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Dilatándose una pensión que pretendía

Dilatándose una pensión que pretendía
de Luis de Góngora y Argote



Camina mi pensión con pies de plomo, 
el mío, como dicen, en la huesa; 
a ojos yo cerrados, tenue o gruesa, 
por dar más luz al mediodía la tomo. 

Merced de la tijera a punta o lomo 
nos conhorta aun de murtas una mesa; 
«Ollay» la mejor voz es portuguesa, 
y la mejor ciudad de Francia, Como. 

No más, no, borceguí; mi chimenea, 
basten los años que ni aun breve raja 
de encina la perfuma, o de aceituno. 

¡Oh cuánto tarda lo que se desea! 
Llegue; que no es pequeña la ventaja 
del comer tarde al acostarse ayuno.