Discurso: 19 de marzo de 2005


<< Discursos del Presidente George W. Bush


Buenos Días. En esta fecha hace dos años, lanzamos la Operación Libertad para Irak con el fin de desarmar un régimen salvaje, liberar a su pueblo, y defender al mundo de un grave peligro.

Antes de que llegaran las fuerzas de coalición, Irak era gobernado por una dictadura que asesinaba a sus propios ciudadanos, amenazaba a sus vecinos y desafiaba al mundo. Conocíamos los antecedentes de Sadam Hussein de agresión y apoyo del terror. Sabíamos de su larga historia de perseguir, y hasta usar, armas de destrucción masiva, y sabemos que el 11 de septiembre exige que nuestro país piense de manera diferente. Tenemos que hacerlo, y enfrentaremos las amenazas a Estados Unidos antes de que se lleguen a concretar plenamente.

Ahora, en vista de que actuamos, el gobierno de Irak ya no es una amenaza para el mundo o para su propio pueblo. Hoy en día, el pueblo Iraquí está tomando cargo de su propio destino. En enero, más de ocho millones de iraquíes desafiaron a los que ponen bombas en automóviles y a los asesinos para votar en elecciones libres. Esta semana, la Asamblea Nacional de Transición de Irak se reunió por primera vez. Esos líderes electos ampliamente representan al pueblo de Irak e incluyen más de 85 mujeres. Ahora ellos van a redactar una nueva constitución para un Irak libre y democrático. En Octubre, ese documento será presentado al pueblo Iraquí en un referendo nacional. Está prevista otra elección para Diciembre, la cual elegirá un gobierno constitucional permanente.

Un gobierno libre refleja la cultura de los ciudadanos que sirve, y eso está sucediendo en Irak. Hoy en día los iraquíes pueden enorgullecerse de construir un gobierno que responde a su pueblo y honra la herencia especial de su país. Millones de estadounidenses vieron ese orgullo en una mujer iraquí llamada Safia Taleb al-Suhail quien se sentó en la galería durante el discurso sobre el Estado de la Unión. Hace once años, los hampones de Sadam Hussein asesinaron a su padre. Hoy, la nación de Safia es libre, y Saddam Hussein está en una celda de prisión. Safia expresó la gratitud de la nación iraquí cuando abrazó a la madre del Sargento Byron Norwood del Cuerpo de Infantería de Marina, que fue muerto en el asalto a Fallujah.

A todos los valientes miembros de nuestras Fuerzas Armadas que han tomado parte en esta histórica misión y a sus familias, yo expreso el agradecimiento de todo corazón del pueblo estadounidense. Yo sé que nada puede poner fin al dolor de las familias que han perdido a seres queridos en esta lucha, pero pueden saber que su sacrificio ha contribuido a la seguridad de Estados Unidos en la libertad del mundo.

El progreso de Irak hacia la libertad política ha abierto una nueva fase para nuestra labor allí. Estamos enfocando nuestros esfuerzos en entrenar a las fuerzas de seguridad de Irak. A medida que se hagan más auto-dependientes y asuman mayores responsabilidades de seguridad, Estados Unidos y sus aliados en la coalición asumirán cada vez más un papel secundario. A la postre, los Iraquíes deberán poder defender a su propio país, y nosotros ayudaremos a esa nueva y orgullosa nación a asegurar su libertad. Y entonces nuestras tropas volverán a casa con el honor que se habrán merecido.

Hoy en día estamos viendo señales alentadoras en el Medio Oriente más amplio. La victoria de la libertad en Irak está fortaleciendo un nuevo aliado en la guerra contra el terror, y está inspirando a reformistas democráticos desde Beirut hasta Teherán. Hoy en día, las mujeres pueden votar en Afganistán, en Palestina se están quebrando las viejas modalidades de violencia, y cientos de miles de libaneses se están sublevando para exigir su soberanía y sus derechos democráticos. Estos son eventos transcendentales en la historia de la libertad. Sólo la llama de la libertad puede purgar las ideologías del asesinato, ofreciendo esperanza a aquellos que anhelan vivir libres.

La experiencia de los años recientes nos ha dado una lección importante: la sobrevivencia de la libertad en nuestro país depende cada vez más del éxito de la libertad en otras tierras. Gracias a nuestras acciones, la libertad está tomando raíces en Irak y el pueblo estadounidense está más seguro.

Gracias por escuchar.


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