Cancionero, Yo siempre tendré odio a la ventana

Fragmento LXXXVI
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Yo siempre tendré odio a la ventana
por donde Amor lanzó mil flechas tales,
pues es, no algunas siéndome mortales,
bello el morir, mientras la vida ufana.

Pero el penar en la prisión humana
me es causa, ¡ay, triste!, de infinitos males;
y más me duele verlos inmortales,
con ver que el alma al pecho aún se devana.

Mísera, que debiera haber sabido,
por ya larga experiencia, cómo el tiempo
no hay quien lo vuelva atrás ni quien lo enfrene.

Y yo mil veces ya la he persuadido:
«Vete, infeliz, que no se va a destiempo
quien su tiempo feliz sólo atrás tiene».