Discurso: 14 de julio de 2001


<Discursos del Presidente George W. Bush


Buenos días.

Esta semana en Washington nos hemos enfocado en la meta de mejor atención de salud para todos los Estadounidenses. He pedido al Congreso que me envie una Declaración de los Derechos del Paciente que tenga impacto una que ofrezca acceso inmediato a especialistas, y recurso inmediato a una junta de doctores cuando una HMO se niegue a dar atención. Espero firmar una ley que asegure ayuda para las personas cuando la necesiten, no una ley que aumente en cientos de dólares las elevadas primas que ya pagan.

También estoy pidiendo al Congreso que se una a mí para modernizar y fortalecer Medicare. Todos nosotros, jóvenes y mayores, tenemos interés en el desenlace de esta discusión.

Desde sus comienzos, hace 36 años, Medicare ha representado un compromiso básico y duradero hacia nuestras personas mayores. Ese compromiso siempre existirá. Y a medida que la medicina avanza y que las necesidades de nuestras personas mayores cambian, Medicare debe avanzar y mejorar también.

El desafío más urgente es la falta de cobertura para medicinas recetadas. Para comenzar a resolver este problema, estoy proponiendo un nuevo programa nacional de descuento en las medicinas para personas mayores.

Este es un programa no-burocrático y sin rodeos, que podría estar listo en Enero. Todo participante en Medicare será elegible para una tarjeta de descuento en las medicinas, que sólo costará un o dos dólares por mes. Presente esta tarjeta en una farmacia participante y recibirá un descuento considerable – por lo menos el 10 por ciento. Es así de fácil y es conveniente.

Este programa le ofrecerá ayuda inmediata a las personas mayores, sin desestabilizar las finanzas de Medicare. Pero mi plan para medicinas recetadas es sólo un primer paso. Necesitamos reformas más amplias para que Medicare entre al siglo 21. Tenemos que ampliar la cobertura, mejorar servicios, fortalecer el financiamiento de Medicare, y dar a las personas mayores más control sobre la atención de salud que reciben. Y al considerar esta legislación, el Congreso debe ser guiado por ciertos principios básicos:

Primero, toda persona retirada o cerca del retiro, debe decidir cualquier cambio en su cobertura Medicare. Ninguna persona mayor deberá tener que aceptar algo diferente si esta contenta con Medicare tal y como lo tiene.

Segundo, a toda persona mayor deberá ofrecerse una gama de nuevos planes Medicare, tanto gubernamentales como privados. Todo plan ofrecido a personas mayores deberá tener por lo menos los mismos beneficios que el plan del Gobierno. Y todos deberan ofrecer cobertura para medicinas recetadas.

Tercero, todo participante en Medicare deberá poder escoger el plan que sea mejor para él o ella. Los planes competiran entre si, forzandolos a dar mejor servicio, beneficios adicionales y primas más bajas.

Cuarto, la reforma debe ofrecer ayuda especial a las personas mayores que tengan bajos ingresos y costos médicos extraordinariamente elevados. Debemos fijar límites máximos en las cantidades que cualquier persona mayor tenga que pagar en un año. Y las personas mayores ya no tendran que pagar por el costoso seguro Medigap, ya que un Medicare reformado incluirá cobertura para medicinas recetadas.

Por último, debemos fortalecer las finanzas de Medicare, y asegurarnos que los beneficios prometidos a nuestras personas mayores siempre esten presentes.

La medicina en Estados Unidos está mejorando constantemente. Y Medicare tiene que mejorar al mismo ritmo. Siguiendo estos principios, podemos asegurarnos que Medicare siempre ofrecerá a las personas mayores la atención que necesitan con la calidad que merecen.

Gracias por escuchar.


Este documento pertenece al Gobierno de los Estados Unidos de América y se encuentra en dominio público.