Aquidah At-Tahawiah

Aquidah At-Tahawiah
de Abû Ya´far At-Tahâui
traducción de Wikisource
En el nombre de Alá, el Misericordioso, el Compasivo.


Alabado sea el Señor de la creación.


Dice el erudito y fuente de autoridad en el Islam Abu Ya’far Al Uarrâq At Tahâui – en Misr – rahimahul-lah:


Esto es la explicación de la creencia de Ahlus-Sunnah ua Al Yamâh (Gente de la Sunnah y la Comunida)] sobre la escuela de los juristas en la religión: Abu Hanîfah An-Nu’mân bin Zâbit Al Kûfi, Abu Iûsuf Ia’qûb bin Ibrâhim Al Ansâri, y Abu ‘Abudl-lah Muhammad bin Al Hasan Ash-Shaibâni, -que Alá se complazca de todos ellos- y aquello que creen dentro de los fundamentos de la religión y adoran al Señor de la creación.

1.- Decimos acerca de la unicidad de Alá creyendo - con la ayuda de Alá- que: « Alá es Uno, sin copartícipe alguno.

2.- No hay nada como Él.

3.- Y no hay Nada que le sea imposible.

4.-No hay otra divinidad [que merezca la adoración] que Él.

5.- Él es el Eterno sin principio, Permanente sin final.

6.- Nunca perecerá, ni fenecerá.

7.- No acontece sino lo que Él desea.

8.- No hay imaginación que Lo pueda concebir, ni intelecto que Lo pueda abarcar.

9.- Él es diferente a cualquier ser creado.

10.- Viviente y no muere, Inmanente y nunca duerme.

11.- Creador sin necesidad alguna, Proveedor sin ningún esfuerzo.

12.- Da la muerte sin temor, Resucitador de la vida sin dificultad alguna.

13.- Él ha existido siempre con Sus atributos antes de la creación, al originar la creación no aumentó en nada Su esencia que ya existía (pues Él siempre ha sido Perfecto). De la misma manera que Sus atributos siempre han existido: no dejará de tenerlos por toda la eternidad.

14.- No ha sido que después de haber creado se Le llame «el Creador» , ni después de haber originado la creación se Le nombre «el Originador».

15.- De Él ha sido el Señorío incluso antes de existir un subordinado, como ha sido el Creador incluso antes de existir algo creado.

16.- De la misma manera que es el Vivificador de lo muertos, después de haberles concedido la vida, era merecedor del nombre antes de habérselas otorgado, así como merecía el nombre del Creador antes de haberlos creado.

17.- Porque es una realidad que Él es sobre todas las cosas Poderoso, todas las cosas dependen de Él, cualquier asunto Le es fácil, no necesita de nada, No hay nada ni nadie como Él, y Él es Omnioyente, Omnividente .

18.- Ha creado la creación con Su sabiduría.

19.- Y les determinó su predestinación.

20.- Asignó para ellos sus plazos.

21.- Nada sobre ellos fue oculto para Él antes de haberlos creado, y sabía todo lo que iban a hacer antes de crearlos.

22.- Les encomendó obedecerle, y les prohibió desobedecerlo.

23.- Todas las cosas ocurren conforme a Su predestinación y a Su voluntad. Su voluntad es destino, los siervos no tienen voluntad excepto la que Él ha querido para ellos, lo que ha querido para ellos: sucede, y lo que no ha querido: no sucede.

24.- Guía a quien le complace, los protege y los salvaguarda por Su generosidad. Extravía a quien quiere, los desampara y los aflige dentro de Su justicia.

25.- Todos, conforme a Su voluntad, alternan entre Su generosidad y Su justicia.

26.- El es Exaltado y está más allá de tener opositores o equivalentes.

27.- No hay quien pueda evitar Su decreto, ni quien pueda retrasar Su decisión, y no hay quien predomine sobre Su orden.

28.- Creemos en todo esto y tenemos la certeza que todo proviene de Él.

29.- Y [creemos] que Muhammad es Su siervo elegido, Su Profeta seleccionado y Su Mensajero con quien está complacido.

30.- Y que ciertamente Él es el sello de los Profetas, el Imâm [líder] de los piadosos, el más honrado de los Mensajeros y querido por el Señor del Universo.

31.- Toda demanda de profecía después de él es falsedad y desvío.

32.- Fue enviado para todos los seres, con la verdad y la guía, con luz y resplandor.

33.- El Corán es la palabra de Alá, vino de Él como discurso, y no hablamos sobre el cómo, lo descendió a Su Mensajero como revelación. Los creyentes aceptan esto como una verdad absoluta. Tienen la certeza que el Corán es la palabra de Alá, no es creado como la palabra de un ser creado, quien lo escucha y pretende que es la palabra de un mortal deviene incrédulo. Alá lo ha censurado, reprendido y le advierte sobre el castigo del Fuego al decir: Por cierto que lo arrojaré al fuego del Infierno Al haber advertido Alá del Fuego a quien dice No es sino la palabra de un mortal , hemos sabido y tenemos la certeza que es la palabra del Creador de los seres humanos y que no se asemeja a la palabra de un mortal.

34.- Y quien describa a Alá de la misma manera que a un ser humano [antropomorfismo] ha devenido incrédulo, quien contemple esto aprenderá una lección, de las descripciones de los incrédulos se apartará, y sabrá que ciertamente Sus atributos no son semejantes al de los hombres.

35.- La contemplación de Alá por la Gente del Paraíso es verdad, sin que la visión pueda abarcarlo, de una manera que no se conoce, como Alá Lo ha dicho en Su Libro: Ese día, habrán rostros resplandecientes. Contemplando a su Señor . La explicación de ello es conforme a la voluntad de Alá el Altísimo y a Su sabiduría. Todo lo que esté presente en los hadices auténticos del Mensajero acerca de ello, es como él lo ha dicho, no indagamos en ello interpretándolo metafóricamente según nuestras opiniones, ni de acuerdo a nuestra imaginación. Nadie está a salvo en su religión hasta que se entregue a Alá y [a lo relatado por] Su Mensajero , y regrese el conocimiento de los asuntos ambiguos hacia los eruditos.

36.- No es seguro el Islam de un individuo hasta que se someta y se entregue. Quien aspire un conocimiento que esté más allá de su capacidad de saber, y su intelecto no se satisface con su rendición, su deseo lo velará del entendimiento puro del monoteísmo, de la claridad de la comprensión y de la fe verdadera. Vacilará entre la incredulidad y la fe, entre la afirmación y el rechazo, entre la entrega y el reproche, obsesionado, descaminado, en la incertidumbre. Sin ser un creyente veraz, ni un incrédulo negador.

37.- La fe en la contemplación [del Señor en el Paraíso] de la Gente de la Estancia de la Paz no es auténtica si la imaginan conforme a su voluntad, o la interpretan de acuerdo a su entendimiento. Si la explicación de la contemplación y de todos los significados que correspondan al Señorío son dejando [estas falsas] interpretaciones, apegándose a la entrega total: Esta es la religión de los musulmanes. Y quien no se prevenga de la negación y la comparación [ej: en los nombres y atributos de Alá]: se descarriará, y habrá fallado en entender la Gloria [del Altísimo]. Porque nuestro Señor Majestuoso y Poderoso, solamente es descrito con atributos únicos, y cualidades que son absolutamente particulares. No hay nada de la creación que se Les asemeje en su significado.

38.- Él está más allá de tener límites que lo contengan y restricciones, de tener partes, miembros e instrumentos. No es contenido por ninguna de las seis direcciones de las cosas creadas.

39.- El viaje nocturno y la ascensión a los cielos [al-isra wal mi’ray] del Profeta Muhammad al cielo es verdad, durante la noche fue ascendido el Profeta despierto y en cuerpo al cielo, después fue elevado hacia donde fue la voluntad de Alá, y Alá lo ennobleció conforme quiso, y le fue inspirada la revelación Y por cierto el corazón [del Profeta] no desmintió lo que había visto .Que Alá tenga misericordia de él, en la última vida como en la primera.

40.- Y el Estanque [Al Haudh] con el que Alá honró [a Su Profeta] para saciar la sed de su comunidad [en el Día Final] es verdad.

41.- La intercesión [Shafâ’ah] que está preservada para ellos [los creyentes] es cierta, como ha sido relatado en las transmisiones.

42.- Al Mîzâq [convenio] de Alá con Adán y su descendencia es verdad.

43.- Alá ha sabido desde la eternidad el número de quienes entrarán al Paraíso, así como el número de quienes entrarán al Fuego, no se incrementará ese número ni disminuirá.

44.- También los hechos que iban a realizar, Alá sabía exactamente como los iban a llevar a cabo. A cada individuo se le facilita aquello para lo que fue creado. El afortunado es quien fue afortunado en la predestinación de Alá. El desdichado es quien fue desdichado en la predestinación de Alá.

45.- El origen del destino es un secreto de Alá en Su creación, que no se ha mostrado a ángel ni profeta. Profundizar e indagar en él es un camino al desamparo, la pérdida y la desobediencia. Precaveos de ese tipo de indagación, pensamiento y susurro. Alá tiene el conocimiento del destino alejado del ser humano, y ese conocimiento no es accesible a los seres creados, como dice en Su Libro Él no es interrogado por lo que hace, a diferencia de Sus siervos [que deberán responder por sus obras el Día del Juicio] Si es que alguien pregunta ¿Por qué Alá lo ha hecho? Ha ido en contra del veredicto del Libro, y quien se oponga al veredicto del Libro será de los incrédulos.

46.- Esto es la suma de lo que necesita saber quien tenga iluminado su corazón y sea de los Auliâh [amigos] de Alá. Un grado para los arraigados en el conocimiento, porque el conocimiento es de dos clases: -Conocimiento accesible a la creación -Conocimiento inaccesible a la creación. Quien repudie el conocimiento accesible devendrá incrédulo, y quien invite al conocimiento inaccesible devendrá incrédulo. No se arraiga el Imân (fe) sino con la aceptación del conocimiento accesible y el abandono de la búsqueda del conocimiento inaccesible.

47.- Creemos en Al Lauh (la Tabla protegida) y en Al Qalam [el cálamo], y en todo aquello que ha sido apuntado en ella. Y si se juntara toda la creación para impedir que suceda un asunto que Alá ha escrito que suceda: no tendrían la capacidad de hacerlo. También si se juntaran para hacer que un asunto sucediera siendo que Alá no Lo escribió: serían incapaces de lograrlo. Al Qalam se ha secado (y ha sido escrito todo) lo que sucederá hasta el Día de la Resurrección. Cuanto acontece no podría haber dejado de suceder y cuanto no sucede nunca podría haber ocurrido.

48.- El siervo ha de conocer que la sabiduría de Alá precede a toda criatura de Su creación, pues ha decretado todo ello de una forma determinada, sabia e inalterable, sin ninguna deficiencia, no hay en Sus cielos, Tierra, ni entre Sus criaturas nadie que contradiga, elimine, altere, mengue o acreciente algo de ello. Esto es uno de los aspectos fundamentales del Imân, de los principios de la comprensión, y la profesión del monoteísmo [Tauhîd] de Alá y Su Señorío, como dice en Su Libro: Creó todas las cosas determinando su justa medida y dice: El mandato de Alá es un decreto fijado . ¡Ay de aquel que intente ser un adversario del decreto de Alá!, y se presente en su comprensión con un corazón enfermizo, pues a buscado con sus ilusiones investigar lo desconocido y un secreto que nunca podrá ser descubierto, y su fin será el de un pecador perdido.

49.- Al-Arsh [el Trono] y Al-Kursî [el Escabel] son verdad.

50.- Él [Alá] es independiente del Al Arsh y de todo lo demás.

51.- Él es Abarcador de todas las cosas y está por encima de ellas. Y ha hecho que Su creación sea incapaz de abarcarlo.

52.- Y decimos: «En verdad Alá tomó a Abraham como Su Amigo y le habló directamente a Moisés» lo creemos, lo afirmamos y lo aceptamos.

53.- Y creemos en los ángeles, los Profetas y en los Libros revelados a los Mensajeros y damos testimonio que ciertamente estuvieron sobre una verdad evidente.

54.- Y llamamos a la Gente de nuestra Qiblah [dirección de la Ka’abah en Makkah] musulmanes creyentes, mientras que reconozcan lo que fue traído por el Profeta y afirmen todo lo que haya dicho e informado.

55.- No discutimos acerca de Alá, ni disputamos sobre la religión de Alá.

56.- No debatimos sobre el Corán, y testificamos que es la Palabra del Señor de la creación, descendido por el Noble Espíritu [el ángel Gabriel]. Lo enseñó el más honorable de los Mensajeros Muhammad  y es la Palabra de Alá, no puede ser comparado a las palabras de los seres creados, no decimos que fue creado, y no contradecimos a la comunidad musulmana.

57.- No consideramos a nadie de la Gente de la Qiblah como incrédulo por cometer una falta mientras que no la declare lícita.

58.- Y creemos que: «No afecta negativamente una falta a quien la comete si tiene Imân [fe]»

59.- Anhelamos que los creyentes piadosos sean perdonados, y que sean introducidos al Paraíso por Su misericordia [de Alá], no lo aseguramos, ni damos testimonio que ellos entrarán al Paraíso [definitivamente]. Pedimos [a Alá] que sus errores sean perdonados, tememos por ellos, pero no caemos en la desesperación por ellos.

60.- La tranquilidad y la desesperación pueden remover [a alguien] de la creencia del Islam. El verdadero camino es [el equilibrio] entre ambas para la Gente de la Qiblah .

61.- Y el Imân [fe] no sale de un siervo sino con la apostasía en aquello que hizo que entrará en él.

62.- Y el Imân [fe] es: La aceptación de la lengua [palabras] y la afirmación con el corazón .

63.- Y todo aquello que se confirma su autenticidad sobre el Mensajero de Alá  de la legislación y elocuencia: Todo es verdad.

64.- El Imân [la fe como base] es el mismo para todos, la superioridad entre ellos es a través de la reverencia o el temor [a Alá], oponerse al deseo [de las cosas ilícitas], y apegarse a lo primordial.

65.- Y todos los creyentes son Auliâh [amigos] del Misericordioso, el más noble ante Alá es quien más le obedece y sigue el Corán.

66.- Y [los pilares ] del Imân [fe] consisten en tener fe en Alá, Sus ángeles, Sus Libros, Sus Profetas, en el Día Final, en lo agradable y desagradable del Destino, tanto lo dulce como lo amargo proviene de Alá.

67.- Nosotros creemos en todo ello, no diferenciamos entre ninguno de los Mensajeros, damos veracidad de todos ellos y de lo que trajeron.

68.- La gente que cometen faltas mayores [de la Comunidad de Muhammad] irán al fuego, sin permanecer eternamente si al morir eran monoteístas, aún así no sean de los arrepentidos, mientras se encuentren con Alá como creyentes, ellos estarán sujetos a Su voluntad y a Su Juicio, si Alá quiere: los perdona y los salvaguarda por Su generosidad, como dice en Su Libro: Pero fuera de ello [la asociación] perdona a quien Le place. . Pero si quiere los castiga con el Fuego por Su justicia, después los saca de él por Su misericordia y por la intercesión de los intercesores entre la gente de la obediencia, posteriormente los ingresa al Paraíso. Esto es porque Alá protege a la gente que lo reconoce y no los tratará en las Dos Moradas de la misma manera que la gente que lo niega y se apartan de Su dirección, y no son de Sus protegidos. ¡Oh Alá Tu eres el Protector del Islam y de su gente, haz que seamos firmes en el Islam hasta el Día en que nos encontremos contigo!

69.- Y estamos de acuerdo en rezar tras todo obediente o desobediente de la Gente de la Qiblah, así como rezar por quien muere de ellos.

70.- No afirmamos que alguno de ellos entrará al Paraíso o al Infierno, tampoco los juzgamos como incrédulos, ni idólatras, ni hipócritas, a menos que exista una prueba clara al respecto. Dejamos sus secretos a Alá .

71.- No aceptamos el uso de la espada sobre ninguno de la Ummah de Muhammad excepto sobre aquellos que es obligatorio [ejecutar una pena].

72.- No aceptamos la rebelión contra nuestros líderes, ni en contra de las autoridades que estén a cargo aunque sean injustos, no suplicamos en contra ellos, ni dejamos de obedecerles, convenimos en que obedecerles forma parte de la obediencia obligatoria a Alá, siempre y cuando no ordenen un pecado, suplicamos la guía recta para ellos y el perdón.

73.- Seguimos la Sunnah y Al Yamâh [Comunidad], nos apartamos de las divisiones, las diferencias y las sectas.

74.- Amamos a la gente de la justicia y la fidelidad, y detestamos a la gente de la opresión y la traición.

75.- Decimos: «Alá sabe más» Cuando nuestro conocimiento nos resulta ambiguo en un asunto.

76.- Convenimos en frotar las manos [húmedas] sobre las medias [al momento de la ablución] al estar de viaje o como residentes, como está presente en los relatos.

77.- Y [convenimos] en realizar Al-Hayy y Al-Yihâd bajo el liderazgo de la autoridad de los musulmanes, sean rectos o inmorales hasta el Día de la Resurrección. Nada puede invalidarlo o anularlo.

78.- Creemos en los [ángeles] nobles escribas, pues Alá ha les encomendado protegernos .

79.- Creemos en el ángel de la muerte, encargado de asir las almas de las criaturas.

80.- Y en el castigo de la tumba para quienes lo merezcan. En las preguntas de [los ángeles] Munkar y Nakîr dentro de la tumba sobre su Señor, su religión y su Profeta. Tal como ha sido transmitido en las narraciones del Mensajero de Alá y los Sahâbah –que Alá se complazca de todos ellos -.

81.- La tumba es uno de los jardines del Paraíso o uno de los hoyos del Fuego del Infierno.

82.- Creemos en la Resurrección, en la Retribución de las acciones el Día de la Resurrecciones, la Exposición, el Cómputo, la Lectura del libro, la Recompensa, el Castigo, As-Sirât [El puente] y en la Balanza.

83.- El Paraíso y el Infierno son verdaderos, creados, no perecerán ni tendrán final. Alá creó al Paraíso y al Infierno antes de la creación, creó gente para cada uno de ellos, quien desee que sea introducido al Paraíso lo será por Su generosidad, y quien desee que sea introducido al Fuego lo será por Su justicia. Cada quien actúa conforme a lo que le fue destinado, y se encamina hacia lo que fue creado para él.

84.- El bien y el mal han sido decretados para los siervos.

85.- La capacidad que obliga a la acción – como Al Taufîq [Designio divino favorable]- no es permitido que se le atribuya a un ser creado, la capacidad es integral con la acción. En cambio, la capacidad en cuanto a la salud, habilidad, posibilidad y facilidad de los medios, existe [en las personas] antes de la acción, y es relacionada con los dictámenes [de la Sharî’ah], como dice Alá: Alá no exige a nadie por encima de sus posibilidades .

86.- Los actos de los siervos son creados por Alá y realizados [con responsabilidad] por los siervos.

87.- Alá no les impone algo que no puedan soportar, y no pueden soportar sino lo que les es impuesto. Ello es la explicación de «No hay más fuerza ni poder salvo el de Alá»

88.- Todas las cosas ocurren por la voluntad de Alá, con Su conocimiento, Su predestinación y Su designio. Su voluntad prevalece sobre todas las voluntades y su predestinación prevalece sobre todas las fuerzas, hace lo que Le place y Él nunca es opresor, sea santificado de todo defecto, y sea exaltado libre de cualquier deficiencia o defecto, Él no es interrogado por lo hace, a diferencia de Sus siervos [que deberán responder por sus obras el Día del Juicio]. .

89.- Las súplicas y caridades de los vivos benefician a los difuntos.

90.- Alá responde a las suplicas y satisface sus necesidades.

91.- Él posee el control absoluto de todas las cosas, nadie ni nada lo posee a Él, no se puede prescindir de Él ni siquiera el pestañar de un ojo. Quien busca prescindir de Él por lo menos un instante habrá devenido incrédulo y pasará a ser de la gente de la perdición.

92.- Alá se enoja y se complace pero no de la misma manera que un ser creado.

93.- Amamos a los Compañeros del Mensajero de Alá y no nos extralimitamos en el amor por ninguno de ellos, ni los rechazamos. Detestamos a quienes los detestan y recuerdan sus errores. No los mencionamos sino con bondad. Amarlos forma parte de la religión, del Imân y del Ihsân. Repudiarlos forma parte del kufr [incredulidad], nifâq [hipocresía] y tuguîân [opresión].

94.- Afirmamos el califato después del Mensajero de Alá, primeramente Abû Bakr As Sidîq favoreciéndolo y dándole primacía sobre los demás Imámes, después ‘Umar bin al Jattâb , después ‘Uzmân bin ‘Affân , después Áli bin Abî Tâlib Ellos son los califas rectos y los Imâmes guiados.

95.- Acerca de los diez [compañeros] que fueron albriciados con el Paraíso por el Mensajero de Alá , damos testimonio del Paraíso para ellos, como lo testificó el Mensajero de Alá , y su palabra es verdad, ellos son: Abu Bakr, ´Umar, Uzmân, Ali, Talha, Az-Zubair , S’ad, Sa’id Ibn Zaid, ‘Abdurraman Ibn ‘Auf, Abu ‘Ubaidah Ibn Al-Yarrâh que es el confiable de esta Comunidad, –que Alá se complazca de ellos - .

96.- Quien habla bien de los compañeros del Mensajero de Alá y de sus esposas puras, de cualquier indecencia, así como de su noble descendencia, libres de toda abominación: estará exento de hipocresía.

97.- Los eruditos de los Salaf entre nuestros antecesores y los que les precedieron de los Tâbi’în , la gente del bien, los transmisores del hadiz, los juristas [fuqaha] y los analistas no se recuerdan sino de una manera cortés, quien diga cosas malas sobre ellos se encontrará fuera del camino.

98.- No preferimos ninguno de los Auliâh sobre alguno de los Profetas, y decimos: «Un solo Profeta es mejor que todos los Auliâh».

99.- Creemos en sus Karamât [hechos sobrenaturales o milagrosos], que son narrados a través de las transmisiones auténticas de hombres confiables.

100.- Creemos en los signos de la [llegada de la] Hora, la salida del Ad-Dayyâl [falso Mesías], el descenso del cielo de Jesús el hijo de María, la salida del sol por el poniente, y el surgimiento de una Bestia en la Tierra.

101.- No creemos en los magos, adivinos o a cualquiera que invite a algo que contradiga al Libro, la Sunnah y al Iymâ’ [consenso de los sabios]. 102.- Convenimos en que el permanecer en comunidad es lo correcto y lo acertado, y que la separación es una desviación y tormento.

103.- Solamente hay una religión de Alá en los cielos y en la Tierra, y es la religión del Islam. Alá dice: Ciertamente para Alá la religión es el Islam y dice Y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión .

104.- Que es un equilibrio entre el fanatismo y la negligencia, entre At-Tashbîh y At Ta’atîl , entre el fatalismo y la negación del destino, entre la seguridad y la desesperación.

105.- Esta es nuestra religión y nuestra creencia, exterior e interior. Ante Alá mencionamos que nos desentendemos de quien descrea de algo de lo que hemos mencionado y aclarado. Le pido a Alá que nos dé firmeza en el Imân [fe] y nos conceda morir en él, que nos libre de las diversas pasiones, de las opiniones divididas y de los malos caminos, como: Al-Mushabihah, Al-Mu’tazilah, Al-Yahmiah, Al-Yabariah, Al-Qadariah y otros. Quienes contradicen la Sunnah y la Comunidad, y se han aliado junto al desvío, nosotros nos desentendemos de ellos, ante nosotros ellos están en la perdición y el camino de la destrucción. Y de Alá es la infalibilidad y de Él proviene la prosperidad.