Cancionero, Veloz corriente que de alpestre vena

Fragmento CCVIII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Veloz corriente que de alpestre vena
royendo (pues por tal el nombre tomas)
bajas conmigo por las altas lomas
donde a mí Amor, y el ser río a ti te ordena;

avanza más, que el curso no te frena
cansancio o sueño; y, antes que tus romas
aguas al mar le des, verás, si asomas,
más verde hierba y brisa más serena.

Allí el sol nuestro dulce y vivo suele
tu izquierdo lado ornar de verde fausto,
y allí (ay, ¿qué espero?) mi tardar le duele.

Bésale mano o pie en tierno holocausto
y el beso, hecho palabra, esto revele:
«Pronta está el alma, pero el cuerpo exhausto».