El año de 1793
de Juan Pablo Forner


 Cruje feroz el carro furibundo   
 del implacable Marte, y desquiciada   
 la tierra, en sangre y en sudor bañada,   
 puebla de horror los ámbitos del mundo.   
 

 Impía la Parca con aspecto inmundo,  
 no en los campos de Marte fatigada,   
 destroza en prado y monte, encarnizada,   
 greyes sin fin con ímpetu iracundo.   
 

 Cadáveres son hoy de hombres y brutos   
 cosecha horrenda de la tierra, males  
 con que esta edad su mérito señala.   
 

 Niéganse al hombre hasta los rudos frutos;   
 ¡ay! según lo merecen los mortales,   
 así el cielo, Teodoro, los regala.