Las tres musas últimas castellanas (Sonetos 1 al 25)

Índice(no listados originalmente)

A Belisario

A la brevedad de la vida

Muestra lo que es una mujer despreciada

Soneto a la muerte

A Lísida, pidiéndole unas flores que tenía en la mano, y persuadiéndola imite a una fuente

*****

A Lisis, presentándole un perro, que había quitado un cordero de los mismos dientes del lobo

A Aminta, que imite el sol en dejarle consuelo cuando se ausenta

A una fuente en que salió a mirarse Lísida

Con ejemplo del invierno imagina Sistra admitido su fuego del yelo de Lisi

Con la comparación de dos toros celosos, pide a Lisi no se admire del sentimiento de sus celos

*****

Culpa a Flor injusta en el premio de su favor con el ejemplo de una vaca pretendida en el soto: es imitación de Virgilio en las Geórgicas

Aconseja al Amor que para vencer el desdén de Lisis, deje las flechas comunes, y tome las con que hirió a Júpiter, para que se enamorase de Europa

Con el ejemplo del fuego enseña a Alexi pastor, cómo se ha de resistir al amor en su principio

Dice, que como el labrador teme el agua cuando viene con truenos, habiéndola deseado, así es la vista de su pastora

Significa el mal que entra al alma por los ojos con la fábula de Acteón

*****

Dice, que como el Nilo guarda su origen, encubrió también el de su amor la causa y crece así también su llanto con el fuego que le abrasa

Con la propiedad del Guadiana, de quien dice Plinio, saepius nasci gaudet, compara la disimulación de sus lágrimas

Habiendo llamado a su zagala Aurora, pide a la del cielo, que se detenga para ver en alto el retrato de su misma zagala

A Fili, que suelto el cabello lloraba ausencias de su pastor

A Lisi, que su cabello rubio tenía sembrados claveles carmesíes por el cuello

*****

Ausente se lamenta mirando la fuente, donde solía mirarse su pastora

A una fuente donde solía llorar los desdenes de Fili

Compara a la hiedra su amor, que causa parecidos efectos, adornando el árbol por donde sube y destruyéndole

Dice, que el sol templa la nieve de los alpes, y los ojos de Lisi no templan el hielo de sus desdenes

A una dama hermosa, y tiradora de vuelo, que mató un águila con un tiro