A la Santa Cruz (2)

A la Santa Cruz de Rafael María Baralt


 Suplicio fuiste en que a morir de horrenda
 muerte afrentosa y con valor profundo
 el hombre a sus esclavos, iracundo,
 en su justicia condenó tremenda.
 

 Purificada por Jesús, ofrenda
 de amor y cultos te consagra el mundo;
 y hallan en ti consuelo el moribundo,
 el justo premio, el pecador enmienda.
 

 ¿Por qué trocados tu baldón en gloria,
 en dulce libertad tu servidumbre,
 en santo libro tu infernal historia?
 

 Porque el Venido de la excelsa cumbre
 dejó en tus brazos su feliz memoria,
 y de su empírea majestad vislumbre.


Nota de WSEditar

Se trata de otra versión del soneto A la Santa Cruz (1)