Atalaya de la vida humana: 073

Pág. 073 de 442
Atalaya de la vida humana I Mateo Alemán


Verdad es que no estábamos tan ciegos, que dejásemos de ver por la tela de un cedazo, faltándonos de todo punto la luz. Alguna llevábamos, aunque poca. El marido era viejo, mezquino y mal acondicionado: mirad qué tres enemigos contra una mujer moza, hermosa y bien traída. Con esto y con que una familiar criada suya, doncella que había sido, era prenda mía, creí que por sus medios y mis modos, con las ocasiones dichas pudiéramos fácilmente ganar el juego. ¿Mas quién sino mi desdicha lo pudiera perder, llevando tales trunfos en la mano?

Salióme todo al revés. No es todo fácil cuanto lo parece. Virtudes vencen señales y nada es parte para que la honrada mujer deje de serlo. Cuando ésta supo lo que con su criada me pasaba, procuró vengarse de ambos a su salvo y mucho daño de nuestro amor y de mi persona en especial. Porque, como me viese solicitar esta causa tanto, y su doncella, dama mía, por mis intereses y gusto ayudase con todo su cuidado en ello, haciendo a tiempos algunas remembranzas, no dejando pasar carta sin envite y aun haciendo de falso muchos, con rodeos, que nunca le faltaban, de tal manera, que como la honrada matrona se viese acosada en casa y ladrada en la calle de los maldicientes, no hizo alharacas, melindres ni embelecos de los que algunas acostumbran para calificar su honestidad y con aquel seguro gozar después de su libertad. Que la mujer honrada, con medios honrados trata de sus cosas, no dando campanadas para que todos las oigan y censuren y que cada cual sienta dellas como quisieren. Porque, como son los buenos menos, los más que juzgan mal, por ser malos ellos, y aquella voz ahoga como la cizaña el trigo.

Como esta señora era romana, hizo un hecho romano. Conociendo su perdición, acudió a el remedio con prudencia, fingiéndose algo apasionada y aun casi rendida. Un día que la criada le metió cierta coleta en el negocio, se le mostró risueña y con alegre rostro le dijo:


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX