Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.
TETLEPANQUETZAL


Monarca de Tlacópam! no perdido
Quede tu nombre que esplendente brilla
De Anáhuac en los fastos, sin mancilla;
Salve tu gloria el implacable olvido.

Los hados fieros, por tu mal, vencido
Te dieron al soldado de Castilla;
Mas nada importa; sucumbir no humilla
Cual cae el roble por el rayo herido.

Al ver el suelo de la patria hollado,
Latió tu noble corazón ardiente
Y al combate corriste denodado.

Ciñó el martirio tu radiosa frente
Y tu nombre inmortal quedó grabado
De México en la historia refulgente.