Cancionero, Doquiera que los tristes ojos lleve

Fragmento CLVIII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Doquiera que los tristes ojos lleve
por darle a su cuidado algún relevo,
donde hay retrato suyo fiel los llevo
que verdece el deseo siempre en breve.

Piedad que el más gentil corazón mueve,
si espira con dolor hermoso, pruebo;
aun al oído, si la vista embebo,
suspiro finge y voz bendita y leve.

Convine con Verdad y Amor que aquellas
bellezas que yo vi en tales destellos,
no vieron en el mundo las estrellas.

Ni tan dulces acentos como aquellos
se oyeron más, ni lágrimas tan bellas
vio el sol jamás salir de ojos tan bellos.