Amor y celos hacen discretos: 48

Jornada II
Pág. 48 de 88
Amor y celos hacen discretos Jornada II Tirso de Molina


DUQUESA

Pues acabemos, don Pedro 435
a Carlos tengo afición,
y celos de que Vitoria
con tanto estremo le quiera,
si más avisado fuera,
o en todas menos notoria. 440
La falta de discreción,
que Nápoles vitupera,
su gentileza pudiera
desbaratar mi opinión.
No me inclinaba hasta aquí 445
a casamientos penosos,
donde en celos rigurosos
muestras de mi suerte vi,
llorando la suya escasa,
que príncipes divertidos, 450
solamente son maridos
titulares de su casa.
En Vitoria pretendía
gozar nuestra sucesión,
y entrándome en Religión 455
escusar la tiranía
de un hombre, que con injustos
agravios, paga desvelos,
en abundancia de celos,
y en escaseces de gustos. 460
Vi a Vitoria tan perdida,
tan amante, tan pagada
de discreción alquilada,
a que es propria persuadida,
que sus propósitos vanos 465
mi envidia desbarató,
más que mucho, si nació
la envidia de dos hermanos.
A Carlos quiero en efeto
por ser de mi hermana amado, 470
y un medio tengo estudiado
con que le hagamos discreto.
Mas para esto he de valerme
de vos.