El lobo herido y la oveja
de Esopo


Un lobo que había sido mordido por unos perros, yacía en el suelo todo malherido. Viendo la imposibilidad de procurarse comida en esa situación, pidió a una oveja que pasaba por allí que le llevara un poco de agua del cercano río.

- Si me traes agua para beber --le dijo--, yo mismo me encargaré de mi comida.

- Si te llevo agua para beber --respondió la oveja--, yo misma asistiré a tu cena.


Moraleja: Prevé siempre el verdadero fondo de las aparentemente inocentes propuestas de los malhechores.