrusia, horas y horas, sobre la era soviética que él la vivió ahí en Bielorrusia, que era parte de la Unión Soviética. Cuánto valor tiene para uno, conversar con hombres de esa experiencia que vivieron los últimos años, las últimas décadas de la experiencia soviética.

Fidel y sus largos años de experiencia y su conocimiento acumulado y su dedicación profunda al estudio y a la creación de su modelo, el modelo cubano, sin copiar ningún otro.

Daniel Ortega, el Comandante Presidente. Hace poco le preguntaba a Daniel, acerca de los errores que cometieron y si podíamos hablar de ellos. Me dijo, claro, hablemos, y pasamos horas y horas y horas conversando de los errores que, según él, quien fue el líder de aquel proceso, cometieron los sandinistas. Y en casi todos esos errores, o esa conversación, hay un factor común, la pretensión de eliminar de un tajo propiedades productivas, pequeñas, medianas. Lo que nosotros tenemos que hacer, compatriotas, compañeros y compañeras de esta revolución, es convencer a esos pequeños y medianos productores que vengan con nosotros a hacer una alianza productiva para levantar la economía del país, la producción nacional, el desarrollo integral del país y que se sometan al mandato constitucional, que luchemos contra el acaparamiento, que luchemos contra la especulación, que luchemos contra la ganancia excesiva, contra la explotación esclavista del obrero, del trabajador, que luchemos por satisfacer las necesidades de alimentación, de vestido, de servicios básicos, de viviendas para nuestro pueblo, para todo nuestro pueblo.

Ese es el llamado que yo hago, y créanme, créanme que hay mucha gente esperando, muchos pequeños y medianos productores. Hace poco le pedí a alguien que fuera para una región de las más difíciles donde hay pequeños productores. ¡Y qué sorpresa! La persona fue y me dijo: Mire, aquí mandaron esta carta y vea todas las firmas de los que quieren sentarse a discutir sobre el socialismo, y que quieren conformar unidades, redes de productores, asociaciones y redes de productores con el Estado, con las comunidades.

Ellos pueden ayudar mucho, los pequeños productores y algunos medianos productores, algunos tienen desarrollo tecnológico importante. Bueno, vamos a combinar y a sumar esos esfuerzos. Estoy seguro que de 100, por lo menos 80 estarían dispuestos, hasta donde conozco y aprecio, a construir un modelo parecido al que estoy perfilando en este documento y en estas palabras.

La Administración Pública. Este tema es fundamental, la lucha contra el burocratismo, contra la corrupción. Ese es un cáncer que tenemos nosotros dentro de la Administración Pública, hemos hecho algunos cambios, pero para nada, ni siquiera cercanos a los que necesitamos.

El artículo 141. Aquí estamos incluyendo las misiones. Esto es algo estratégico, he tenido el cuidado de incluir las misiones, pero, y ruego tengamos cuidado de incluirlas, es necesario incluirlas en la Constitución como una figura alternativa de la Administración Pública, pero sin encadenarlas, sin burocratizarlas, sin limitarlas por excesos de legalismo o de estructuras jurídicas.

Leo el artículo 141: “Las administraciones públicas son las estructuras organizativas destinadas a servir de instrumento a los Poderes Públicos para el ejercicio de sus funciones y para la prestación de los servicios. Las categorías de administraciones públicas son:” –aquí entro a dividir en 2, las categorías de administraciones públicas, ésta es una figura novedosísima.

“1. Las administraciones públicas burocráticas o tradicionales, que son las que atienden a las estructuras previstas y reguladas en esta Constitución y las leyes.

2. Las Misiones...” –aquí habría que ponerla en mayúsculas, Las Misiones, hay algunos detalles aquí de técnica que ya ustedes, que son expertos en esa materia, seguro que las corregirán– “constituidas por organizaciones de variada naturaleza, creadas para atender a la satisfacción de las más sentidas y urgentes necesidades de la población, cuya prestación exige de la aplicación de sistemas excepcionales, e incluso, experimentales,” –muchas de estas cosas son experimentales– “los cuales serán establecidos por el Poder Ejecutivo mediante reglamentos organizativos y funcionales”.

Fíjense que está expresamente previsto que las Misiones no se encierran en una ley, no, la Constitución las establece; aquí no aparecen, obviamente, pero luego vamos a reglamentos que son mucho más flexibles, fáciles de cambiar y de acoplar al avance de esas Misiones porque son, como se dice en la definición, aplicación de sistemas excepcionales, e incluso experimentales y organizaciones de variada y cambiante naturaleza.

De las competencias del Poder Público Nacional. Artículo 156. Este artículo es largo, éstas son las competencias del Poder Público, aquí hay algunos pequeños cambios que ustedes detallarán en la lectura y análisis, no voy a caer en esto porque es bastante largo y muy detalladas las atribuciones del Poder Público.

De las Competencias del Poder Público Nacional. El artículo 158, éste sí merece la pena que nos detengamos, es muy cortito.

“Artículo 158. El Estado promoverá como política nacional, la participación protagónica del pueblo, transfiriéndole poder y creando las mejores condiciones para la construcción de una democracia socialista”.

Esto es el desarrollo de lo que nosotros entendemos por descentralización, porque el concepto cuartorrepublicano de la descentralización es muy distinto al concepto que nosotros debemos manejar. Por eso, incluimos aquí la participación protagónica, la transferencia del poder y crear las mejores condiciones para la construcción de la democracia socialista.

Del Poder Público Estatal. Hay algunos artículos aquí de los estados, que ustedes los revisarán también con calma, aquí se incluye en el Situado Constitucional algunos cambios, el más importante, desde mi punto de vista, es que se incluya en el Situado Constitucional al Poder Popular, porque cómo va a ser que vamos a crear el Poder Popular y entonces uno tiene que andar buscando unos fondos especiales por allí. No, no. En el Situado Constitucional así como el Estado da un porcentaje del ingreso o del Presupuesto Nacional, otro porcentaje para el municipio, otro porcentaje deberá ir para los poderes comunales organizados, las comunas, los consejos comunales y otros entes del poder popular.

El Poder Público Municipal, algunos pequeños cambios. Artículo 184. Aquí se trata de las transferencias de atribuciones de los municipios al Poder Popular.

Hay mucho ánimo por las empanadas y por los sanguchitos, furor diría yo en algunos sectores, buen provecho a todos y a todas, buen provecho, me guardan uno por ahí, por favor, no se los coman todos.

Y sobre todo para que vean el espíritu de este cambio propuesto. Una ley nacional, el 184, creará mecanismos para que el Poder Nacional, los estados, y los municipios descentralicen –pero de verdad– y transfieran a las comunidades organizadas, a los Consejos Comunales, a las comunas y otros entes del Poder Popular los servicios que estos gestionen, promoviendo: “1. Transferencia de servicios en materia de vivienda, deportes, cultura”. Nosotros no vamos a crear el Poder Popular, bueno, no lo estamos creando, a reconocerlo en la Constitución o a incluirlo como uno de los poderes o uno de los componentes del Poder Público Nacional.

Además, el dueño del poder originario sólo de manera simbólica sería una farsa, sería un engaño. Por eso, señores Ministros, Ministras, señor Vicepresidente, desde ya, contando con que la campaña por el sí va a ser victoriosa y que el primero de enero del próximo año, Dios mediante, tendremos la Constitución ya reformada, desde ahora mismo tenemos que ir estudiando todos aquellos servicios que aquí señala la propuesta, que podamos ir planificando porque eso no se puede improvisar, no se debe improvisar; lo mismo pido a los señores gobernadores, gobernador Hugo Chávez, gobernador Tareck. Tareck gobernador, fíjate que te hago campaña. ( Risas).

Señores alcaldes mayores, pronto ex alcaldes mayores, no, señor alcalde, señores alcaldes, gobernadores, Acosta Carles, ¿quién más está por allá? Ronald por allá. ¡Ah!, es que están los gobernadores por allá, así que ustedes saben que los años a uno le van pegando en la vista, quién más está ahí, Diosdado Cabello, Aguilarte Gámez, Jesús Montilla, vayamos pensando en serio, sin egoísmos, sin temores, el poder para el pueblo, ustedes mismos lo han visto. Acosta Carles me decía la otra vez en Carabobo, Ameliach, Saúl Ameliach, el Presidente de Pequivén, cuánto a las comunidades les rinden los recursos que se les transfieren, en este caso el Proyecto de las Petrocasas. ¡Tremenda casa la de Petrocasa!

Las cosas salen más baratas, se desata de manera maravillosa el trabajo voluntario, no hay intermediarios, no hay empresas que vienen de otros lugares, no de maletín, de Caracas, o del centro del país, que nadie sabe quién es el dueño, viene a contratar, a subcontratar, a subsubcontratar una obra que bien puede hacerla la comunidad. La comunidad, hermanos. (Aplausos).

Yo pido ayuda a los gobernadores, gobernadoras, a los alcaldes, pongamos toda nuestra mejor disposición para lograr estos cambios. Yo sé que ustedes han hecho cosas muy importantes, pero apenas es el comienzo, apenas, porque no estaba previsto en la Constitución esto, así que ustedes no podían hasta ahora hacer muchas cosas porque las leyes lo impiden, lo obstaculizan.

¿Podemos dar un receso si quieren?

(Negación)

Bueno, seguimos. Aquí no mando yo en verdad, aquí manda la Presidenta, yo estoy cumpliendo con un mandato de leer esto aquí. Había una persona que quería leerla, pero como yo tengo que asumir la responsabilidad, Isaías es responsable de algunas cosas que están aquí, pero yo asumo la responsabilidad.

Bueno, fíjense, transferencia, descentralización, viviendas, deportes, cultura. “2. La participación y asunción por parte de las comunidades, de las organizaciones comunales, de la gestión de las empresas públicas municipales y/o estadales”, las que existan o las que podamos crear. Vamos a crear empresas pequeñas, de propiedad social, de propiedad comunal, productivas, pequeñas unidades, y esas irán creciendo y van haciendo una red de unidades de producción socialista, e irán haciendo un espacio de mercado no capitalista que tenga por objetivo satisfacer necesidades; irán naciendo nuevas formas de distribución, de apropiación, de ingresos; irán haciendo una nueva cultura, que es la Moral Socialista, el primer Motor Constituyente.

“3. La participación en los procesos económicos estimulando las distintas expresiones de la economía social.

4. La participación de los trabajadores y trabajadoras en la gestión de las empresas públicas.

5. Creación de organizaciones, cooperativas y empresas comunales.

6. La transferencia a las organizaciones comunales de la administración y control de los servicios públicos, estadales y municipales, con fundamentos en el principio de corresponsabilidad en la gestión pública.”

Todo este tema de los desechos sólidos, por ejemplo. Todo este tema de que cuando PDVSA avance, ya hemos comenzado, pero apenas en una fase experimental, algo tan hermoso que va a ser la gasificación de ciudades, esos servicios de energía se le deben transferir. En mi criterio qué va a hacer PDVSA si tiene otras tantas cosas que resolver como estar verificando cómo funciona el sistema de gas instalado en Lomas de Urdaneta. No, la comunidad manejará eso, estudiarán, se capacitarán, perfeccionarían el sistema de suministro de gas, el manejo del gas y así sucesivamente.

La recreación. Actividad de recreación, participación de las comunidades, etcétera. “El Consejo Comunal constituye...” dentro del mismo artículo 184, insisto, estamos tocando la médula de lo que es el Poder Público.

“El Consejo Comunal constituye el órgano ejecutor de las decisiones de las asambleas de ciudadanos y ciudadanas, articulando e integrando las diversas organizaciones comunales y grupos sociales...” Recuerden que hemos previsto, y creo que es lo mejor, lo ideal, que si no todas, buena parte, que sean los comités de tierra urbana, las mesas técnicas de agua, todas esas organizaciones, que algunas tienen varios años y preceden a los Consejos Comunales, pero deben articularse en la organización de la comunidad y de la comuna y en los Consejos Comunales y los demás consejos que allí se formen libremente.

A lo mejor en Margarita, fíjense, el Poder Popular a lo mejor organizará los consejos de pescadores; a lo mejor allá en los llanos ¿qué organizarán por allá?, los consejos de parranderos, los chigüireros, por ejemplo, un ejemplo típico, el ejemplo es bueno, chigüirero, respetando los tiempos de veda, y no sólo para cazar y matar los chigüires, sino para criarlos, conservarlos.

En fin, cada región tendrá plena libertad, es el Poder Constituyente, ellos crearán mil consejos u otros entes que a lo mejor no se llamen consejos, porque la ley abre y dice: “u otros entes del Poder Popular según la ley”.

Igualmente asumirá la comunidad la justicia de paz, eso nunca funcionó, los jueces de paz, ahora estamos transfiriendo eso a la comunidad, yo estoy seguro que ahí sí va a funcionar la justicia de paz, señor Fiscal, señora Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, pongámonos a trabajar en esa dirección.

“Por ley se creará un fondo destinado a financiamiento de los proyectos de los consejos comunales. Todo lo relativo a la constitución, integración, competencia y funcionamiento de los consejos comunales será regulado mediante la ley”. Y terminó el artículo.

Después viene el 185: “El Consejo Federal de Gobierno...” un pequeño cambio, no lo voy a comentar ahora.

El 225, vamos entrando al Poder Ejecutivo Nacional, esto es el título, artículo 225, vamos a ubicarnos en el contexto, el Capítulo II, Del Poder Ejecutivo Nacional, esto todavía es del Poder Público Nacional, obviamente. Del Poder Ejecutivo Nacional. Artículo 225. Propongo al pueblo que se cambie de la siguiente manera: “El Poder Ejecutivo se ejerce por el Presidente o Presidenta de la República, el Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta...”, –aquí ustedes podrán ver un cambio importante, y les voy a decir algo, esta propuesta la hice hace ocho años y la Constituyente no la consideró, y yo andaba tan ocupado aquel primer año que no insistí en casi nada, sólo dejé al criterio de la Asamblea Nacional Constituyente, y aquí hay un buen número de constituyentes que recordarán esos debates mucho mejor que yo– “... los Vicepresidentes o Vicepresidentas, los Ministros o Ministras y demás funcionarios o funcionarias que determine esta Constitución y la ley. El Presidente o Presidenta de la República podrá designar el Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta y el número de Vicepresidentes o Vicepresidentas que estime necesario”. Esto propongo dejarlo así con flexibilidad porque si esto lo aprueba el pueblo va a ser muy importante para incrementar la eficacia y la gestión del Gobierno, va a ser muy importante, así lo creo, no para incrementar el burocratismo, estaré muy pendiente y estaremos todos muy pendientes de que no sea eso. No.

Para incrementar incluso los niveles de corresponsabilidad en la función de Gobierno, de coordinación en las regiones, para impulsar regiones especiales, provincias federales, ciudades federales, territorios federales, por ejemplo. Vean ustedes, allá está el mapa el estado Amazonas, espero contar, repito, con la comprensión de todos, estimo mucho al Gobernador del estado Amazonas, Liborio Guarulla, pero pongo este ejemplo y a toda esa comunidad, pero vean ustedes el mapa y dónde está Puerto Ayacucho. (Lo muestra). Y aquel gigantesco territorio, selva, ríos, montañas, buena parte de ellos casi inaccesibles, vírgenes, y tenemos una gobernación y unos alcaldes como si estuviéramos en el centro del país. He allí cuando se requiere, todo lo indica, esa nueva geometría del poder, yo estaría dispuesto a someter a referendo, recordemos que todo esto debe ir a referendo, pero a mí me parece que todo lo que es el Alto Orinoco, (lo muestra), donde nace el Orinoco precisamente, donde está La Esmeralda hacia abajo, eso perfectamente puede ser un territorio federal y debe ser objeto de unos planes especiales, de concentración de recursos.

Y a lo mejor a mí se me ocurre mandar para La Esmeralda a un vicepresidente, crear allá nuevas estructuras que tengan las potestades, los poderes para levantar un verdadero proyecto de desarrollo, de atención a las comunidades. Eso es un solo ejemplo que pongo, pero que me parece muy aleccionador por la realidad geográfica, la realidad social, la realidad política, la realidad internacional, territorio sin ley, donde hay no sé cuántas pistas clandestinas, contrabando de oro, de narcotráfico, grupos subversivos de cualquier signo, violento, etcétera.

Ahí Venezuela está herida por los costados, Venezuela sangra por esos costados desde hace mucho tiempo, y en estos ocho años muy poco hemos hecho nosotros al respecto, muy poco hemos hecho. Todas estas propuestas llevan esa dirección, a lo mejor pudiera ser no necesariamente un territorio federal, esa región que he señalado pudiera ser un municipio federal o un conjunto de municipios federales, todo es factible, en todo caso referendo habría que hacer.

El territorio federal implicaría la designación de un gobernador y de unas estructuras desde el Poder Central; el municipio federal implicaría la designación de otras potestades para levantar ese municipio, o más allá del municipio, ese territorio.

Sigo leyendo el artículo 230, el cual reza: “El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato y por una sola vez para un nuevo período”.

Propongo al pueblo soberano modificar el artículo 230 de la forma siguiente: “El período presidencial es de siete años.” –esa fue mi propuesta original que luego la Constituyente la llevó a seis– “El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato para un nuevo período”. Así de sencillo. (Nutridos aplausos).

En este tema, por supuesto, ya la polémica está, porque no estoy sorprendiendo a nadie, y ustedes lo saben, el país todo lo sabe antes, para que nadie venga a acusarme a mí de que sorprendí al país con una propuesta debajo de la manga. No. Podrán ustedes conseguir grabaciones, columnas de prensa, noticias. Antes del 3 de diciembre, en distintos escenarios, dije, cuando hablaba de la posibilidad de un reforma, desde mi punto de vista, de la necesidad de una reforma, hablaba de la reelección presidencial continua, como bien la definió nuestra Presidenta Cilia Flores. No indefinida porque la palabra indefinida, cuando uno va al diccionario, es indefinición. Cómo va a ser una elección sin definición. No. Continua, eso ocurre en mucho países, si es que alguien va a decir que este es un proyecto para entronizarse en el poder. No. Es sólo una posibilidad que depende de muchas variables, de la voluntad de uno, de cualquiera de nosotros, de la capacidad, de los factores políticos y, en fin de cuentas, de la más importante, de la decisión del pueblo soberano. Sería una decisión del constituyente originario . (Aplausos).

Luego el artículo 236, son las atribuciones del Presidente. Aquí hay algunas modificaciones que tienen que ver con artículos anteriores, sobre todo en nombrar a vicepresidentes, la Fuerza Armada Bolivariana. ¡Ah! comienza a aparecer ya: “Comandar la Fuerza Armada Bolivariana” , y esto debe ser motivo de orgullo para la Nación toda, y sobre todo para los soldados venezolanos, que recuperemos el término de Fuerza Armada Bolivariana, lo cual tiene un peso histórico, moral, político, social, infinito, inconmensurable. Bueno, aquí hay atribuciones que no cambian mucho. (Aplausos).

Luego, el artículo 251. El Consejo de Estado. Algunas pequeñas modificaciones. El artículo 252 sigue señalando esta institución, el Consejo de Estado, que queremos hacerla operativa, porque hasta ahora la tenemos aquí en la Constitución pero no se ha podido operativizar ni el Consejo de Estado ni el Consejo Federal de Gobierno. Nos han faltado mecanismos de operativización y voluntad también ha faltado. Eso hay que reconocerlo y por esto consideramos que son figuras o entes necesarios para el Estado, Consejo Federal de Gobierno y Consejo de Estado.

El artículo 300 tiene que ver con entidades descentralizadas. Hay algunos pequeños cambios donde se señala la economía socialista. Es corto, lo voy a leer: “La ley nacional establecerá las condiciones para la creación de empresas o entidades regionales para la promoción y realización de actividades económicas o sociales bajo los principios de la economía socialista, estableciendo los mecanismos de control y fiscalización que aseguren la transparencia en el manejo de los recursos públicos que en ella se inviertan y su razonable productividad económica y social”. Va dentro del mismo espíritu.

“Artículo 302. El Estado se reserva, por razones de soberanía, desarrollo e interés nacional, la actividad de explotación de los hidrocarburos líquidos...”. Aquí estamos agregando, siendo más específicos, porque el artículo actual de la Constitución habla sólo de la actividad petrolera y otras industrias y deja resquicios como aquel que hubo en la Constitución del 61 que permitió la privatización de Pdvsa y toda la llamada apertura petrolera. Aquí estamos cerrando cualquier resquicio: “El Estado se reserva, por razones de soberanía, desarrollo e interés nacional, la actividad de explotación de los hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos, así como las explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico. (Aplausos).

El Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico y crear riqueza y bienestar para el pueblo.

El Estado dará preferencia al uso de tecnología nacional para el procesamiento de los hidrocarburos líquidos, gaseosos y sólidos, especialmente de aquellos cuyas características constituyen la mayoría de las reservas y sus derivados”. Ustedes saben muy bien que aquí estoy pensando en la Faja Petrolífera del Orinoco; ahí está la principal riqueza material para nuestros hijos, para nuestros nietos y futuras generaciones.

Venezuela va a crecer y va a seguir creciendo en la economía, sin duda que vamos a seguir creciendo en la agricultura, en la minería, en el turismo, en la industria, etcétera; pero ninguna riqueza material que generemos va a poder compararse con la inmensa masa, el inmenso mar de petróleo pesado y extrapesado que tenemos a mil metros de profundidad allá, al norte de la faja del soberbio río Orinoco. Esa es una de las más grandes riquezas del mundo que la hemos recuperado, la hemos salvado del imperialismo y del proyecto de privatización. Aquí estamos insistiendo en la tecnología nacional, hay que insistir en ello, ya venimos avanzando.

Ahí tenemos un millón de millones de barriles de crudo; un millón de millones, para ser más exactos 1.2 millones de millones de barriles de petróleo en sitio. Sólo que no se puede extraer todo, estamos desarrollando tecnología para extraer y ver si ya llegamos a un 30%. Y la tecnología, los ensayos van bien; ensayos químicos, ensayos físicos, ensayos científicos, tecnológicos. Ustedes saben que ese petróleo se extrae, se procesa y se convierte en petróleo ultraliviano, hasta premium de 32º API, que parece gasolina. Y hemos recuperado esa tecnología.

Y es parte, señores Embajadores y Embajadoras, de las propuestas que hemos hecho y que hemos firmado con el Presidente Kirchner. Un día histórico fue el de Buenos Aires, hace unos días. El primer Tratado de Seguridad Energética, y luego en Montevideo; lo que firmamos con Correa en Ecuador, con Evo y con Kirchner en Tarija; con Evo luego en El Chapare; y posteriormente, llegando aquí –aquí no hay tiempo a veces ni para dormir– teníamos 14 presidentes, primeros ministros, jefes de Estado de Petrocaribe; y como ustedes saben, firmamos ¿con cuántos al fin? Con 10, 11 con Venezuela, Acuerdos o Tratados de Seguridad Energética.

Nosotros ofrecemos esta gigantesca riqueza energética que tiene Venezuela, la más grande del mundo, como mecanismo de estructuración de la unión y el desarrollo de nuestros pueblos, de nuestras repúblicas de Sudamérica, del Caribe. (Aplausos).

Siguen atacándome de que ando regalando el dinero del país. A mí no me importa, “a palabras necias oídos sordos”. Sólo que es bueno recordar que los que atacan que nosotros andamos regalando el dinero, regalándole el petróleo al Caribe, a Sudamérica, habrá que recordarles, primero, que no estamos regalando nada, sino compartiendo en condiciones flexibles, como tiene que ser para los países más pequeños, más pobres. Ahí estaba el Presidente de Haití, allá fue Bolívar, arrasado por las derrotas de aquí, destrozado por las derrotas.

Miren, hay unas cartas de Bolívar que manda de Jamaica y de Haití. Fue el año 15 que él se fue para allá derrotado, aquí lo echaron, aquí querían matarlo, Bermúdez y otros le cayeron a tiros a Bolívar, Piar y Bermúdez bombardearon con un viejo cañón un barquito. ¡Allá viene Bolívar, échenle plomo! Querían matarlo, rivalidades. El se fue destrozado, algunos de sus propios compañeros lo echaron, le echaron la culpa de la derrota de la Expedición de Los Cayos. El se iba a suicidar, lo cuenta después a Perú de La Croix en el Diario de Bucaramanga , porque él se quedó solo y se fueron; se quedó en la playa, lo iban a capturar los españoles y dijo: Mejor me meto un tiro aquí. Y dice que se hubiera metido un tiro, pero lo salvó una lancha que venía, que se había quedado y le dijeron: ¡Móntese! Se montó y se fueron. Que él se hubiera pegado un tiro –dice- antes de caer prisionero, porque si cae prisionero inmediatamente lo hubieran ejecutado. Se trataba de Simón Bolívar.

En muchas oportunidades, Simón Bolívar estuvo a punto de caer prisionero de las tropas españolas. Allá en el Rincón de Los Toros casi lo matan; la Laguna de Casacoima, se tiró no sé cuántas horas a la laguna respirando con un bejuco, un bambú, una cosa de esas.

Ahora, decíamos nosotros, Bolívar fue allá, Petión no fue que le dijo a Bolívar: Llévate estos fusiles y esta gente y estas provisiones, entre ellos alimentos, barcos, unos cañones, hasta una imprenta. Petión no le dijo a Bolívar, como nosotros le estamos diciendo al Presidente Préval que tiene que firmar aquí y que es una deuda que tiene que pagar ahora o a 25 años y él, sabiendo uno la situación de Haití, le da dolor, pero se firma, y le estamos suministrando petróleo, nos pagan 60%, hay que ver lo que se ha incrementado la factura petrolera para esos países del Caribe cuando ellos pagaban por el barril de petróleo, hace tres años atrás, a 25 dólares y hoy pagan 80 y además los explotan las trasnacionales por un chorrito de petróleo, y esos países están en la más grande de las miserias. Nosotros somos revolucionarios, nosotros somos además bolivarianos, es una responsabilidad tenderle la mano a los hermanos más pobres de este continente, una responsabilidad suprema que la vamos a seguir asumiendo duélale a quien le duela. (Aplausos)

Ojalá ustedes pudieran ir, algunos diputados fueron a Haití, vayan a ver City Sole, La ciudad del Sol, y todo Puerto Príncipe, la miseria más grande que uno pueda imaginarse. Ahora quienes nos atacan permanentemente con estos argumentos, con estas mentiras, fueron los mismos que aquí en este edificio cuando era el Congreso, aquí funcionaban los senadores, no, diputados aquí, senadores allá, aquí aprobaron la apertura petrolera, aquí aprobaron los negocios internacionales de PDVSA comprando la Citgo, ocho grandes refinerías que durante años y años jamás le dieron un centavo de ganancia a Venezuela y además PDVSA tenía que venderle petróleo subsidiado, es decir, por debajo del precio nada más y nada menos que al imperio norteamericano. Eso no lo dicen.

Nosotros tenemos que decirlo cada días más para desnudarlos, ellos no tienen moral, porque entregaron este país y más nunca volverán a gobernar nuestro país, más nunca volverán. (Aplausos)

(Todos los diputados expresan la consigna ¡No volverán!)

Luego seguimos con el régimen socioeconómico, artículo 305, al que le agregamos la seguridad alimentaria, hemos completado el concepto; en la Constitución sólo se señala la seguridad alimentaria, aquí incluimos o pedimos que se incluya la soberanía alimentaria, el Estado en la economía, el latifundio, hemos venido luchando contra el latifundio, sin embargo en la Constitución creo que no quedó bien afilado el arma constitucional contra esas rémora del feudalismo y de la Colonia.

Fíjense como dice el artículo 307 actual: “El régimen latifundista es contrario al interés social”. En cambio, fíjense como comienza la propuesta del mismo artículo: “Se prohíbe el latifundio” y hay que recordar, señores diputados y diputadas, gobernadores, gobernadoras, alcaldes, alcaldesas, alcaldes mayores, ministros, ministras, generales, es decir, autoridades, que esta es una responsabilidad de todos, no es solo del INTI o del Ministro del Poder Popular para la Agricultura y Tierras o del Presidente de la República. No. El alcalde allá en su municipio tiene que ver y saber. ¿Hay latifundio en este municipio? ¿Qué dice la Ley? ¿Cómo hago para ayudar? ¿Cuáles son mis potestades? ¿Cuáles son mis responsabilidades? Todos somos corresponsables, los gobernadores, etcétera.

Se prohíbe el latifundio, propongo que quede en la Constitución. Se prohíbe. (Aplausos). Hemos avanzado en esto, pero todavía queda mucha tela que cortar y hay muchas tierras extremadamente fértiles en Venezuela que todavía estan ociosas y hay que recordar que el latifundio no es sólo aquella gran extensión ociosa. No. Si usted tiene en tierras tipo uno o tipos dos cien hectáreas o quinientas hectáreas ociosas, eso es latifundio.

Esto es muy importante porque es la base para el desarrollo del país, la tierra, los recursos naturales, el agua para la agricultura, para el crecimiento del país, la redistribución de las actividades económicas del urbanismo nacional, lo de las ciudades, el sistema de ciudades que la misma reforma propone se incorpore como sistema, como forma. Se prohíbe el latifundio.

Aquí está otro tema muy importante que seguramente va a generar roncha, pero el que le pique que se rasque, se trata del Banco Central de Venezuela. El Banco Central, independientemente de sus autoridades, no se trata de las autoridades, pero el Banco Central en esta Constitución fue, en primer lugar, colocado por primera vez en la historia de Venezuela a nivel de la Constitución, se le dio rango constitucional como poder o como un componente del Poder Público, casi aquí se incorpora la tesis aquella, que le conocí a Díaz Bruzual, del poder monetario, un poder monetario aparte, casi que esto se parece a ello.

Propongo, señores diputados y diputadas, señora Presidenta, compatriotas todos que me están oyendo en el país, que nosotros transformemos en profundidad este sistema monetario y eliminemos todo vestigio de autonomía del Banco Central de Venezuela, el Banco Central no puede ser autónomo. (Aplausos).

Ustedes deben recordar cuánto nos costó, y sobre todo a mí, aquel tema del millarcito, tuve que quedarme callado, yo nunca me rindo, en verdad, me quedé tranquilo un tiempito pero dije voy al ataque ahora por aquí, porque no pude entenderme con aquellos señores, los llamaba a Miraflores a unas reuniones largas, algunos se quedaban dormidos, y yo decía: Pero bueno, denle chocolate a esta gente, estoy hablando aquí y se quedan dormidos, me va a pasar como a Fidel.

Bueno, no era posible, claro, es la visión neoliberal, esa fue la estrategia que lanzó sobre América Latina el Fondo Monetario Internacional, el Imperio. En América Latina, como bien lo dice el Presidente Correa, quien tiene el mismo problema allá en Ecuador y Evo lo tiene igualito en Bolivia, Kirchner lo tiene igualito en Argentina, fue el formato impuesto.

Bancos centrales autónomos de los gobiernos y del país y hasta de las constituciones, pero dependientes del modelo mundial de dominación, de la dictadura monetaria mundial, terrible; cuánto costó aquí.

Recuerdo que al final tuve no que amenazar sino que ponerme muy firme y recurrir a la figura constitucional que nunca he llegado yo a activarla, pero en esa ocasión después del golpe de Estado, vino el golpe petrolero, la fuga de capitales, las reservas iban palo abajo, es decir, era el plan perfecto ¿para qué? Para desbancar la República, caotizar el país.

Cuando yo veo que las reservas ya iban llegando a 10 mil millones de dólares, zona crítica, y que todos los días se estaban yendo hasta 500 millones de dólares, es decir, es un cuerpo que se está desangrando, que tiene las venas abiertas como dice Galeano. Métele sangre y sangre, pero para qué, si le metes por aquí y se le va por el otro lado.

Entonces dije, la única forma de salvar el país del caos es el control de cambios, pero se negaban aduciendo razones, y le dije una noche a algunos de ellos: Ustedes no tienen la responsabilidad que yo sí tengo, porque yo fui electo por un pueblo, ustedes no, y ustedes viven allá en sus residencias y no salen a los barrios, estoy seguro que no salen a los barrios; fue una reunión muy difícil, yo tuve que hablarles con el corazón.

Por fin, al despuntar el alba, accedieron a un control de cambios, porque yo les dije: Si no hay acuerdo aquí yo decreto la emergencia ya, inmediatamente, ya, al amanecer y tomo decisiones, y ustedes asuman su responsabilidad, pero yo no puedo permitir que el barco se hunda delante mis narices teniendo forma de evitarlo.

Son aquellas posiciones dogmáticas, monetaristas, o más bien fondomonetaristas, el dinero se lo llevaban todos los días, hay que ver 500 millones de dólares, vean los resultados del control de cambios. Por eso el control de cambios será flexibilizado, etcétera, pero no está previsto suspender el control de cambios en Venezuela, no está previsto, continuaremos con el control de cambios. (Aplausos)

Fíjense como dice el artículo 318, oigan cómo fue redactado, el vigente, el actual, que yo pido con fervor, que lo cambiemos. “Las competencias monetarias del Poder Nacional serán ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela”, ya aquí se ve que hay una saña, yo no sé, esa palabra no es jurídica señor Fiscal, señora Presidenta, pero aquí se ve que hay saña en la redacción, saña monetarista, capitalista.

El objetivo fundamental del Banco Central de Venezuela es lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno, etcétera. El Banco Central es persona jurídica de derecho público, con autonomía para la formulación y el ejercicio de las políticas de su competencia.

El Banco Central ejercerá sus funciones en coordinación. ¿Cómo lo propongo yo? De la siguiente manera:

“Artículo 318. El sistema monetario nacional debe propender al logro de los fines esenciales del Estado socialista y el bienestar del pueblo por encima de cualquier otra consideración.

El Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela, en estricta y obligatoria coordinación, fijarán las políticas monetarias y ejercerán las competencias monetarias del Poder Nacional.

El objetivo específico del Banco Central de Venezuela, conjuntamente con el Ejecutivo Nacional, es lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria.

La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el bolívar, en caso de que se instituya una moneda común en el marco de la integración latinoamericana...” Aquí no hay cambios.

Más adelante sí hay un cambio importante aquí en este párrafo que viene: “El Banco Central de Venezuela es persona de derecho público…” –allá dice con autonomía, aquí dice sin autonomía, sencillito– sin autonomía para la formulación y el ejercicio de las políticas correspondientes y sus funciones estarán supeditadas a la política económica general y al plan nacional de desarrollo...” (Aplausos) ¿Cómo va a estar el Banco Central independiente?

“El plan nacional de desarrollo para alcanzar los objetivos superiores del Estado socialista y la mayor suma de felicidad posible para todo el pueblo. Para el adecuado cumplimiento de su objetivo específico, el Banco Central de Venezuela tendrá entre sus funciones compartidas con el Poder Ejecutivo...

Aquí viene otro importante punto. Las reservas internacionales. Ese es otro tema que el Banco Central tiene potestad aquí para manejarlas, administrarlas y eso no es de ellos, eso es de todos los venezolanos, pero no es que sólo sea de todos los venezolanos sino que realmente no puede ser potestad de un Banco Central, en mi modesto criterio, manejar las reservas internacionales del país a su manera y capricho.

Hoy no, porque hoy tenemos ahí una buena directiva que trabaja en coordinación con nosotros, pero a esto hay que ponerle coto, a lo que quedó en la Constitución, y establecer y poner las cosas en su lugar.

Y agrego yo aquí: “Las reservas internacionales de la República serán manejadas por el Banco Central de Venezuela, bajo la administración y dirección del Presidente o Presidenta de la República, quien es el administrador o administradora de la Hacienda Pública Nacional. Y es que el Presidente es el administrador de la Hacienda Pública. (Aplausos).

Cómo se le va a dejar la autonomía al Banco Central para que maneje precisamente las reservas de esa Hacienda Pública, es algo inconcebible y que se infiltró en la Constitución en su momento, llegó la hora y estoy seguro, y así lo he conversado con el actual Presidente, el doctor Gastón Parra, quien es un socialista. Él es el primero en defender esta posición.

Sistema Monetario Nacional. Sigo insistiendo en este tema, fíjense: El artículo 320, ahora el 321, propone la eliminación del Fondo de Estabilización Macroeconómica, y propone lo siguiente: “En el marco de su función de administración de las reservas internacionales, el Jefe del Estado establecerá en coordinación con el Banco Central de Venezuela y al final de cada año, el nivel de las reservas necesarias” y esa es una categoría, reservas necesarias para la economía nacional, “así como el monto de las reservas excedentarias –segunda categoría– las cuales se destinarán a fondos que disponga el Ejecutivo Nacional para inversión productiva, desarrollo e infraestructura, financiamiento de las misiones, y en definitiva, el desarrollo integral, endógeno, humanista y socialista de la nación”.

Estamos llevando a rango constitucional algo que ya incluimos en la Ley del Banco Central, en una modificación que se hizo y que nos ha permitido, y esto es algo único en América Latina, yo creo con todo respeto, señores Embajadores, que es una buena señal para ser estudiada, ya el Presidente Lula en su momento se mostró muy interesado, nosotros le enviamos una copia en portugués, de cómo fue que hicimos. Porque las reservas internacionales no pueden ir hasta el infinito.

Venezuela hoy con 30 mil millones de dólares es más que suficiente de reserva, y además, esa es una cifra que nunca es estática, se va moviendo, baja, sube, baja, sube. Si nosotros no hubiésemos activado el Fondén, donde ya hemos inyectado y ustedes lo saben, sobre todo la Comisión de Finanzas, por vía de las reservas excedentarias del 2005 y del 2006, y por vía de los ingresos de Pdvsa que antes iban todos al Banco Central, ahora no, ahora va una parte directo al Fondén, ya estamos llegando ¿saben a cuánto? A 30 mil millones de dólares inyectados al Fonden.

Ahora, eso nos da a nosotros una gran independencia financiera; tanta, que hemos incluso ayudado a otros países y lo hacemos con el alma, como Argentina, comprando bonos, ayudando a Argentina a liberarse del peso de la deuda y del Fondo Monetario; ahora con Bolivia hemos firmado un bono para ayudarlos, nos hemos convertido en un país que financia a otros países, y eso es válido, y estos pudieran ser, señores embajadores, los primeros pasos de nuestra propuesta del Banco del Sur, que ya acordamos con el Presidente Kirchner, con el Presidente Morales y el Presidente Correa, no esperar más y en los próximos meses, dijimos noviembre, estaremos lanzando el Banco del Sur desde la ciudad de Caracas, donde tendrá su sede principal, un banco para los países del Sur. ( Aplausos).

Miren, si nosotros no hubiésemos activado esa medida del Fonden hoy tuviéramos cerca de 60 mil millones de dólares en reservas internacionales. Bueno, eso es como que cualquiera de nosotros diga por allí a sus amigos: Tengo una cuenta, chico, en el banco, mira cómo he acumulado riquezas. ¿Cuánto tienes en el banco? Bueno, no sé, mil millones de bolívares. Y tú vayas a la casa de esa persona y no tengan comida, o la casa se les esté cayendo. ¿Qué es esto?

Además, en el caso nuestro no es una familia, es un país, pero con esas reservas depositadas en los bancos del norte desarrollado, con ese dinero le prestan a otros países y los explotan cobrándoles altos intereses y pagándonos a nosotros bajos intereses. Ese es el perverso mecanismo del dictat del capitalismo mundial.

Nosotros nos estamos liberando, y de esta manera nos terminaremos de liberar de ese dictat, que ya por aquí no suena ni siquiera tac, ni dic, ni tac , cada día sonará más lejos. ( Aplausos).

Y para concluir, fíjense que fue rápido. ¿Esta es la hora 11:30 de la noche? ¿Y a qué hora empezamos pues, a las 7:00 p.m.? Tres horas y media, creo que se justificaba, es la única vez que yo vendré aquí a plantear un documento tan importante como éste al que le hemos dedicado horas y horas de estudio, de pensar, de crear y de asentar ideas.

Ahora viene la Fuerza Armada Nacional. También en la Fuerza Armada hay que hacer cambios profundos que no se han hecho; el General Rangel es el primer portador de esa bandera, la Fuerza Armada ha cumplido un papel fundamental, extraordinario, junto al pueblo, pero pendientes están reestructuraciones, reorganizaciones en función del nuevo pensamiento militar, de la nueva doctrina militar bolivariana, de las nuevas amenazas que ahora tenemos, que antes no teníamos. Antes, cuando Venezuela estaba subordinada al imperio, ningún plan de defensa había ante una posible agresión imperial.

En función de los cambios, de la dinámica, de la Revolución, ahora el proyecto socialista, entonces propongo el artículo 328 que dice el actual: “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado...”. Aquí me detengo. ¿Qué propongo? Propongo el siguiente cambio en esta primera línea: “La Fuerza Armada Bolivariana”, cambiamos la designación de “Nacional” a “Bolivariana”, “constituye”, en vez de decir “una institución esencialmente profesional”. Eso da la idea de una élite, muy distinto es lo que yo ordené que comenzara a estudiarse, el incremento del nivel profesional de las tropas especializadas, esa es una cosa muy distinta. Ameliach es artillero, infante de acero, yo soy de tanques.

Recuerdo mis ideas allá en el Cuartel Abelardo Mérida, al que hace poco visité. Por cierto, cómo amo ese cuartel, ese espacio, esos recuerdos. Ahí llegaban los soldados, llegaban los muchachos, la mayor parte de ellos reclutados, en ese tiempo había recluta, eso se acabó aquí. Sexto grado, de vez en cuando un bachiller, pero independientemente de su nivel de educación, o de instrucción, entonces llegabas tú: Teniente Chávez, aquí están estos 40 soldados, enséñalos a manejar los tanques. Hay qué ver lo que es una MX-30. La mayor parte de ellos no había manejado nunca ni motocicleta, muchachos de 18 años, la mayoría pobres, de los barrios, de los campos, si acaso alguno que ayudaba al papá o manejaba tractor. Ah, ven acá, tú manejabas tractor. Esos eran los primeros que uno metía.

Bueno, suponte tú que supieran manejar tractor y un camión, hay qué ver lo que es meterse ahí en un tanque, taparse hasta elcuello, cerradito. Entonces vienen todos los sistemas de medición del tanque, que si las revoluciones, el encendido, 8 baterías hay atrás, como que son 16, se me ha olvidado un poco, un sistema de baterías, utilizan carburantes diesel o gasolina, un sistema de pasos electrónicos que hay que seguir antes de encender el tanque. Después viene el encendido, luego el manejo, para cambiar velocidades hay que estar midiendo las revoluciones para no dañar la caja, porque imagínense ustedes, un aparato de esos de 35 toneladas que tú lo lleves en segunda y de repente vayas a cambiar, muchas cajas terminaron dañadas y bueno. ¿Por qué? Por la inexperiencia de los muchachos. Cuando los muchachos aprendían a manejar y ya iban a El Pao, al terreno, manejaban el tanque, le perdían el miedo, porque en esos tanques tú tienes que aprender a cruzar ríos, eso no es nada más por una calle, tienes que cruzar ríos, meter el snorkel, prender los inyectores de aire, y vámonos para un río, a pasar por debajo, y tienes que aprender, llevas ahí 4 hombres más, 4 compañeros más.

Y después te ponen a rodar por una barranca con un 40% de pendiente. En fin, una serie de situaciones, pasar un campo minado con un tanque, eso no es nada fácil, manejar de noche con visión nocturna. Dígame el tirador del tanque es mucho más difícil que el conductor, porque el tirador necesita de conocimientos hasta trigonométricos, la fórmula del paralaje, si quieren se las explico, cómo calcular la distancia de un tanque enemigo, cómo calcular en función de la velocidad, estimar de qué ángulo tú debes dispararle a un tanque si va en movimiento adelante, para poder dar blanco, si viene de frente, si va retirándose, la forma de granada, la distancia, si cayó largo cómo corregir rápido la azimut del cañón; es decir, es un proceso.

Cuando los muchachos saben –conocimientos básicos– se van de baja y vienen otros, es un ir y venir interminable de muchachos, de soldados, entones a eso es que me he referido cuando dije hace poco, allá en Fuerte Tiuna, que es necesario –esto yo lo defiendo desde que era Teniente– incrementar la cantidad de tropas profesionales para las armas y servicios de mayor complejidad técnica, especialmente.

Eso es muy distinto a decir que la Fuerza Armada será una institución y esencialmente profesional, esa es la concepción clásica de las Fuerzas Armadas que terminan desarraigadas, elitisadas, institucionalizadas. Recordemos el manejo de la oposición y los golpistas. No, somos institucionales y a nombre de una institución profesional damos un golpe; somos apolíticos y resulta que estaban en la Plaza Francia de Altamira llamando a rebelión y a golpe de Estado, y eran apolíticos. Imagínate si eso no es un hecho político, qué otra cosa es un hecho político.

Bueno, entonces digo aquí lo siguiente: “La Fuerza Armada Bolivariana constituye un Cuerpo esencialmente patriótico, popular y antiimperialista”. (Nutridos aplausos). Y estoy seguro que ustedes, todo el país y nuestro pueblo, deben saber la emoción que a mí me causa en lo más hondo de mi alma este tema, los sentimientos que brotan del corazón, del pecho, porque yo detrás de esta honrosa banda que el pueblo decidió que la portara, detrás de este traje y esta corbata lo que hay es un soldado. En esencia soy un soldado que ha vivido un tiempo –hemos vivido un tiempo–. Cuánta rabia acumulada, cuántas frustraciones uno pasó de soldado en uniforme, cuánto sufríamos cuando íbamos a hacer un curso y nos obligaban a estudiar las tácticas y las doctrinas del imperio, a perder tiempo miserablemente estudiando técnicas de guerras imposibles, cuadros logísticos.

Una vez tuve un libro en la Escuela Superior del Ejército y recuerdo, porque estábamos en el Curso de Estado Mayor, que ese curso, el que hice, hoy eso ha cambiado mucho y debe seguir cambiando, pero una de las más grandes frustraciones profesionales que sufrí en mi vida militar fue el Curso de Estado Mayor, tanto que lo terminé ahí rampando, rebelde, claro, ya estábamos rebeldes, era 1991. Recuerdo un día, calculando unas tablas de un manual logístico, son manuales que tienen muchos años y unas fórmulas para calcular, por ejemplo, Darío, suponte que tú eres comandante de una División de Infantería y estás planificando para un ataque a una posición, entonces la tabla te dice cuánta munición necesitas para el primer día, para el segundo día, para el tercer día en función de cómo es el tipo de ataque, si es contra una posición fortificada, contra una posición improvisada, etcétera. Entonces te da la tabla por armas: cañón 106, ametralladora tal. Cuando yo veía ametralladora: cantidad de munición por día, por arma a solicitar. Una ametralladora, cinco mil cartuchos, en la tabla. Me pongo a pensar y le digo a los compañeros: Mira, ya va, ya va, es decir, el primer día del ataque es el día de los más duros, si tú vas a lanzar un ataque tienes que lanzar con fuerza para poder romper la línea de defensa enemiga. El primer día del ataque, vamos a pedir tres mil cartuchos por ametralladora. Yo dije: Ya va, ya va, cuánto es que dispara una ametralladora Afac por minuto. ¿Cuántos cartuchos dispara por minuto? Mil quinientos, por ahí anda. Setecientos, ochocientos, por ahí anda.

(Le contestan ochocientos cuarenta por minuto)

Ochocientos cuarenta por minuto, es decir, sacando la cuenta, aquella munición nos alcanzaba para el primer minuto de ataque, y levanto la mano y pregunto: Mire, mi Coronel, ¿cómo es esto, nos puede explicar? Entonces, eso está así escrito en la tabla, la tabla es la tabla. Ya va mi Coronel, por qué no nos permite, por qué no discutimos esto. Aquí no se discute tabla, Chávez, siéntese, usted siempre anda... Y me ragañó. Bueno, y si uno no respondía lo de la tabla estaba raspao, compadre.

Yo que soy muy curioso empecé a investigar de dónde venía esa tabla. Esa tabla viene rodando en manuales importados desde los tiempos de Gómez, desde la Primera Guerra Mundial, por esos años, cuando las ametralladoras eran enfriadas por agua, y todavía nosotros hasta hace muy pocos años, estábamos estudiando esas tablas, como para la historia militar, perdiendo tiempo miserablemente en unos juegos de guerra imposibles, contra divisiones como si uno tuviera la posibilidad de comandar divisiones y ejércitos de operaciones. Era la doctrina gringa. ¡Cuánto sufrimos eso! Por eso les decía que estoy seguro que ustedes comprenderán la emoción que en mí como soldado genera estar expresando este artículo 328 que sigo leyéndolo: “La Fuerza Armada Bolivariana constituye un Cuerpo esencialmente patriótico, popular y antiimperialista, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación, preservarla de cualquier ataque externo e interno, y asegurar la integridad del espacio geográfico mediante el estudio...”, –todo esto es nuevo– “...planificación y ejecución de la Doctrina Militar Bolivariana, la aplicación de los principios de la defensa militar integral y de la guerra popular de resistencia, la participación permanente en tareas de mantenimiento de la seguridad ciudadana y la conservación del orden interno, así como la participación activa en planes para el desarrollo económico, social, científico y tecnológico.” Esto es mucho más amplio, el artículo actual sólo dice “activamente en actividad del desarrollo nacional”, aquí quise incluir lo social, no sólo lo económico, sino también lo científico.

Hay unos capitanes que inventaron un cohete, unos capitanes con unos sargentos, ya lo lanzaron, siempre echo el cuento que el primer lanzamiento fue cortico, pum, cayó rápido, pero ya lo están lanzando más lejos, haciendo pruebas. Hay otro muchacho, un coronel, que inventó un arma que se usa a control remoto. Qué bueno, es decir, tú te pones aquí y el arma la pones allá en el techo y estás aquí bajo la tierra, y desde aquí tu, tu, tu, tu, tu.

¿Qué más inventaron ustedes por ahí? El avión sin tripulante. Ya tenemos el modelo inventado por estos muchachos, cada día hay más científicos en la Fuerza Armada, por eso quise incorporar “científico y tecnológico de la Nación de acuerdo con esta Constitución y la ley”.

Sigo leyendo el artículo 328: “En el cumplimiento de su función...”, ustedes saben que copiándolo de la Constitución del 61, envenenada por el adecaje, y eso quedó en ésta, (la muestra) y dice así esta parte del artículo 328 actual: “En el cumplimiento de sus funciones está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”.

Eso creo que no hace falta decirlo en la Constitución, si está definida la Fuerza Armada como una institución con una ley, habría que decirlo también para todas las demás instituciones. Habría que decir: El Presidente de la República no estará sujeto a parcialidad o a persona alguna ni dependerá de élite oligárquica alguna. Habría que decir lo mismo de los gobernadores, del Banco Central, de los ministerios, de las instituciones.

¿Es que se sospecha, acaso, que la Fuerza Armada...? Se sospechó, pero ya hoy los militares venezolanos hemos adquirido un grado de madurez y de conciencia que más nunca nos pondremos al servicio de personalidad alguna ni de parcialidad alguna ni de élite alguna. Así que creo, modestamente, que eso no hace falta. (Aplausos).

Pero fíjense cómo propongo que se redacte: “En el cumplimiento de su función estará siempre al servicio del pueblo”, términos positivos, constitucionales, legítimos, legales. No en términos negativos, “En el cumplimiento de su función estará siempre al servicio del pueblo venezolano, en defensa de sus sagrados intereses”, y aquí le agrego y le respondo con una curva a la esquina de afuera, al espíritu ese al que ya me he referido, y entonces propongo que se incluya esto: “y en ningún caso al servicio de oligarquía alguna o poder imperial extranjero”. (Aplausos).

Para terminar este artículo 328 diciendo: “sus pilares fundamentales son esta Constitución y las leyes, así como la disciplina, la obediencia y la subordinación”, porque el artículo anterior dice que los pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación. Y eso que no queremos para nada mellarlo, todo lo contrario, fortalecerlo; pero eso, en el pasado, muchas veces dio origen a aquello de la obediencia debida de los militares y, en muchos casos, fueron utilizados para matar gente, para secuestrar, torturar y desaparecer personas. Entonces sí, la disciplina, la obediencia, la subordinación, éstas asentadas sobre esta Constitución y las leyes respectivas.

Termino diciendo, así como se habla de sus pilares fundamentales me he atrevido a agregar: “sus pilares históricos están en el mandato de Bolívar: Libertar a la Patria, empuñar la espada en defensa de las garantías sociales y merecer las bendiciones de los pueblos”. De esa manera termina la propuesta del artículo 328.

Pasemos al 329 y estamos terminando. Este artículo es profundo, muy profundo. Pretende tocar la estructura para las grandes transformaciones necesarias para cumplir con la misión. Con la estructura actual es muy difícil poder cumplir con esta exigente misión establecida en el artículo 328. Por eso digo lo siguiente: El actual 329 habla de los componentes de la Fuerza Armada: El Ejército, la Armada y la Aviación, tienen como responsabilidad esencial la planificación, ejecución y control de las operaciones militares requeridas para asegurar la defensa de la Nación. La Guardia Nacional cooperará en el desarrollo de dichas operaciones y tendrá como responsabilidad básica la conducción de las operaciones exigidas para el mantenimiento del orden interno del país. La Fuerza Armada Nacional podrá ejercer las actividades de policía administrativa y de investigación penal que le atribuya la ley.

Después de mucho pensarlo, de mucho consultarlo y mucho meditarlo, propongo el siguiente cambio profundo y estructural en este artículo que tendrá un poderoso impacto no sólo en la Fuerza Armada, en el país.

“ Artículo 329.- La Fuerza Armada Bolivariana está integrada por los distintos Cuerpos de tierra, mar y aire, organizados administrativamente en los siguientes componentes militares: El Ejército Bolivariano, La Armada Bolivariana, la Aviación Bolivariana, la Guardia Territorial Bolivariana y la Milicia Popular Bolivariana.” Son cinco componentes. (Aplausos).

Ustedes ven que aquí no aparece ni siquiera la vieja figura; porque es una vieja figura, la de la Reserva, que nos ha servido como está en la ley vieja para organizar algunas unidades pero con muchas limitaciones legales, estructurales, financieras, rechazos. El viejo concepto de que a la Reserva mandaron siempre, o casi siempre, a los oficiales que no estaban aptos o estaban considerados no aptos para comandar unidades de primera línea u oficiales que habían tenido problemas de algún tipo. Entonces la Reserva, vieja figura, se tuvo como algo marginal. Hemos hecho esfuerzos para levantarla, colocarla en un nivel, en un pedestal, pero con esa rémora a cuestas.

Ahora, propongo que la Reserva se nombre como es, o lo que debe ser en mi criterio: “la Milicia Popular bolivariana”, pero como un componente más, no como algo marginal; un componente más. Estoy seguro que el General en Jefe debe estar feliz porque cómo sufrió él comandando la Reserva, cuando lo mandé un año para allá. Era jefe militar por allá y le dije: anda, comanda la Reserva. Bueno, trabas, incomprensiones, obstáculos. La puse a depender directamente de mí y sin embargo, vaya qué complejidad, qué dificultades. Ahora, Dios mediante, la tendremos como un componente más y con el nombre más apropiado para una revolución: Las Milicias Populares Bolivarianas. (Aplausos).

Sigo leyendo. Recuerden que he leído que “serán organizados administrativamente en estos cinco componentes y estructurados dichos Cuerpos en unidades combinadas de guarnición”. Repito: “estructurados dichos Cuerpos en unidades combinadas de guarnición, unidades combinadas de adiestramiento y unidades de operaciones conjuntas tanto en el nivel táctico como en el nivel estratégico, a efectos del cumplimiento de su misión”. Esto significa –seguramente ustedes lo estarán entendiendo muy bien- que habrá la fusión de la Fuerza Armada, porque todavía estamos el Ejército por un lado, la Marina por otro, la Aviación por otro y la Guardia Nacional por otro, y la Reserva por allá, cada uno con autonomía administrativa, operativa. Eso tiene que acabarse definitivamente.

Ahora nosotros podremos ver unidades de guarnición, por ejemplo, en el Cuartel Páez de Maracay. A lo mejor ahí funcionará una unidad del Ejército combinada con una unidad de la Aviación y una unidad de las Milicias Populares, haciendo vida de guarnición conjunta; hablando de Maracay, donde está la Fuerza Aérea, el Ejército, ahí no tenemos la Marina o la Guardia territorial combinadas desde la Guarnición, pasando por el adiestramiento. ¿Vamos al adiestramiento en el campo de instrucción? Unidades conjuntas. Ahí irán juntas Milicia, Ejército, Aviación, Guardia Territorial. Pero unidades conjuntas permanentes, no sólo para ir una semana al entrenamiento.

Estamos rompiendo las barreras que nos impusieron quienes dividieron a la Fuerza Armada en cuatro toletes para debilitarla, ponerla a pelear, e incluso, entre nosotros mismos, unas rivalidades que hicieron mucho daño a la Institución.

Sigo leyendo: “A. La fuerza Armada Boliviana podrá ejercer las actividades de policía administrativa y de investigación penal que le atribuya la ley”.

Disposición Transitoria. Ustedes han visto que propongo cambiar el nombre de la Guardia Nacional en Guardia Territorial, pero no es solo el nombre lo que va a cambiar, no, sino lo siguiente esto sería una Disposición Transitoria: “La Guardia Nacional se convertirá en un cuerpo esencialmente militar pudiendo ser destinada por su Comandante en Jefe, para conformar cuerpos de tierras, mar y aire como parte integrante de otros componentes militares. Podrán también formarse cuerpos policiales con una parte de sus recursos humanos, técnicos y materiales y cambiará su denominación militar por el de Guardia Territorial”.

Otra Disposición Transitoria. “Las unidades y cuerpos de la reserva militar se transformaran en unidades de la milicia popular bolivariana”.

Bien, fíjense que no hemos dejado tema sin tocar y vaya de qué manera. Convencido como estoy de la necesidad, de la pertinencia, de la utilidad de esta Reforma Constitucional para pasar a esa otra etapa a la que ya me he referido.

Hemos trabajado con intensidad, señora Presidenta, señores diputados y diputadas, Gobernadores, Gobernadoras, Ministros, Ministras, Vicepresidente, Generales del Alto Mando Militar, Alcaldes, Alcalde Mayor, Embajadores, Embajadoras, invitados especiales. Esta propuesta viene impulsada por una profunda convicción, es el pueblo el que reclama mayor velocidad en los cambios, es el pueblo el que reclama que sigamos derribando barreras, obstáculos, que sigamos cortando nudos gordianos que amarran, que detienen, que muchas veces angustian.

Todas estas propuestas, en el terreno político, profundizar la democracia popular bolivariana; en el terreno económico, preparar las mejores condiciones y sembrarlas para la construcción de un modelo económico productivo socialista, nuestro modelo, lo mismo en lo político la democracia socialista; en lo económico, el modelo productivo socialista; en el campo de la Administración Pública incorporar novedosas figuras para aligerar la carga, para dejar atrás el burocratismo, la corrupción, la ineficiencia administrativa, cargas pesadas del pasado que todavía tenemos encima como rémoras, como fardos en lo político, en lo económico, en lo social.

Incrementar los derechos de los trabajadores, ampliarlos a todos los ámbitos imaginables, culturales, profundizar mucho más en nuestras raíces, aborígenes, afrodescendientes, profundizar más en nuestra conciencia patriótica, antiimperialista.

En fin, esta modesta propuesta lleva, eso sí, la gran esperanza de que a partir de hoy se convierta en bandera de batalla. Llamo al pueblo todo, a la par de que los señores diputados y diputadas, estoy seguro que desde hoy con pasión y con entrega, se dedicarán al estudio, al debate, a dar la primera discusión, la segunda discusión y luego la tercera discusión; pero desde hoy, el debate de la Reforma Bolivariana debe tomar las calles, que vayan los dirigentes, los líderes, los pueblos, los partidos políticos que apoyan la revolución, los movimientos sociales, los estudiantes, las mujeres, los trabajadores, los indígenas, los militares, los soldados, los combatientes, en todas partes a dar el gran debate que marcará profundamente lo que he venido diciendo desde hace varios meses: El inicio de una nueva era.

Ahora sí, 7, 8 años después, ahora sí, con el rumbo bien claro; ahora sí, con el conocimiento mucho más profundo de nuestras realidades; ahora sí, con una experiencia que se va sumando a la pasión y a la voluntad; ahora sí, con rumbo hacia el socialismo, hacia una democracia profunda y plena, como Bolívar lo dijo o lo quiso decir seguramente hace 202 años, cuando hablaba de la misteriosa incógnita del hombre en libertad; el hombre, el ser humano en libertad; en libertad de la miseria, en libertad de la explotación, en libertad de la discriminación, en libertad del atraso, para que podemos volar y construir, como dijo Bolívar, en este lugar del mundo, la más grande nación del universo menos por su extensión y sus riquezas, que por su libertad y su gloria.

Muchísimas gracias por su atención diputadas, diputados, señora Presidenta, señoras y señores y muy buenas noches. (Aplausos)

Si me lo permiten, a continuación voy a proceder a entregar para su difusión, entrega a cada diputado, a cada diputada, y luego su difusión a todo el país la Exposición de Motivos y la propuesta que he presentado con mucho gusto y con mucho respeto ante ustedes.

Muchas gracias. (Aplausos).