Cancionero, Si en ciego afán que el corazón destruye

Fragmento LVI
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Si en ciego afán que el corazón destruye,
no me engaño contando el tiempo ido,
ahora, mientras que hablo, el tiempo huye
que a mí y a mi favor fue prometido.

¿Qué sombra atroz en la semilla influye
que era tan junta al fruto apetecido?
¿Qué fiera en mi redil rugir se intuye?
¿Qué estorbo espiga y mano ha dividido?

¡Ay, que no sé! Mas sí que se me alcanza
que, porque en vida más padezca y pene,
Amor me puso en tan dulce esperanza.

Y hoy se me acuerda el verso y su enseñanza:
llamarse hombre feliz jamás conviene
antes del día que la muerte alcanza.