A un ingenio de estos tiempos

​A un ingenio de estos tiempos​ de Rafael María Baralt


 Soy incapaz, Ernesto, de engañarte:
 adoro la verdad, que el bien inspira,
 y contra el vicio de falaz mentira
 hay en mi corazón firme baluarte.
 

 Ernesto, Ernesto, el corazón me parte
 tu inútil afanar: rompe la lira
 de tus cuerdas flojas «tu razón delira;
 te falta inspiración; no tiene arte.»
 

 Pero sírvate al menos de consuelo
 que, si ascender no puedes la escabrosa
 cumbre del Pindo en tu cansado vuelo,
 

 tienes en tus escritos una cosa
 mira si de franqueza soy modelo,
 peor aún que tus versos... y es tu prosa.