Cancionero, Todo ángel, toda alma bendecida

Fragmento CCCXLVI
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Todo ángel, toda alma bendecida
ciudadana del cielo, en aquel día
que ascendió mi señora, la veía
llena de maravilla y conmovida.

«Qué nueva luz es ésta hoy encendida?»,
decían, «porque alma así tan pía
del mundo errante a esta alta compañía,
jamás subió en la edad que tuvo vida».

Contenta ella de haber cambiado puesto,
compite allá con todo el que viviere
al tiempo que se vuelve hacia mi gesto,

mirando si la sigo, y creo que espere:
y así todo cuidado al Cielo he puesto,
porque le oigo pedir que allá me quiere.