¡Ea!, aprisa subamos de la vida

​¡Ea!, aprisa subamos de la vida​ de Rosalía de Castro
Nota: Poema publicado en el libro En las orillas del Sar (1909).


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¡Ea!, ¡aprisa subamos de la vida
La cada vez más empinada cuesta!
Empújame dolor, y hálleme luego
En su cima fantástica y desierta.

No, ni amante, ni amigo,
Allí podrá seguirme;
¡Avancemos!... ¡Yo ansio de la muerte
La soledad terrible!

Mas ¿para qué subir?; fatiga inútil
Cuando es la vida fatigosa llama,
Y podemos, ¡poder desventurado!,
Con un soplo levísimo apagarla.

Ruge a mis pies el mar, ¡soberbia tumba!
La onda encrespada estréllase imponente

Contra la roca, y triste muere el día
Como en el hombre la esperanza muere.

¡Morir!; esto es lo cierto;
Y todo lo demás mentira y humo;
Y del abismo inmenso,
Un cuerpo sepultóse en lo profundo.

Lo que encontró después posible y cierto
El suicida infeliz, ¿quién lo adivina?
¡Dichoso aquel que espera
Tras de esta vida hallarse en mejor vida!