Cancionero, Padre del cielo, tras perdidos días

Fragmento LXII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Padre del cielo, tras perdidos días,
tras noches malgastadas vanamente,
con deseo en que ardía fieramente
mirando galas por mi mal baldías,

plégate con Tu luz que entre falsías
vuelva a vida más alta y conveniente,
de suerte que, aunque abrir su red intente,
yo burle a mi adversario y sus porfías.

Se cumple hoy, mi Señor, el año onceno
que sufro yugo en esta furia impía
que es sobre el más sumiso aún más fiero:

ten piedad del no digno afán que peno;
conduce el pensamiento a mejor vía;
recuérdale hoy Tu muerte en el madero.