Cierto escogí bien peligrosa vía

Cierto escogí bien peligrosa vía
de Hernando de Acuña


 Cierto escogí bien peligrosa vía   
 cuando primero en vos los ojos puse,   
 pues a pasar tal vida me dispuse   
 cual vos, señora, veis que ahora es la mía.   
 

 Para más no vivir viví aquel día  
 y, porque el veros todo bien pospuse,   
 ni sé a quién acusar ni a quién excuse,   
 ni hallo parte en mí del que solía.   
 

 Mas tomar tanto gusto en muerte ajena,   
 contra tanta humildad tal aspereza,  
 y obras a muerte tan enderezadas,   
 

 sin dar jamás alivio a tanta pena,   
 ved vuestras manos, que de tal fiereza   
 por fuerza se han de ver ensangrentadas.