La colina y el arroyo

Nuevas fábulas
La colina y el arroyo

de Felipe Jacinto Sala



La colina su cumbre
levanta ufana;
y el susurrante arroyo,
de frescas aguas,
circundándola alegre,
besa su falda.
-«Colinita risueña,
»¿por qué tan varia:
»con unos tan agreste,
»con otros blanda?
»¿Qué vale ese atrevido
»que tanto alcanza,
»que en amoroso arrullo
»contigo enlaza?
»¿No es preferencia injusta
»darle esas anchas?»-
-«Necio, ¿no ves que tiene
»brazos de plata?»-





¡Señor: hasta las peñas
interesadas!