A Dios por razón de estado: 061

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A Dios por razón de estado Pedro Calderón de la Barca


(Sale LA SINAGOGA a lo judío y SAN PABLO a lo romano.)
SINAGOGA:

Aunque el Centurión me asombre,
diciendo con voz severa:
«Verdaderamente era
hijo de Dios este hombre»;
y aunque por su rey le nombre,
después de hazañas tan feas,
un ladrón y en las ideas
de su mortal frenesí
diga: «Acuérdate de mí
cuando en tu reino te veas.»
Aunque la naturaleza
haga el estreno que admiro,
cuando al último suspiro
le ve inclinar la cabeza,
cubriéndose de tristeza
uno y otro luminar,
ni le he de creer ni he de dar
a partido mi rencor,
pues muerto ha de ser mayor
contra cuantos promulgar
su Ley intentan; y así,
Pablo, pues de ti me fío,
toma este decreto mío.
 (Dásele.)
Parte a Damasco, que allí
crédito haber dado oí
sus bárbaros moradores
a los extraños errores
de aquella ley, que infestando
el orbe van publicando
cuatro humildes pescadores.


A Dios por razón de estado de Calderón

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