Hero y Leandro (Campoamor)

Hero y Leandro
de Ramón de Campoamor


    A Hero Leandro adoraba,
    y, por verla, enamorado
    el Helesponto cruzaba
    todas las noches a nado.

    Y, según la fama cuenta,
    Hero una luz encendía
    que en las noches de tormenta
    de faro al joven servía.

    Una noche a Hero cansada
    de mirar hacia Bizancio,
    rendida, aunque enamorada,
    la hizo dormirse el cansancio.

    Y esto su amor no mancilla,
    pues todas, lo mismo que Hero,
    tienen el cuerpo de arcilla
    aun teniendo el alma de acero.

    Y lo más triste es que, apenas
    la pobre Hero se durmió,
    cuando un aire desde Atenas,
    la luz, soplando, apagó.

    Viendo él la luz apagada,
    sintió aquel olvido tanto,
    que, maldiciendo a su amada,
    abrasó el mar con su llanto.

    Y queriendo, o sin querer,
    de pena se dejo ahogar,
    sin que él pudiese saber
    si le ahogó el llanto o la mar.

    Lo cierto es que al desdichado,
    al rayo del sol primero
    la tormenta le echó, ahogado,
    al pie de la torre de Hero.

    Y cuando muerto le vio,
    Hero, cual Leandro fiel,
    se arrojó al agua y murió
    como él, por él y con él.

    ¡Que ellas, fuertes en amar
    y flacas en resistir,
    si duermen para esperar,
    despiertan para morir!