Discurso: 7 de septiembre de 2002


<Discursos del Presidente George W. Bush


Buenos días.

La próxima semana, nuestra Nación se detendrá para honrar y recordar las vidas perdidas el 11 de septiembre. Debemos también recordar una lección fundamental de esa tragedia: nuestro territorio nacional es vulnerable a ser atacado, y debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para protegerlo.

Protegemos a nuestro país al perseguir sin cuartel a terroristas en todo el mundo. evaluando y anticipando nuestras vulnerabilidades. y actuando rápidamente para subsanar esas vulnerabilidades y evitar ataques.

Estados Unidos necesita un departamento único en el gobierno dedicado a la tarea de proteger a nuestro pueblo. Actualmente, las responsabilidades por la seguridad del territorio nacional están dispersas a través de docenas de departamentos en Washington. Si terminamos con duplicación y sobre posición, gastaremos menos para gastos generales y más en proteger a los Estados Unidos. Y debemos dar al Departamento de Seguridad del Territorio Nacional todas las herramientas que necesite para tener éxito.

Una herramienta esencial que ese nuevo Departamento necesita es la flexibilidad para responder a amenazas terroristas que puedan surgir o cambiar de la noche a la mañana. El Departamento de Seguridad del Territorio Nacional debe poder trasladar rápidamente a personas y recursos sin tener que satisfacer un sinfín de reglas burocráticas. Por ejemplo, tenemos tres agencias que trabajan para proteger nuestras fronteras - el INS (Servicio Nacional de Inmigración), el Servicio de Aduanas y la Patrulla Fronteriza. Todos tienen distintas culturas y distintas estrategias y deberían trabajar juntos en un esfuerzo más racional y eficiente.

Otras agencias federales que tienen que ver con la seguridad nacional ya tienen esta flexibilidad - el FBI, la CIA, y la Administración para Seguridad en el Transporte. Si estas agencias merecen esa flexibilidad, también lo debe merecer el nuevo Departamento de Seguridad del Territorio Nacional.

Además, el nuevo Secretario de Seguridad del Territorio Nacional necesita la autoridad para transferir fondos limitados entre cuentas del gobierno en respuesta a amenazas terroristas. Este requisito no es nada nuevo - tal autoridad actualmente está a disposición de varias agencias que incluyen el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el Departamento de Agricultura, y el Departamento de Energía.

La Cámara de Representantes ha aprobado legislación que aseguraría la flexibilidad y la autoridad necesaria para que el Departamento de Seguridad del Territorio Nacional lleve a cabo su misión eficazmente. La legislación actualmente en el Senado no haría lo mismo. El proyecto de ley del Senado no le permitiría al nuevo Secretario de Seguridad del Territorio Nacional transferir recursos o agilizar funciones en respuesta a una amenaza terrorista sin un proceso de aprobación largo. Y la legislación mantendría un proceso mediante el cual el sólo despedir a un empleado podría tomar hasta dieciocho meses.

El proyecto de ley del Senado también no proporciona autoridad de transferencia al Secretario de Seguridad del Territorio Nacional. De acuerdo al proyecto de ley del Senado, el Secretario tendría que pedirle al Presidente que sometiera al Congreso una solicitud de presupuesto suplementario - y luego esperar a que el Congreso tomara acción - cada vez que nuevas amenazas terroristas presentaran una necesidad de financiamiento adicional. En esta guerra contra el terror, esto significaría tiempo que sencillamente no tenemos.

Aún peor, el proyecto de ley del Senado debilitaría la autoridad bien establecida del Presidente para prohibir la negociación colectiva cuando así lo requieran los intereses de seguridad nacional. Cada Presidente desde Jimmy Carter ha usado esta autoridad, y una situación de guerra no es el momento para limitar la capacidad del Presidente de actuar en el interés de la seguridad nacional.

Los Senadores necesitan comprender que yo no aceptaré una ley de seguridad del territorio nacional que ponga a intereses especiales en Washington delante de la seguridad del pueblo Estadounidense. No aceptaré una ley de seguridad del territorio nacional que ate las manos de esta Administración o de futuras administraciones para defender a nuestra Nación contra ataques terroristas.

Estados Unidos ha estado involucrado en esta guerra por casi un año. Hemos logrado verdadero progreso, sin embargo mucho trabajo queda por hacer. Un nuevo Departamento de Seguridad del Territorio Nacional nos ayudará a proteger a nuestro país - pero sólo si tiene las herramientas para hacerlo.

Le pido al Senado que siga el ejemplo de la Cámara de Representantes y que apruebe legislación que le de al Departamento la flexibilidad y la autoridad que necesita para proteger al pueblo Estadounidense.

Gracias por escuchar.



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