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Capítulo VI
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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


Sale bien con el hurto Guzmán de Alfarache, dale a Aguilera lo que le toca y vase a Génova con su criado Sayavedra

La esperanza, como efectivamente no dice posesión alguna, siempre trae los ánimos inquietos y atribulados con temor de alcanzar lo que se desea. Sola ella es el consuelo de los afligidos y puerto donde se ferran, porque resulta della una sombra de seguridad, con que se favorecen los trabajos de la tardanza. Y como con la segura y cierta se dilatan los corazones, teniendo firmeza en lo por venir, así no hay pena que más atormente que si se ve perdida, y muy poquito menos cuando se tarda.

Cuántos y cuán varios pensamientos debieron de tener mis dos encomendados en este breve tiempo, que como ni les di más luz y los dejé con la miel en la boca, debieron de vacilar y dar con la imaginación más trazas que tiene un mapa, unos por una parte y otros por otra. ¡Cuáles andarían y con qué cuidado, deseando los fines prometidos, que no se les debieron de hacer poco dudosos!

Ya, cuando vieron amanecer el sol del día dellos tan deseado y de mí no menos, y Aguilera me trujo el libro borrador que le pedí, busqué una hoja de atrás, donde hubiese memorias de ocho días antes, y en un blanco que hallé bien acomodado puse lo siguiente: «Dejóme a guardar don Juan Osorio tres mil escudos de oro en oro, los diez de a diez y los más de a dos y de a cuatro. Más me dejó dos mil reales, en reales.» Luego pasé unas rayas por cima de lo escrito y a la margen escrebí de otra letra diferente: «Llevólos, llevólos.» Con esto cerramos nuestro libro y díselo.



Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX