Amor y celos hacen discretos/Jornada III

Amor y celos hacen discretos
de Tirso de Molina
Jornada III

Jornada III

(Sale VITORIA sola.)

  

VITORIA

Que conmigo le ha de dar
don Pedro celos a Carlos,
pues, ¿de qué suerte ha de darlos
si yo no le doy lugar?
Oblígame a sospechar 5
esta dudosa quimera,
que en mi amor don Pedro espera
hacer esta duda clara,
y no sé si me pesara
que don Pedro me quisiera. 10
Cuando me da algún papel,
en sus ojos habladores
miro que me dice amores
más apacible que fiel.
Admití a Carlos por él, 15
que puesto que es sangre real,
le hizo gran Mariscal
de Nápoles, si le quiero
más es por el mensajero
que no por el principal. 20
  
(Sale ROMERO.)
  

ROMERO

¿Quién quiere apararme allá
mil secretos, que lo arrojo?


VITORIA

Este le sirve.


ROMERO

Que enojo.


VITORIA

Vení acá, llegaos acá.
¿Servís vos al secretario 25
de Carlos?

ROMERO

Sí mi señora,
y soylo yo suyo agora,
sirviendo el vientre de almario.
Maldiga Dios tantas blancas
como dieron a un doblón. 30


VITORIA

¿Tiene don Pedro afición
aquí, o en España?


ROMERO

Trancas,
que me fuerzan a decir
lo que escondo, haced la cuenta
de los palos, mil ochenta, 35
lengua callad y sufrid.


VITORIA

¿No respondéis?


ROMERO

No me atrevo,
porque siendo respondón,
pierdo señora un doblón,
y más de mil palos llevo. 40


VITORIA

¿Palos por lo que os pregunto?


ROMERO

No, pero en esto de hablar,
en dándome en deslizar
soy como calza de punto.
Hele hecho pleito homenaje 45
de callar a mi señor.


VITORIA

Señal de que tiene amor
aquí.


ROMERO

Vaya esto de encaje,
sin preguntarme otra cosa,
en Burgos, donde nació, 50
a doña Leonor sirvió
de Castro, rica y hermosa.
Dejole por un privado
del Rey, que siendo su amigo
le fue traidor, y en castigo 55
de su traición, oleado
de un espetón le dejó,
vio a Nápoles, donde ha sido
la pobreza que ha tenido
tanta, que a servir entró 60
a Carlos de secretario,
y con aquesto chitón,
que me la jura un doblón,
y habrá palo temerario.

VITORIA

Debe de ser principal 65
el don Pedro que decís,
¿pues de esa suerte sentís
que sirva al gran Mariscal?


ROMERO

Ya se le suelta otro punto
a la calza del secreto, 70
es del rey don Pedro nieto,
y en desdichas su trasunto.
Persíguele el rey don Juan,
porque recela el derecho
que tiene al Reino, y sospecho. 75
que si sus contrarios dan
con él, que acabe la historia.
que su padre comenzó
cuando sin culpa murió
en el Alcázar de Soria. 80

VITORIA

Ya yo sé el suceso todo
de ese Infante desdichado,
que acá su fama ha llegado,
y en la sustancia y el modo
lo afirma su decendiente, 85
mas dirá de la Leonor
la esperanza y el amor,
que tanto su ausencia siente.


ROMERO

Señora, tecla me toca
vuesa Excelencia, que me hurga 90
el alma, y toda la purga
se me ha venido a la boca.
A Dios ojo, dijo el otro,
secreto sin reparar;
va matas y por rozar, 95
más vale aquí que en el potro.
Doña Leonor se casó
con el herido don Vela,
vuestra hermana se desvela
por su amor, contela yo 100
yoda su historia y suceso,
y cierto pliego la di
de doña Leonor, que aquí
tiene de ser mi proceso.
Lo demás, ciego por él, 105
contela, que el Mariscal
no era el autor principal
de tanto sutil papel.
Esto puede tanto en ella,
que de mi amo enamorada. 110

VITORIA

Oíd, oíd.


ROMERO

Y abrasada
de celos de Leonor bella.


VITORIA

Escuchad.


ROMERO

Me preguntó
su linaje y sus amores.


VITORIA

Parad.


ROMERO

Del Rey los rigores, 115
cómo, por qué, cuándo huyó.
Sus desdenes, sus regalos,
si la amaba, si escribía,
dame un doblón cada día,
y sino callo mil palos. 120


VITORIA

Detente hombre.


ROMERO

Mas por Dios,
que aunque más el seso pierda,
que de Vitoria se acuerda
don Pedro.


VITORIA

¿De quién?


ROMERO

De vos,
porque anoche, soy testigo, 125
que don Pedro de Castilla
dijo: Ay bella Vitorilla,
quién se casara contigo.

VITORIA

¿Estás loco?


ROMERO

Yo sutil,
dije cuando hablarla vas, 130
díselo una vez no más,
diráselo el diablo mil.
Pues él viene, averigualdo,
que ya yo, señora mía,
purgué cuanto yo sabía, 135
y voy a tomar el caldo.

(Vase.)


VITORIA

Esté entre burlas y veras
me ha dicho lo que temí;
con mis recelos salí,
no son mis celos quimeras. 140
No fue a la promesa ingrato,
miren en que el casto intento
paró en aborrecimiento,
la gentileza, el recato;
el publicar que me hacía 145
de su estado sucesora,
pues en vano se enamora,
que don Pedro es prenda mía.
Y si ella por más edad
a Amalfi hereda, yo heredo, 150
si en don Pedro alegar puedo
amorosa antigüedad.

(Sale DON PEDRO.)

  

DON PEDRO

Al gran Mariscal y a mí,
dijo que se dedicaba
el papel que me enviaba, 155
y después que le leí,
mandándome responder,
no hallo cosa que me toque,
y que al amor no provoque
de Carlos; esta mujer, 160
que tantas cosas penetra,
me ha de sacar de sentido;
desde ayer acá he leído
el papel, letra por letra,
mil veces, y vive Dios, 165
que cuanto más y más leo,
dudo más, y menos veo
de mi parte.


VITORIA

¿Aquí estáis vos
don Pedro?


DON PEDRO

Hermosa señora
en Idea trasformado, 170
por estar en mí elevado,
no sé si estoy en mí agora.


VITORIA

En fin habéis de dar celos
conmigo al gran Mariscal.


DON PEDRO

Pídelos él, soy leal, 175
si no los doy, o pondrelos
cumpliendo la obligación
en que me pone el deseo
de verle discreto.


VITORIA

Creo
que estos vuestros celos son 180
celos, don Pedro, a dos haces.


DON PEDRO

¿Cómo?

VITORIA

Porque hacen por dos,
obedeciéndole vos,
por él guerra, por vos paces.


DON PEDRO

No entiendo a vuesa Excelencia. 185


VITORIA

Podeisle vos celos dar,
si no me fingís amar,
¿hablándome en su presencia?


DON PEDRO

No señora.


VITORIA

Luego ya,
¿sois mi amante, aunque fingido? 190


DON PEDRO

No sé lo que soy o he sido.


VITORIA

Eso el tiempo lo dirá.
Pero si delante dél
me estáis diciendo agudezas,
y proponiendo finezas 195
del secreto firme y fiel,
mientras Carlos esté loco
sospechas averiguando,
riendo yo, y vos burlando,
seré yo para tan poco, 200
que mientras digáis quimeras,
que de burlas propongáis,
¿no os obligue a que volváis
enamorado de veras?
¿No podréis obedecer, 205
pues entráis tan sin temor
por los umbrales de amor?


DON PEDRO

Ojalá, que merecer
pudiera tal mi ventura,
dejando a parte el respeto 210
que a Carlos debo y prometo,
esto es lo que se procura.
Pero señora, ¿qué fuera
si de burla semejante
saliese yo vuestro amante? 215
Nunca otro mal me viniera.

VITORIA

Pero si habéis de empezar
a dar a Carlos recelos,
aquí viene a feriar celos,
yo os juro que ha de llevar 220
tantos de mí, que corrido
de habernos dado ocasión,
maldiga la discreción
que entre los dos le ha metido.
  
(Al paño sale CARLOS.)
  

CARLOS

Rato ha que le dejé aquí, 225
si habrá los celos hallado,
que me traen tan desvelado
por el papel que le di.

(Al paño la DUQUESA por otra puerta.)
  

DUQUESA

Sabrá don Pedro el amor,
que cara a cara no osé 230
decirle, y remediaré,
si adivino en el temor
que traigo, de que a mi hermana
ama, cual le permití,
mas los dos están aquí, 235
toda sospecha es liviana.
Y villano es el afecto
que ha engendrado en mí el mirarlos.


VITORIA

Atento nos mira Carlos,
proseguid pues sois discreto. 240

DON PEDRO

Empiezo pues nuestra historia:
mi señora, ya sabéis
quien soy, y cuan bien nacido
me hizo el cielo.


VITORIA

Ya yo sé
que vuestro padre fue hijo 245
de don Pedro el Justiciero,
a quien con falso apellido
llaman Crüel las historias
que imprimen sus enemigos.
Sé que una dama inconstante, 250
aunque os amó a los principios
llevada del interés
de un galán favorecido
de vuestro Rey, eclipsó
las memorias en olvido, 255
como su amante, en vil trato
correspondencias de amigo,
y le hirió vuestra venganza
mortalmente, y del castigo
del severo rey huyendo, 260
fue Nápoles vuestro asilo.
Destierro y necesidad
os han de suerte abatido,
que servís a quien pudiera
mejor don Pedro serviros, 265
mirad si sé vuestra historia.


DUQUESA

El criado fementido
le ha dado cuenta de todo,
lo que confuso me dijo
la relató por extenso. 270


CARLOS

Yo estoy en buen laberinto.


VITORIA

Decid don Pedro adelante,
proseguid la historia.

DON PEDRO

Digo,
que pues todo lo sabéis,
y habéis de mí conocido, 275
cuando os traigo los papeles
de Carlos, ponderativos
en los ojos.


VITORIA

Ya, ya sé
que os debo algunos suspiros,
y que os sirve mi memoria 280
de medios preservativos
contra rigores y ausencia,
que cohechan el olvido
de doña Leonor de Castro.


CARLOS

Malos son estos indicios. 285


   

VITORIA

Sé también que los papeles
que tanto alabo y estimo
teniéndoos a vos por padre
me venden otro adoptivo.


CARLOS

Peor es esto.


VITORIA

Y creed, 290
don Pedro, que los estimo,
solo porque se os parecen
como a sus padres los hijos,
autorízase con ellos,
y muestra que simple ha sido 295
en creer que ha de engañarnos;
discreto por artificio,
necio por naturaleza.


CARLOS

Vive Dios que estoy corrido;
¿hay deslealtad semejente? 300
¿qué es esto cielos? ¿qué hechizos
se me han entrado en el alma,
que me yelan encendidos?
Matarelo, vive el cielo,
si villano, y fementido 305
rompe don Pedro la fee
de secretario y amigo.

DON PEDRO

A la merced que me hacéis,
estoy tan agradecido,
cuanto imposibilitado 310
de volver retornos dignos.
Pero creed que a no estar
de por medio bien nacidos
respetos, y obligaciones
de la persona a quien sirvo, 315
que hubiera dicho la lengua
lo que los ojos han dicho,
explicando por palabras
lo que publican suspiros.
Mártir de mis pensamientos 320
en esta ocasión he sido,
que por estarle tan bien
a Carlos, ahora explico,
¿tiénele amor V. Excelencia?


DUQUESA

La comisión ha excedido 325
el ingrato, que le he dado,
o no ha el papel entendido,
o lo que es más cierto, está
enamorado y perdido
de mi hermana.


CARLOS

Yo me abraso 330
de no sé qué, yo me aflijo
de un mal, cuyo nombre ignoro,
culebras y basiliscos
el alma me están royendo,
yo adoto al paso que envidio. 335


VITORIA

¿La Duquesa tiene amor
a Carlos?


DON PEDRO

Hame pedido
que celos con vos le dé,
porque afirma, que el oficio
destos es solicitar 340
los ingenios abatidos;
porque necios y celosos
son dos estremos distintos.

CARLOS

Si celos hacen discretos,
celos deben ser los míos, 345
que mi entendimiento apuran,
y atormentan mis sentidos.


DON PEDRO

No repara más que en esto
que quisiera, y no me admiro,
verle al paso que galán, 350
cortesano y advertido.


VITORIA

Luego vos, no enamorado,
sino solo comedido,
por obedecer mi hermana,
¿de mi amante dais indicios? 355


DON PEDRO

Por lo uno, y por lo otro
siento lo mismo que finjo,
mándanme lo que deseo,
y a un tiempo a dos blancos tiro.


VITORIA

¿Cómo estaré yo segura 360
que no mentís?


DON PEDRO

Persuadiros
puedo yo lo que os adoro.


VITORIA

¿Y la Leonor?


DON PEDRO

Ya la olvido.


VITORIA

¿Y mi hermana?


DON PEDRO

Ya es de Carlos.


VITORIA

¿Y Carlos?


DON PEDRO

Ya es su marido. 365


VITORIA

¿Y vos?


DON PEDRO

Soy esclavo vuestro.


VITORIA

¿Y yo?


DON PEDRO

Sois el dueño mío.

(Vase VITORIA.)

  

CARLOS

Si no tuviera respeto
a la casa donde estoy,
villano, viérades hoy
de mi venganza el efeto;
para que me hacéis discreto, 5
si multiplican agravios
mis injurias en los labios,
para que más me atormenten,
aunque no de un modo sienten
los ignorantes y sabios. 10
Vos infamáis el valor
que el rey don Pedro os ha dado;
competidor, de crïado,
de Secretario, traidor,
al derecho de mi amor 15
mal oponerse podrán
papeles que vuestros dan,
para amorosos delitos,
mi causa hicieron escritos,
y en mi nombre vencerán 20
cuando el Capitán venció;
del señor se hace memoria,
al Rey se da la vitoria,
pero a los vasallos no.
La vitoria que hoy os dio 25
vuestra industria y mi porfía,
deslealtad y alevosía
serán usurparme su amor,
que pues soy vuestro señor,
ha de ser Vitoria mía. 30
pero goce nuevo empeño
de su amoroso cuidado,
pues a quien fue mi crïado
pretende elegir por dueño,
que favorecida en sueño, 35
os juzgará inadvertida,
cuando mi venganza impida
el valor que no tendréis.


(Sale la DUQUESA.)

  

DUQUESA

Y cuando vos no os venguéis,
le quitaré yo la vida, 40
que no ha de llamar esposo
mi hermana a un hombre sin ley,
fugitivo de su Rey,
y a su señor alevoso.
Cuando yo a Carlos amara, 45
que es verdad, que he deseado
verle por vos, en estado
que mi sangre y casa honrara.
Tenéis vos merecimientos
para poder pretender, 50
que en vos, solo alcanzo a ver
pobreza y atrevimientos.
Sois un loco, un desleal,
un bárbaro, un ignorante,
un presumido, arrogante, 55
indigno que el Mariscal
os confiase su pecho.


CARLOS

Sois un Secretario infiel,
discreto solo en papel,
de vos mismo satisfecho. 60
Un amigo, que rompió
las leyes sin hacer caso
de la amistad.


DUQUESA

Carlos, paso,
que basta reñirle yo.

CARLOS

¿Quién de los límites pasó 65
de la amistad y prudencia?


DUQUESA

Yo sola tengo licencia
de reñir en esta casa.


CARLOS

Si vos amparo le dais.


DUQUESA

Yo no le doy a un villano, 70
mas no quiero que a la mano
cuando me enojo me vais.


CARLOS

V. Excelencia me perdone,
satisfación me dará,
pues de vos me vengará 75
quien castigaros propone.


DUQUESA

Yo haré que llevándoos preso
a Castilla en un cadahalso,
a mí me venguéis por falso,
y a vuestro Rey por travieso. 80


CARLOS

Yo lo llevaré, si ansí
vos señora lo ordenáis.


DUQUESA

Oh Carlos, que estraño estáis,
dejadnos solos aquí.


CARLOS

Pues siendo yo el injuriado, 85
¿que quiera vengarme, es mucho?


DON PEDRO

Ya las injurias que escucho,
mi paciencia han apurado.
Carlos, porque os he servido
respeto os debo tener, 90
privilegios de mujer,
señora, he reconocido.
Aunque también dais indicios
de ingratos, pues si los sabios
vuelven gracias por agravios, 95
dais agravios por servicios.
Yo no he sido desleal,
sino tan leal a los dos,
que obedeciéndoos a vos
he servido al Mariscal. 100

CARLOS

Servirme a mí, ¿es pretender
que mi dama vuestra sea?


DUQUESA

Sírveme a mí, ¿quién desea
a mi hermana por mujer?


DON PEDRO

Pues vos no me aconsejastes 105
que a Vitoria pretendiese,
y vos que celos os diese,
Mariscal, ¿no me mandastes?
¿Para qué os quejáis de mí,
si desto tenéis memoria? 110
Divertirme con Vitoria,
y celos a Carlos di.


CARLOS

¿Celos son estos?


DON PEDRO

Son llave
de amor, con que medra y crece.


CARLOS

Oh celos, esto merece 115
quien compra lo que no sabe.
Dijistes tanto bien dellos,
que por vos los procuré,
tan crüeles los hallé,
que me atormentáis con ellos. 120
No más celos en mi vida,
no más rabiosa pasión,
tan costosa guarnición.


DUQUESA

Carlos, yo estoy ofendida,
y, vos en el mismo estado 125
con mi hermana, que está aquí,
que os he querido fingí,
mas ya sabéis que he dejado,
por lo que a mi hermana quiero,
en ella la sucesión 130
de mi casa, en conclusión
casaros con ella quiero.
Proseguid con vuestro amor,
y quedad escarmentado
de serviros de crïado, 135
que sabe más que el señor.
Que del presente que vemos,
pues nos ha engañado ansí,
desterrándole de aquí,
vos y yo nos vengaremos. 140

CARLOS

Por vos, bella Margarita,
se sosiega mi esperanza,
pues vuestro sabor alcanza
lo que un ingrato me quita.
No más celos, ni aun en sueños, 145
que tales penas ofrecen,
pero siempre se parecen
las dádivas a sus dueños.

(Vase.)

DUQUESA

Solos habemos quedado.


DON PEDRO

Solos, pero yo ofendido. 150


DUQUESA

Amante favorecido,
y de ausentes olvidado.
Buena ganancia habéis hecho,
ya os quiere mi hermana bien.


DON PEDRO

Si vos me mostráis desdén 155
señora, ¿de qué provecho
ha sido el ejecutar
los remedios que dijistes?


DUQUESA

Quíseos yo, si lo entendistes,
divertir, no enamorar. 160
Mas quien exceder procura
remedios que el sabio da,
¿de qué modo sanará
echando a perder la cura?


DON PEDRO

Pues señora, aquí de Dios, 165
si a Carlos decís que amáis,
si que le hable me mandáis,
si siendo tan cuerda vos
queréis curar mis desvelos
con invención semejante, 170
y empezando a ser amante
os dais a vos misma celos.
Puedo yo saber secretos
que palabras contradicen.

DUQUESA

Qué necios son los que dicen 175
que sabéis hacer discretos.
¿Habéis leído el papel
escrito a Carlos y a vos?


DON PEDRO

Iba dedicado a dos,
mas no hallo palabra en él 180
que no haga a Carlos favor,
sin hacer mención de mí.


DUQUESA

¿Leístesle bien?


DON PEDRO

Leí
hasta la tilde menor,
y por Dios que es caso recio 185
que ansí me desatinéis.


DUQUESA

Basta, que desde que hacéis
discretos, pecáis de necio.
¿Traeisle ahí?


DON PEDRO

Sí señora.


DUQUESA

Leelde.


DON PEDRO

Ya le leí, 190
y no hay cosa para mí.


DUQUESA

Leelde, acabad ahora.


DON PEDRO

Ansí dice.


DUQUESA

Comenzad,
túveos yo por avisado,
y Carlos os ha pegado, 195
don Pedro, la enfermedad.

(Lee DON PEDRO.)

  

DON PEDRO

Mariscal, si sois cuerdo en esta empresa,
amando, mucho vuestra dicha gana,
estimad los favores de mi hermana,
pues que no dan disgusto a la Duquesa. 200
Proseguid, pues veis lo que interesa
con ella vuestro amor, la pena vana
que tenéis, olvidad de la tirana
voluntad, que vuestra alma tiene presa.
Mirad que si os preciáis de agradecido, 205
eterna fama y triunfo desta gloria,
gozo ganaréis contra el olvido.
Acordaos, y a vuestra alma haced memoria,
que siempre de que sois de mí querido
me acuerdo, mucho más, que de Vitoria. 210
En todo aqueste soneto
que a Carlos, señora, di
¿hácese mención de mí?


DUQUESA

En verdad que sois discreto,
todo casi es para vos. 215


DON PEDRO

¿Para mí? Si al Mariscal
nombráis, si en el liberal
le favorecéis, por Dios,
Señora, qué pretendéis
enloquecerme.


DUQUESA

Pretendo 220
que entendáis que yo os entiendo,
como a mi hermana queréis.
Ponéis tan poco cuidado
en averiguar curioso
ese papel misterioso, 225
que no habéis en él hallado
lo que discreto penetra,
y el natural debe al arte,
leelde parte por parte,
miralde letra por letra, 230
y hallaréis al advertillas
un papel que encierra en dos,
buscad ahí para vos
un soneto en redondillas.

DON PEDRO

¿En redondillas soneto? 235


DUQUESA

Cada día hay cosas nuevas,
y el ingenio todo es pruebas,
buscalde si sois discreto.


DON PEDRO

Un soneto italiano
tiene solo este papel. 240


DUQUESA

¿Pues no puede dentro dél
venir otro en castellano?


DON PEDRO

No sé cómo.


DUQUESA

Dalde acá,
limitado entendimiento
es el vuestro, estadme atento. 245


DON PEDRO

¡Atenta y confusa está
el alma!


DUQUESA

Llegaos aquí,
leyéndole deste modo,
¿no habla el soneto todo
con Carlos?


DON PEDRO

Señora sí. 250


DUQUESA

Pues mirad si es para vos,
aunque en sentidos diversos,
lo postrero de los versos,
es, don Pedro, para vos.

(Lee.)

Si sois cuerdo, en esta empresa 255
mucho vuestra dicha gana;
los favores de mi hermana
dan disgusto a la Duquesa.
Y pues veis lo que interesa,
vuestro amor, la pena vana 260
olvidad de la tirana,
que vuestra alma tiene presa.
Si os preciáis de agradecido,
fama, y triunfo desta gloria
ganaréis contra el olvido; 265
haced al alma memoria
de que sois de mí querido,
mucho más que de Vitoria.

DON PEDRO

Pues quiere vuesa Excelencia,
que llegue yo a conocer 270
solamente con leer
versos en circunferencia.
Favores dados a escuras,
puestos para ostentación,
más de vuestra discreción, 275
que de humanas conjeturas.
Entre renglones escrito,
¿quién diera en este secreto?


DUQUESA

Vos, don Pedro, sois discreto,
mas discreto de poquito. 280
Sed amante de Vitoria,
que con poco se contenta,
ya vuestro destierro atenta,
sabe toda vuestra historia.
Con ves desposarse espera, 285
el alma, y la mano os dio,
andad, servilda, que yo
me pasaré como quiera.


DON PEDRO

Eso no señora mía,
perdóneme su afición, 290
que tan bella discreción,
culpa el perderla sería.
Yo salí con mi deseo
con los celos que le he dado,
es ya cuerdo y avisado 295
Carlos, quejoso le veo.
Que se queje, no permita
mi lealtad, quien se acuerda
de mi fama, ni yo pierda
mi preciosa Margarita. 300
Si pretendí inadvertido
menoscabos de mi fe,
a la mano que os besé,
perdón amoroso os pido.
Negármela será en vano, 305
bien me queréis, ¿qué dudáis?

DUQUESA

Soltad.


DON PEDRO

Si os desenojáis
primero.


DUQUESA

Soltad la mano.


DON PEDRO

En ella estriba mi abono.


DUQUESA

Soltalda, o sino me iré. 310


DON PEDRO

Si os desenojáis si haré.


DUQUESA

Soltalda, que yo os perdono.
  
(Sale VITORIA.)
  

VITORIA

Mano, y perdón, ay tiranos
engaños.


DUQUESA

Mi hermana es.


VITORIA

No pecáis de descortés 315
si a tantas dais besamanos.
Ay hermana, en fin cruel,
no en vano mis quejas fundo,
¿pretendes dejar el mundo,
y méteste más en él? 320

DUQUESA

Pues tu a mí me reprehendes,
cuando por cumplir su amor,
sabiendo que hace favor
a don Pedro, y ¿qué pretendes
olvidar al Mariscal? 325
Quiero casarle contigo,
él viendo lo que le obligo,
llegó cortés y leal,
y la mano me besó;
poca liviandad arguyo, 330
si ha de ser esposo tuyo.


VITORIA

¿Eso es cierto?


DUQUESA

No sé yo
si lo será, que has andado
muy necia, y muy maliciosa.


VITORIA

Yo tengo de ser su esposa, 335
perdona si te he enojado.
¿Luego eso don Pedro intenta?
Si te casas, o me caso
viviremos las dos.


DUQUESA

Paso,
que hace Vitoria la cuenta 340
sin la huéspeda tu amor.


VITORIA

¿Pues qué huéspeda hay aquí?


DUQUESA

La huéspeda contra ti
ha sido doña Leonor.
Que ha un mes que en mi casa ha entrado. 345


VITORIA

¿Qué me dice v. Excelencia?


DUQUESA

Pues pudiera yo en ausencia
haberos sus señas dado,
¿Sin haberla jamás visto?

DON PEDRO

Eso es imposible cosa. 350


DUQUESA

Aquí está amante, y celosa.


DON PEDRO

Que mal mi enojo resisto.


VITORIA

¿Pues qué importa que aquí esté
Leonor celosa, y sin celos,
si le obligaron los cielos 355
a que la mano me de
Don Pedro?


DUQUESA

Bueno sería
ofenderla ansí los dos,
¿qué respondéis a esto vos?


DON PEDRO

Ay hermosa Leonor mía. 360


DUQUESA

¿Qué es eso?


DON PEDRO

Satisfacer
contra mi celosa queja,
a quien patria, y padre deja,
solo por venirme a ver.


DUQUESA

¿Luego la tenéis amor? 365


DON PEDRO

¿No he de ser agradecido
a quien de España ha venido?


DUQUESA

Pues no ha venido Leonor,
ni merecéis a Vitoria,
ni yo desde ahora os precio, 370
ni de inconstante y de necio
se borrará la memoria
que eternizáis desde aquí,
¿hay condición más liviana,
ya perdido por mi hermana, 375
o ya perdido por mí?


DON PEDRO

¿Qué es aquesto confusiones?

(Sale ROMERO.)

  

ROMERO

Gracias a Dios que te he hallado.


DUQUESA

Prended, hola, ese criado.


ROMERO

Pues porque, por seis doblones 380
¿Qué he recebido?


DUQUESA

Sacalde
la lengua, y no por la boca.


ROMERO

¿Está v. Excelencia loca?
Oiga primero.


DUQUESA

Llevalde.
Sois un deslenguado.


ROMERO

Es mengua, 385
que de mi sangre he heredado,
pero si soy deslenguado,
claro está que estoy sin lengua.
No me la saquen, señora,
que hablaré por el cogote. 390


DUQUESA

Llevalde y dalde un garrote.


ROMERO

Mas nonada, acabe ahora.


DUQUESA

Y esté preso en el castillo
ese ingrato castellano.


ROMERO

No es bueno, que esté yo sano 395
y muera de garrotillo.


VITORIA

¿Preso don Pedro?


DUQUESA

Acabad.


DON PEDRO

¿Preso señora?


DUQUESA

Llevalde
preso, pero no dejalde;
¿pero qué es esto? Aguardad. 400

(Sale el DUQUE DE CAPUA,
y el de PLACENCIA, CARLOS y todos.)

  

CARLOS

Señora el rey don Fernando
ha tenido de Castilla
cartas, de que está en Amalfi
don Pedro, y la paz antigua
que con España conserva, 405
a corresponder le obliga
con el gusto de don Juan,
que en Burgos goza la silla.
Para esto me ha mandado
prenderle, y si sois servida 410
lo pondré en ejecución.


DON PEDRO

Siguiéronme mis desdichas,
yo vine huyendo de España,
y parece cosa indigna
de la clemencia de un rey, 415
prender a quien dél se fía.


DUQUESA

Pues don Pedro, ¿en qué le ofende?


CARLOS

Recélase de que aspira
a la sucesión del Reino,
y hay en fe desto quien diga, 420
que le ampara Ingalaterra;
para lo cual necesita,
que con su prisión se atajen
novedades y mentiras.
Esto es lo que solo intenta 425
el Rey, que tan cuerdo mira
lo que está también a todos.


DUQUESA

Menos, Conde, a Margarita,
si le prendéis, dadme muerte.

  

CARLOS

Ya yo sé señora mía, 430
que méritos de don Pedro
gusto y libertad os quitan;
ejecutor de mi Rey
soy yo, mas reconocida
la amistad que con él tuve, 435
a aconsejaros me obliga
el remedio de los dos.

DUQUESA

¿Y será?


CARLOS

Que se redima
la vejación, con que os dé
la mano de esposo, y viva 440
él seguro, vos contenta,
dando principio a sus dichas,
que yo alcanzaré del Rey
la paz que enojado os quita.


DUQUESA

A consejos tan discretos, 445
solo la admiración diga
alabanzas, siempre cortas,
mientras no son infinitas.
Dadme don Pedro la mano.


DON PEDRO

Vos sois dueño de mi vida. 450


CARLOS

Y vos hermosa Vitoria,
cuyo amor el alma mía
ha servido de maestro,
cuyos celos sutilizan
mi cortedad, si admitís 455
una voluntad sencilla,
dadme la mano y licencia
que por esposa os admita.


VITORIA

Carlos, yo soy vuestra esposa.


ROMERO

Y yo quien fue destas dichas 460
causa, señor, por callarlas,
suspensión de la paliza,
y del garrote pretendo.


DUQUESA

Yo os doy desde hoy de por vida
el doblón.


ROMERO

¿Libre de palos?


DUQUESA

Sí. 465


ROMERO

Más que una abada vivas.


DUQUE DE CAPUA

Nosotros gracias os damos,
señora, por ver cumplidas
también vuestras esperanzas.


DON PEDRO

Mientras todos solenizan 470
celos que discretos son,
amor que haces maravillas
dad ánimo a vuestro Tirso
para que despacio os sirva.