Al borde de la tumba (Melodías íntimas)

Melodías íntimas de Manuel del Palacio
Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.

AL BORDE DE LA TUMBA.Editar

(Imitación del portugués.)


Pequé, Señor, mas no porque he pecado
De vuestra alta clemencia me despido,
Que cuanto más hubiere delinquido
Os tengo á perdonar más empeñado.

Si verme pecador os ha indignado
Cederéis al mirarme arrepentido;
La misma culpa con que os he ofendido
Os tiene á la indulgencia preparado.

Cuando vuelve al redil de sus amores
Una oveja perdida y recobrada,
En júbilo se inundan los pastores;

Yo soy, Señor, oveja descarriada;
Mirad, Pastor divino, mis dolores,
Y recobradme al fin de la jornada.


Madrid, 1859.