Canciones Surianas
de Juan Bautista Delgado
Croquis
CROQUIS.


A Manuel M. González.


I
STELLA MATUTINA.


Con estremecimientos voluptuosos
despertó la riente madrugada,
la cabellera rubia destrenzada
y envuelta con cendales vaporosos.

Circulan calosfríos misteriosos
por la sierra, y el valle, y la hondonada,
y allá en el florestal, la orquesta alada
puebla el aire de trinos deleitosos.

Alborea: en las ondsis de la fuente
algo esplende magnífico, algo azoga
el opaco cristal de su corriente;

mientras la estrella matinal que boga
en los profundos mares del Oriente,
en áurea y viva claridad se ahoga.

II
AVE FEBE.


A José López Portillo y Rojas.


Van creciendo en el Orto los fulgores
de la luz matinal. Y todo esplende:
el plumaje del pájaro que hiende
el espacio con tímidos temblores;

la gota de rocío que en las flores
—esmalte de cristal—la noche prende,
y la fontana que sus linfas tiende
produciendo al rodar blandos rumores.

De pronto el Sol, cual llamarada roja,
sus ósculos imprime á la amarilla
faz del cielo en las ráfagas que arroja;

y el firmamento ruboroso brilla
como al beso furtivo se sonroja
de una virgen la pálida mejilla.