Figurarme solía un magistrado

Figurarme solía un magistrado
de Mariano Melgar


 Figurarme solía un magistrado   
 que hoy sostuviese a la nación entera:   
 ¡qué luces, qué virtudes no exigiera   
 un empeño tan grande y elevado!   
 

 Sólo el poder de un Dios a tanto grado  
 las prendas de un mortal llevar pudiera;   
 mas ya en nuestras desdichas ¿quién espera   
 un prodigio tan raro y acabado?   
 

 Dije: y «miradlo aquí», contesta ufano,   
 señalándome el gran Vista - Florida,  
 el genio tutelar del pueblo indiano;   
 

 la América no más será oprimida   
 con este Consejero, y el hispano   
 a este patricio deberá la vida.