Jerez y Borgoña
de José Zorrilla
último tomo de las Poesías.

Wals coreado

Música del Maestro Iradier


Venid y enterremos los viejos pesares
debajo la alfombra, y entremos después
bailando sobre ella sin cuitas vulgares,
cual gente que lleva la vida en los pies.

Si acaso sin fuerzas el frío os mantiene,
Jerez y Borgoña calor nos darán;
bebamos, cantemos, que el alba se viene,
y es corta la noche según nos la dan.

¡Jerez y Borgoña!, con estos aliados
que venga si quiere rastrero el dolor.
¿Qué pueden con ellos los ojos turbados
mirar que no sea contento y amor?

La falsa careta que cubre el semblante,
que turban los celos o alegra el placer,
la tierna mirada, la lumbre brillante
que radian los ojos no puede esconder.

Si dar con un rostro nos es imposible,
los ojos al menos huir no podrán;
¡bebamos, cantemos?, que al fin es creíble
que en noche tan larga milagros se harán.

¡Jerez y Borgoña!, con estos aliados
no hay miedo a engañoso disfraz ni color.
¿Qué pueden con ellos los ojos turbados
hallar que no sea contento y amor?

Las bellas visiones que vagan errantes,
que todas parecen la nuestra al pasar,
harán que olvidados al fin los semblantes
podamos a cuenta cualquiera tomar,

Si el nuestro se pierde, que vaya en buen hora.
¡Por Dios que la noche no se ha de perder!
¡Bebamos, cantemos! ¿Quién hoy se enamora,
por bello que sea, del rostro de ayer?

¡Jerez y Borgoña!, con estos aliados
no importa semblante, disfraz ni color.
¿Qué pueden con ellos los ojos turbados
mirar que no sea contento y amor?


FIN