Cancionero, Llorad, damas, y Amor a un tiempo llore

Fragmento XCII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Llorad, damas, y Amor a un tiempo llore,
llorad, amantes de cualquier estado,
pues ha muerto el que todo ha dedicado,
en vida, a que este mundo así se honore.

Y ruego, en cuanto a mí, que no aminore
mi cruel dolor el llanto desatado,
y dé suspiro al corazón cuitado
que pueda desahogarlo y no lo azore.

Lloren las rimas, sí, lloren los versos,
porque nuestro amoroso micer Cino
ahora de nosotros se despega.

Llore Pistoya y lloren los perversos
que perdieron con él tan buen vecino;
y esté contento el cielo adonde llega.