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Capítulo VI
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Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Llegaron a Sevilla Guzmán de Alfarache y su mujer. Halla Guzmán a su madre ya muy vieja, vásele su mujer a Italia con un capitán de galera, dejándolo solo y pobre. Vuelve a hurtar como solía

Como los que se escapan de algún grave peligro, que pensando en él siempre aún les parece no verse libres, me acuerdo muchas veces y nunca se me olvida mi mala vida -y más la del discurso pasado-, el mal estado, poca honra, falta de respeto que tuve a Dios todo aquel tiempo que seguí tan malos pasos. Admirándome de mí, que fuese tan bruto y más que el mayor de los hombres, pues ninguno de todos los criados en la tierra permitieran lo que yo: haciendo caudal de la torpeza de mi mujer, poniéndola en la ocasión, dándole tácita licencia y aun expresamente mandándole ser mala, pues le pedía la comida, el vestido y sustento de la casa, estándome yo holgando y lomienhiesto. ¡Terrible caso es y que pensase yo de mí ser hombre de bien o que tenía honra, estando tan lejos della y falto del verdadero bien! ¡Que por tener para jugar seis escudos, quisiese manchar los de mis armas y nobleza, perdiendo lo más dificultoso de ganar, que es el nombre y la opinión! ¡Que, profanando un tan santo sacramento, usase de manera dél que, habiendo de ser el medio para mi salvación, lo hiciese camino del infierno, por sólo tener una desventurada comida o por un triste vestido! ¡Que me pusiese a peligro que a espalda vuelta y aun rostro a rostro, me lo pudiesen dar por afrenta, obligándome a perder por ello la vida!



Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX