Cancionero, Si la aura aquella suave que suspira

Fragmento CCLXXXVI
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Si la aura aquella suave que suspira
aquella que aquí fue mi dueño un día
y aún hoy, aunque fue al cielo, se diría
que vive, siente, vaga, ama y respira,

pudiese retratarla con mi lira,
¡qué fuego suscitara! Que así pía
vuelve temiendo por si el alma mía
se cansa, o vuelve atrás, o a tuerto gira.

La vía recta me muestra, y yo que atiendo
el casto empeño y ruego justo y firme
de ese murmullo dulce de su boca,

por bueno doy según ella regirme,
y en la dulzura de su habla entiendo
que haría enternecer aun a la roca.