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Rosario de sonetos líricos de Miguel de Unamuno
En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.



LXIEditar

BAJO EL YUGOEditar


Como en el buey en ti ya no es el cuerno
sino atadero para la correa
del yugo; cuando llegue la pelea
estorbo te será. Te ha puesto tierno

el largo establo, abrigo del invierno,
y del servil trabajo la tarea,
y ya no tienes ni remota idea
de que es un arma. Tal es el eterno


ejemplo de quien hace de la espada
reja de arado sobre que se encorva
y del machete defensor azada

en que del todo su vigor se absorba;
el cuerno no te sirve ya de nada
y al tener que luchar más bien te estorba.

S. 6 X 10.