La lengua cunza de los naturales de Atacama

LA

LENGUA CUNZA

DE LOS

NATURALES DE ATACAMA

POR

FRANCISCO J. SAN-ROMAN


(Articulo publicado en la entrega 5. de la "Revista de la Dirección de Obras Públicas," Sección de Minas y Geografia)




SANTIAGO DE CHILE

IMPRENTA GUTENBERG

38—Calle del Estado—38


1890

LA LENGUA CUNZA
DE LOS
NATURALES DE ATACAMA
POR FRANCISCO J. SAN ROMÁN

Dentro de la zona que actualmente lleva el nombre de Atacama, la raza aboríjene de ese suelo no ha ocupado de ella sino la corta extensión correspondiente á la cuenca hidrográfica que yace entre la cordillera real de los Andes donde se levanta como cumbre culminante el esbelto Licancaur, y la que corre como ante-cordillera de la misma á unos 47 minutos en longitud más al oeste, con su altura dominante en la cima del Químal: siendo por el norte el dorso anticlinal que la divide del río Salado, afluente del Loa, y por el sur más ó menos el paralelo del Púlar, los límites que la encierran por sus extremidades.

Se ha hablado la lengua cunza de los atacameños en el valle del Loa, pero es evidente que no era esta la lengua nativa de sus moradores sino más bien el aimara.

Así circunscrita, la extensión territorial ocupada por la raza cunza ó atacameña, parece corresponder estrictamente a los contornos naturales que determinan la hoya hidrográfica del gran salar de Atacama.

Y en efecto, del lado del Loa, ni la tradición, ni los nombres de lugares geográficos aseveran lo contrario, y en cuanto al extremo opuesto, desde el Llullaiyaco, agua engañosa, hasta Copayapu (Copiapó), abundante en turquesas, las etimologías del quichua confirman el hecho de no haberse extendido por allí la lengua de los naturales de Atacama.

Así mismo, salvando el límite accidental, la raza changa parece haber dominado exclusivamente hasta el oceano, y al oriente de los Andes, los naturales hablan hasta hoy el aimará ó el quichua, desconociendo en absoluto las voces del cunza.

D'Orbigny da cuenta de la existencia de una lengua extraña en el territorio de Atacama, pero ignorando su limitación geográfica la supone extendida hasta Tarapacá.

Tschudi fué el primero que dió algunas noticias sobre el idioma atacameño, debiéndose á él mismo la ingeniosa teoría de que estos indios forman los últimos restos de la poderosa nación que en siglos pasados habitó los valles de los Calchaquies. Y según el testimonio de Garcilazo, opusieron tenaz resistencia á los Incas conquistadores.

Un comerciante llamado Moore publicó un pequeño vocabulario de que tuvo conocimiento el Congreso de Americanistas.

Don Luis Darapsky, tan contraído á este género de estudios y á cuya erudición he sometido los apuntes que ahora doy á luz, ha tenido la bondad de escribirme lo siguiente:

«..... Pero nunca antes se han conocido los elementos gramaticales de tan interesante lengua, como Ud. los expone por primera vez. No cabe duda que el cunza pertenece á la misma rama de que han nacido el aimará, puquina, canqui, quichua y diversos idiomas más del Perú y Bolivia. Pero entre todos ellos es el más austral, más aislado y bajo muchos aspectos más interesante. El mundo científico europeo sabrá agradecer á Ud. el adelanto hecho por Ud. en el escabroso camino de la etnografía americana.»

El Dr. Philippi, que la constató en su propio suelo, cree que pudo extenderse hasta Calama.

Entre los changos no se conserva vestigio de lengua indíjena alguna, ni dan ellos razon ni noticia respecto de los arribanos de Atacama, pero entre estos hay tradicción de que sus antepasados no hicieron buenas amistades con los habitantes de abajo.

Y aún más, algunos de los pocos indios cunzas que conservan restos de su antigua lengua, muy ancianos todos ellos y que no han trasmitido su uso á la actual generación, dando á la voz chango una inteligencia que se traduce, según sus explicaciones, en desprecio y malevolencia hacia las razas de la costa marítima.

La lengua atacameña va desapareciendo y perdiéndose en el olvido, y tan pronto como hayan expirado los poquísimos octogenarios que aún conservan su uso y de quienes de viva voz he obtenido las nociones que voy á dejar consignadas, no quedará de ella el menor vestigio.

En el curso de mis explicaciones andinas, desde las pampas australes de la Patagonia hasta la altura de la altiplanicie boliviana, el interés de descubrir la etimología de los nombres geográficos me había familiarizado con las voces más comunes del araucano, del quichua, del aimará y aún del guaraní que en el Paraguay tanto interés despiertan por la belleza de las imágenes que envuelven y su apropiada aplicación á los objetos que definen.

Con tal sistema de observación, el viajero se apercibe fácilmente de su entrada ó paso de un teritorio á otro ocupados por distintas razas ó donde se habla distinto idioma, con sólo la indagación del orígen etimológico de los nombres geográficos.

Al tocar los contornos de la altiplanicie de Atacama, avanzando hacia ella desde Copiapó, ya sea entrando por el norte ó abordándola por el lado argentino ó boliviano, los nombres de montañas que terminan en el collo aimará, el orko quichua ó el lemu ó huincul de los araucanos, se cambia por la terminación cáur.

El agua ha pasado de unu, yaco, co á ser puri, y las gentes ya no son haque, runa, che, sino sima.

¿Pero de dónde viene la palabra y qué quiere decir cunza?

No parecia ser el nombre de la tribu ni el del país de su nacionalidad, y desistiendo ya de descubrirlo, aconteció que con motivo de averiguar sus pronombres posesivos, tuve ocasión de comprender que la invariable contestación cunza que antes daban al ser interrogados acompañando la voz con un movimiento de los brazos mostrándose así mismos, era simplemente el posesivo plural nuestro.

Careciendo pues de una voz, así como los araucanos tienen su dungu, para designar el nombre de su lengua ó tribu, responden lengua cunza, es decir, nuestra legua.

Sin comprender estas circunstancias, se les ha dado á los aborígenes y á su lengua el nombre de cunza.

El oríjen de la palabra Atacama con que los mismos naturales designan hoy á su pueblo cabecera, no ha podido ser descubierto, ni recuerdan ellos voz alguna con que lo designaran sus antepasados.

De lícan, pais ó pueblo y del verbo sájnema, ir, los cunzas hacen: acca lícan sájnema: yo voy al pueblo; pero refiriéndose los indios arribanos de más á la cordillera, como los de Peine y Toconao, más particularmente á la cabecera del país, decían acca tch-cámar sájnema, es decir, yo voy á Atchcámar.

¿Será mucho violentar las teorías etimológicas si se supone que los españoles principiaron por pronunciar en vez de atch-cámar, atcámar y por fin Atacama?

Cuando nos proponíamos, en el interés de salvar los últimos restos de esta lengua, buscar los medios más discretos posibles para no alarmar la porfiada reserva y recelosa cautela con que los naturales ocultan sus tradiciones y esquivan toda ocasión de ser interrogados, se presentó la feliz oportunidad de estar por entónces ejerciendo el curato de Atacama un ilustrado y estudioso sacerdote, presbítero C. Maglio que se dedicó con interés al mismo objeto, pudiendo él vencer más fácilmente las resistencias de los indíjenas.

Con esto y con nuestras propias indagaciones en el mismo Atacama, pero con mejor éxito en los caseríos de Toconao, Cámar, Peine y Tilomonte, vamos á esponer lo poco conseguido.

i. Artículos y género de los nombres
El ya, ia; la..... cotch
Del uisayá; de la cotchayá
Al isimayá; á la icotchayá

Para la formación del plural parece que no hay diferencia de géneros:

Los, las cola
De los, de las cotchayá
Á los, á las icotchayá
En la dificultad de descubrir alguna regla para la averiguación del género en los nombres, no ha sido posible encontrar ejemplo para todos los casos, pero según cree el señor Maglio la formación del plural no distingue géneros y se forma añadiendo cota.
Ej.: sima, hombre; sima-cota, hombres.
liq-cau, mujer; lígcan cota, mujeres.
qquepe, ojo; qquepe-cota, ojos.

Con un adjetivo numeral el nombre no toma la terminación cota del plural.

Ej.: sema, uno; ppoya, dos.
ttanzi, hay.
sima sema ttanzi, hay un hombre.
sima ppoya ttanzi, hay dos hombres.

No se descubre el artículo indefinido un, uno. Dicen por ejemplo: un hombre, sima núnar, siendo el significado de núnar, aislado, solitario.

El artículo se pospone á los nombres:

Simáya el hombre.
Siláya el llama.

Al artículo el dan dos inflexiones de voz que á veces suena y en otras ía, lo que también observó Maglio, quien cree que la segunda voz tiene por objeto suavizar la pronunciación de algunas terminaciones demasiado fuertes, como en liq-cau que hace líq-cávia.

También combinan ambos vocablos y los separan precediéndolos y posponiéndolos á los nombres, por ejemplo: i-sima-ya, ó bien iyasima, el hombre.

No ha sido posible encontrar la aplicación que se hace del artículo femenino cotch, pero se descubre que usaban de preferencia los demostrativos:

cotch-líqcau aquella muger
cotch-símaya aquel hombre
anta líqcan esta muger
anta-simaya este hombre
2. Adjetivos

Parece que el cunza tenía muy pocos adjetivos, sobre todo calificativos, y en cuanto al género y número son invariables, á lo menos en cuanto ha sido posible averiguarlo. Ejemplo:

Ninchies hermoso, lindo
Sima-ninchies hombre hermoso
Líq-can ninchies muger hermosa
Ninchies sima cota hombres hermosos
Minchies líqcancota mugeres hermosas

Como indicativos aparecen éstos, invariables también,

anta, este; cachi, aquel

También:

ayá, este; iyá, ese
iyáre ....................... aquel

Los posesivos son:

acsa, mío; chienza, tuyo
cunza, nuestro; chinzaya, vuestro;
isa .......................... suyo (de él)
isaya......................... de ellos

Pero Maglio encontró que los indios del pueblo de Atacama usaban además otra manera de indicar la posesión introduciendo en la terminación la partícula ía. Así:

tic-han, padre, declinan como sigue:
c'tic hania, mi padre
s'tic hannia, tu padre
ai tic hanta, su padre (de él)
(cunza) cun tic hannia, nuestro padre
(chienza) chin tic hannia, vuestro padre
(ícocha) c'tic hania, el padre de ellos,
lócjma, perro
c'locjmaia, mi perro
s'locjmaia, tu perro
ai locjmaia, su perro
cun locjmaia, nuestro perro
chin locjmaia, vuestro perro.
c'locjmaia, el perro de ellos.

Es curioso que en cuanto a los adjetivos numerales, resulte que los cunzas tuvieran mejor conocimiento del sistema decimal que sus vecinos y con las mismas reglas del método numeral europeo.

sema uno
ppoya dos
ppálama tres
chchalpa cuatro
mutsisma cinco
mítchala seis
chchóya siete
chchólama ocho
tecára nueve
suchi diez
suchita sema once
suchita ppoya doce
suchita ppálama trece
................... ......
suchita suchi veinte
suchita ppálama treinta
................... ......
suchita tecára noventa

Para intercalar las un des de veinte á treinta, etc.:

suchita suchi sema veintiuno
suchita suchi ppoya veintidós
....................... .........
suchita ppálama ppálama treinta y dos
......................... ...............
suchita chchalpa tecára cuarenta y nueve
........................ .............
aras sema cien
aras sema sema ciento uno
aras ppoya doscientos
aras suchi mil.
3.—Sustantivos

Podemos dar á los filólogos un pequeño vocabulario que servirá lo bastante para establecer comparaciones de interés con las lenguas vecinas ú otras.

PERSONAS Y OBJETOS
hombre sima
mujer líqcan
gente contí
niño páuna
padre tú-han
madre pat-ta
hijo pahní
nieto cahman
hermano zahli

Los femeninos se forman agregando liq-can.

hija pahní líq-can
hermana zahli líqcan
etc. etc.
casa tturi
rancho tturitka
cama kritte
poncho áksu
camisa álmiya
sol cáppin
luna cáhmor
tierra hôiri
estrella áhlar
lucero áhlar cappin
agua puri
viento (sonido indefinible) khûro
nube, niebla molte
lluvia zaire
río vác-ka
campo, pampas túlva
suelo, médano hóiri
cerro, montaña cáur
piedra cáichi
AVES
avestrúz choraca
parina sólor
pato chópar
perdiz cólan
águila vittí
lechuza cósco

Para los polluelos de los pájaros usan la voz pani, así: parina chica, sólor paní, y para las aves acuáticas usan como genérico bícotar.

CUADRÚPEDOS
llama silar
león kúhri
zorro tchápur
vicuña tétir
guanaco tsámbo
vizcacha áitzir
ratón kílli
Á los pequeñuelos de estos animales posponen también la voz pani: cachorro del león kúhri pani; y á las hembras les agregan así mismo la palabra quíbur: leona, kúhri quíbur; zorra, tchápur quiquibur.
PLANTAS
brea túri
cachiyuyo kélas
algarrobo yáli
4.—Pronombres
PERSONALES
acca yo
tchema
ía, cáchir él
cunna nosotros
chime vosotros
cota ícota ellos

La primera persona la suavizan en ciertos casos pronunciando ácsa, ácsia.

No hay terminaciones femeninas para estos pronombres.

DEMOSTRATIVOS
antar este
cachir aquel

En Toconao, sin embargo, un antigo maestro de escuela boliviano cree que también usan:

ayá este
iyá ese
iyáre aquel
POSESIVOS
ájsaya (la j' como ch alemana) mío
chénsaya tuyo
isáya suyo
Estas pequeñas diferencias en el singular, con lo que antes queda espuesto, resulta de vaguedad en la pronunciación de acsa como más enérgicamente dicen en Atacama y ajsa como pronuncian los arribanos de Peine y Toconao, agregando también, para mayor suavidad ó dulzura la terminación ya.
RELATIVOS É INTERROGATIVOS
ítie, itiquiá quien
itquiquiá cuyo
entiquiá donde
entelaquiá por donde
entpaquiá para donde
aiquiá aquí
catquiá alli
5.—Adverbios


leyá lejos
aispuriá cerca
cogciá atrás
zalpáia adelante
arriba
váquil abajo
capípas á la izquierda
conipas á la derecha
pinchcó cuando
anú hoy
táipo mañana
ené pasado mañana
hâbá (h aspirada) ayer
aba-hâbá antes de ayer
etincpiáre entónces
ianinquiáre siempre

En algunos adverbios de tiempo como tarde, temprano y otros, las divergencias entre unos y otros indios no nos han permitido deducir nada con alguna certidumbre. En Socaire dicen: sinca, nada; itchpur, poco; hónar, mucho; picum, pronto; keleyá, lejos; túcuba, cerca, cócof, atrás.

Para asegurarnos de la fidelidad ó grado de confianza con que era prudente aceptar estas voces para darlas bajo la necesaria garantía de verdad á los filólogos, he procurado probarlas con averiguaciones diversas.

Así, por ejemplo, pudimos descubrir que los indios de Socaire nos decian por los hombres que vivían en los pueblos de abajo sima cota vaquit, comprobándose así el adverbio vaquit, abajo, que nos habían dado en Toconao.

Interrogándolos sobre situación de lugares, contestaban siempre muy de acuerdo para los que estaban lejos ó cerca, con leyá y aispuriá, y respecto de las direcciones sus únicas espresiones para orientarse eran las de derecha ó izquierda, conípas, capípas y de adelante atrás, zalpáia, coqciá.

OTRAS ESPRESIONES
hâtur calor
tsérar frio
válchar malo
cayáhia bueno
ichicai chico
cáppur grande
áccanu no
yquiare
tárar blanco
nátchi negro
cinjai triste
coyájne contento
chorístur, tchorjmar hambre
tarajche sed
6.—Verbos

Parece que los tiempos se reducen sólo á tres: presente, pasado y futuro.

Las terminaciones de las distintas personas parecen invariables, y para distinguirlas entre sí, además del pronombre, hacían preceder el verbo de un prefijo que variaba con las personas.

Hay además un futuro que indica como la obligación de hacer una cosa.

Acca que olc-haus, yo no he de comer.

Acca que yocons, yo he de hablar.

Como especie de auxiliares, sólo se descubre una combinación que hacen de los pronombres personales con la terminación ya ó ia para el verbo ser, y con la terminación ttanzi para el verbo auxiliar haber.

Ser:
acca-ya yo soy
chema-ya tú eres
íaya él es
cima-ya nosotros somos
........... ..............
ícota-ya ellos son
Haber ó tener:
acca ttanzi yo he ó tengo
chema ttanzi tú has ó tienes
ía ttanzi él ha ó tiene
cuna ttanzi nosotros tenemos
ícot-ttanzi ellos tienen

Podemos decir algo sobre las conjugaciones.

Los infinitivos, por lo general, terminan en tur.

Ohlm-tur, comer
acca q' ohlma yo como
chema q' ohlma tú comes
ía q' ohlma él come
cuna cun ohlma nosotros comemos
chime chin ohlma vosotros coméis
ícot et' ohlma ellos comen
Yocon-tur, hablar
acca q' yoconama yo hablo
chema q' yoconama
ía q' yoconama
cuna cun yoconama
chime chin yoconama
cota et' yoconama
Mini-tur, ver
acca q' minijma yo veo
chema se minijma tú ves
.................... ......

Tal es la conjugación de los verbos en el tiempo presente, agregando, como se ve, la terminación invariable ma que reemplaza al tur del infinitivo.

Pasado:
acca q' yocona yo he hablado
chema se yócona tú has hablado
ya s' yócona él ha hablado
cuna cun yócona
chime chin yócona
cota et' yócona
En otros verbos, como
colc' tur caer
lan' tur andar
ccara' tur cortar
múlsin' tur morir
cjara' tur quebrar
hacen en el mismo tiempo:
acca q' coljmi yo he caído
acca q' cjara yo he quebrado
acca q' ccara yo he cortado

Lo que demuestra que no hay una terminación fija para este tiempo.

FUTURO
acca q' yóconolo yo hablaré
chema se yóconolo tú hablarás
ya yóconolo él hablará
cuna cun yóconolo nosotros hablaremos
chime chin yóconolo vosotros hablaréis
cota et yóconolo ellos hablarán
Así se conjugan:
acca q' ololo yo comeré
acca q' mínjolo yo veré
acca q' cólcolo, yo caeré
acca q' lánolo, yo andaré
acca q” ccáralo, yo quebraré
acca q' cjárado, yo cortaré
FUTURO IMPERATIVO CON AFIRMACIÓN
acca p' yócons, yo he de hablar
chema se yócons, tú has de hablar
ya yócons, él ha de hablar
cuna cun yócons, nosotros hemos de hablar
chúme chin yócons, vosotros habeis de hablar
cota et' yócons, ellos han de hablar,
y para los demás verbos:
acca q' olc, yo he de comer
acca q minisc yo he de ver
acca q' lans, yo he de andar
acca q' ccoles, yo he de caer
acca q' ccarals, yo he de quebrar
acca q' cjarals, yo he de cortar

El otro futuro con negación que citamos al principio:

acca q' olc-haus, yo no he de comer
chema se olc-haus, tú no has de comer
ya olc-haus, él no ha de comer
cuna cun olc-haus, nosostros no hemos de comer.
chime chin olc-haus, vosotros no habeis de comer
icota et' olc-haus, ellos no han de comer
Y para los otros:
acca q' yócons-hans, yo no he de hablar
acca q' mininje-hans, yo no he de ver
acca q' lanch-hans, yo no he de andar
acca q' ccol-hans, yo no he de caer.

No prodigan el uso de los auxiliares y abrevian los cunzas todo lo que pueden.

Por ejemplo, yo tengo sed, dicen simplemente acc tarájche; él es bueno, ía cayáhia; el niño es malo, pauna válchar.

Suprimen tambien con la primera persona: yo bebo agua, dicen simplemente, puri haîtama, siendo beber haîtur.

No hemos podido descubrir una voz para la divinidad, y nada indica que tuvieran idea de un genio del bien ni del mal.

El pachacamac de los quichuas les era desconocido.

Las voces y palabras de sus vecinos y aun cuando éstas hayan sido aplicadas á lugares de su propia tierra, les son enteramente desconocidas.

Así, nada sabían del significado del Llullaiyaco, compuesto, como dejamos dicho, del quichua y aimará llulla, mentira, y del araucano: yaco, á su vez compuesto de ya ó lla, tibio y co, agua. Pero si los araucanos no pudieron llegar hasta allí, puede derivar esta segunda voz del aimará yacca, orines.

En el centro de su región cordillerana hay el lugarejo de Sóncor, cuyo significado, corazón, en aimará, ignoraban completamente los cunzas lugareños.

Pero, al contrario, tratándose de los nombres que llevan voces de su propia lengua y que no han sido desfigurados ó corrompidos, siempre dan razón de su significado.

Así el esbelto y altísimo Lincancáur que se levanta aislado desde su base con irreprochable forma geométrica como una pirámide de Egipto, quiere decir la montaña del pais.

Purilarí, rio de aguas rojas á causa de las arcillas ferruginosas que las impregnan de ese color, consta de puri, agua, y lari, sangre.

Estos ejemplos demuestran también, el carácter de aglutinación que corresponde al cunza en alto grado.

Por último, como comprobación de la ninguna relación de la lengua cunza con las de sus vecinos, compararemos, de entre las palabras mas usuales:

AIMARÁ QUICHUA ARAUCANO CUNZA
Agua Oma únú co puri
Hombre haque runa che sima
Mujer marmi huarmi domo liqcau
Cerro collo orko lemu caur
Casa uta gasta ruca tturi

Así mismo en los adjetivos, verbos y demás partes de la oración las comparaciones no dan indicio de derivaciones ni relación alguna entre las diferentes lenguas.

Sin tiempo disponible ni preparación bastante para estudiar la onología de la lengua de los atacameños, no me sería fácil fundar las razones de la ortografía usada.

Me ha parecido que la j expresaba mejor los sonidos aspirados que la ch alemana, prefiriendo escribir, por ejemplo, sajnema más bien que sachnema.

Tiene el cunza aspiraciones fuertísimas seguidas de una notable prolongación de la vocal, lo que usan para ciertas voces imitativas de la naturaleza, y para este caso hemos adoptado la h aspirada, el acento circunflejo, y la k como fuerte sonido de paladar; así por ejemplo escribo khûro, viento, aunque es de un efecto fonético imposible por cierto, de escribir.

Cuando no precede el sonido de la k, la aspiración es suave, como en hôiri, tierra, suelo; hâtá, ayer.

Usan mucho las dobles consonantes y las pronuncian mas fuertes y separadas que los italianos como kritte, cama, cappin, sol, acca, yo, que pronuncian krit-te, cap-pin, ac-ca.

Es necesario hacer diferencia entre el sonido de la c y la k reservando esta última consonante para las voces muy fuertes, siendo así muy notable la diferencia de pronunciación entre aksu, abrigo, poncho y vacca, río.

También hay sonidos especialísimos que no se vertirían ni con cc ni con kk, como sucede en mujer, que pronuncian con cierta ternura que desdice de la ruda aspereza de la lengua y que puede escribirse liqcau.

Es seguro que estos breves é incoherentes apuntes, sobre ser lo primero que con interés y algún cuidado se ha escrito acerca de la lengua de los naturales de la altiplanicie atacameña, será también lo último, en razón de haber ya espirado los dos ancianos que en Cámar y Toconao lo conservaban sin haber trasmitido á sus descendientes sino muy incompletas nociones.

En el pueblo cabecera de San Pedro de Atacama está casi total mente extinguida.


Francisco J. San Román.