Discurso: 23 de septiembre de 2006


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Buenos Días. Esta semana viajé a la Ciudad de Nueva York para dirigirme a la Asamblea General de las Naciones Unidas. En mi discurso a los líderes mundiales allí reunidos, hablé de un mundo más prometedor que tenemos a nuestro alcance - un mundo más allá del terror, donde hombres y mujeres comunes son libres para determinar su propio destino, donde las voces de la moderación tienen poder y donde los extremistas son marginalizados por una mayoría pacífica. Dije que toda nación debe elegir: podemos apoyar a los moderados y reformadores trabajando en pos del cambio a través del Medio Oriente más amplio - o podemos entregar el futuro a los terroristas y extremistas.

Estados Unidos ha elegido: estamos del lado de los moderados y reformadores. En Nueva York me reuní con dos tales líderes - el Presidente Talabani de Irak y el Presidente Abbas de la Autoridad Palestina. En mi reunión con el Presidente Talabani, le dije que Estados Unidos seguirá apoyando al gobierno democrático de Irak a medida que tome las duras decisiones necesarias para traer seguridad y prosperidad al pueblo iraquí. Le aseguré al Presidente Talabani que Estados Unidos no abandonará al pueblo iraquí en su lucha para derrotar a los terroristas y construir una sociedad libre en el corazón del Medio Oriente.

En mi reunión con el Presidente Abbas, le dije que Estados Unidos sigue comprometido a la visión de dos estados democráticos, Israel y Palestina, viviendo lado a lado en paz y con seguridad. El Presidente Abbas comparte este objetivo. Se está esforzando para oponerse a los extremistas violentos y forjar una sociedad en la cual el pueblo palestino pueda criar a sus hijos en paz y con esperanza. Apoyando a líderes moderados como el Presidente Abbas, Estados Unidos puede ayudar a israelíes y palestinos a construir un futuro más optimista - y lograr la paz que todos queremos en la Tierra Santa.

La próxima semana recibiré en la Casa Blanca a dos líderes valientes - el Presidente Karzai de Afganistán y el Presidente Musharraf de Pakistán. Estos dos líderes están luchando para derrotar las fuerzas del terrorismo y del extremismo. Bajo el Presidente Musharraf, Pakistán está del lado de las fuerzas de la libertad y la moderación - y ayudando a defender al mundo civilizado. Muchas fuerzas paquistaníes han dado sus vidas en la lucha contra los terroristas. El Presidente Musharraf comprende lo que está en juego en la guerra contra el terror - porque los extremistas han tratado más de una vez de asesinarlo. Ellos saben que él es una amenaza a sus aspiraciones porque está trabajando para crear instituciones democráticas modernas que puedan ofrecer una alternativa al radicalismo - y está en el interés de Estados Unidos ayudarlo a tener éxito.

En Afganistán, el Presidente Karzai continúa la labor de construir un futuro más seguro y más prometedor para su nación. Hoy en día, fuerzas de más de 40 países - incluyendo miembros de la Alianza OTAN - están valientemente sirviendo lado a lado con fuerzas afganas. Estas fuerzas están luchando contra extremistas que quieren derribar al gobierno libre que el pueblo de Afganistán ha establecido. Estados Unidos y sus aliados seguirán al lado del pueblo afgani en la defensa de sus logros democráticos. Trabajando con el gobierno del Presidente Karzai derrotaremos a los enemigos de un Afganistán libre - y ayudaremos al pueblo afgani a crear una nación que nunca más los oprimirá o que será refugio para terroristas.

En al Medio Oriente más amplio, el mundo tiene una opción sencilla: podemos permitir que esa región siga el rumbo que seguía antes del 11 de septiembre - y que dentro de una generación nuestros hijos enfrenten una región dominada por estados terroristas y dictadores radicales en poder de armas nucleares. O podemos evitar que eso suceda - enfrentando la ideología del odio, y ayudando al pueblo del Medio Oriente a construir un futuro de esperanza.

Todas las naciones civilizadas, especialmente aquellas en el mundo Musulmán están unidas en esta lucha entre la moderación y el extremismo. Trabajando juntos, podemos detener esta grave amenaza a nuestra forma de vida, ayudaremos al pueblo del Medio Oriente a reclamar su libertad y dejaremos un mundo más seguro y más prometedor para nuestros hijos y nuestros nietos.

Gracias por escuchar.


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