El Uruguay - Geografía del país

El Uruguay - Geografía del país
de Octavio Velasco del Real
Publicado en el libro Viaje por la América del Sur, Barcelona, 1892.

Conocía yo, hasta cierto punto, la simpática República del Uruguay por la magnifica instalación que hizo de sus productos y de sus progresos materiales e intelectuales cuando la célebre Exposición de 1889, en París, y recuerdo muy bien la impresión de asombro que me produjo el examen de los numerosos cuadros estadísticos que en libros y tablas proclamaban la maravillosa prosperidad del país al cabo de tantos años de intestinas luchas. Y resulta que; ya que no fuesen rigurosamente exactos todos los datos, la aproximación era lo suficientemente parecida para que deban estimarse como justas las apreciaciones de los mas optimistas preconizadores de las excelentes condiciones económicas de la feliz República.

Es el Uruguay una de las más favorecidas regiones del globo, habiendo en cuenta su situación y su configuración geográficas. Ocupa en la zona templada de la América del Sur, a la izquierda del Plata (entre los 30° 5' y 35° latitud sur y entre los 45° y los 49° 30» longitud oeste, meridiano de Madrid) una faja de forma poligonal rodeada de agua por doquier, excepto en la parte central de la frontera brasileña. La superficie de este polígono se evalúa en 186,920 kilómetros cuadrados, y su perímetro en 1,600, de los cuales 940 están bañados por el mar o por algún caudaloso río.

El Uruguay, llamado también la Banda Oriental, confina al N. y al E. con el Brasil, al SE. y al S. con el Atlántico, al SO. y al O. con el río de la Plata y el río Uruguay, que le separan de la República Argentina.

El territorio ofrece un aspecto encantador; de uno a otro extremo va extendiéndose en ondulaciones, alternando las colinas y las montañas con los valles y llanuras, surcados por numerosos arroyos, ríos y lagos y cubiertos por la más hermosa vegetación, de tal manera, que bien puede asegurarse que en ciertos puntos es la Banda Oriental un vivo trasunto de Suiza.

El clima es suave y salubre, aunque húmedo. Las estaciones son, en rigor, nada más que dos, invierno y verano, no siendo preciso decir que empiezan y acaban precisamente al revés que en nuestro hemisferio. El invierno empieza en julio, y el termómetro no suele bajar nunca más allá de 3o sobre cero. El verano empieza en enero,y es raro que la temperatura exceda de 36°.

La naturaleza se presenta en el Uruguay con caracteres nada exagerados, y si muy regulares, como si no quisiera salirse del justo medio. La montaña, ó quizás estaría mejor dicho la colina, de mayor elevación, a saber, Cuchilla Grande, no se levanta a más de 500 metros sobre el nivel del mar.

Los ríos son numerosísimos, bastando decir que podrían citarse diez y siete verdaderamente importantes: los más caudalosos son el Plata, el Uruguay y el Río Negro. Los dos primeros son limítrofes; pero el último cruza por el centro del país. El Uruguay, que desemboca en el Plata, es navegable para los vapores trasatlánticos hasta Paysandú; pero los buques de menor calado pueden llegar más al N. hasta Salto. Este río, que, sin embargo, no es de los más crecidos de la América del Sur, lleva un caudal de agua como el Ganges y vierte en el Plata 308,000 metros cúbicos de líquido por minuto. Sus orillas, ora aparecen cubiertas de majestuosa vegetación, ora están formadas por altos acantilados que estrechan su cauce, deslizándose entonces impetuosamente por las murallas de roca que le bordean.

El Río Negro nace en el Brasil y desemboca en el Uruguay, corriendo de NE. a O. en un trayecto de 463 kilómetros, de los cuales son navegables 80, para buques de escaso calado. La cuenca del Río Negro ocupa las tres cuartas partes de la extensión total del territorio, y extiéndense en sus orillas vastas extensiones de terreno llano. Los demás ríos, que podríamos llamar de segundo orden, recorren cursos que varían de 150 a 245 kilómetros, y reciben el tributo de más de 1,500 afluentes. Casi todos son navegables en el espacio de algunos kilómetros.

No hay que encarecer las ventajas de un país tan prodigiosamente dotado de regadío. La fertilidad de la Banda Oriental es admirable, en casi todas las provincias o departamentos. Danse allí todas las producciones vegetales propias de los climas templados; pero la principal fuente de riqueza de la república es la ganadería. En este concepto, puede conceptuarse que el Uruguay es para los rebaños una tierra de promisión, sin rival en el mundo entero. En ninguna otra parte, en efecto, puede disfrutar el ganado de tanta agua, de tan ricos pastos, de tantos árboles, colinas y valles en que resguardarse de la intemperie o refugiarse en casos de inundación. Ni puede decirse que en el concepto minero no sea la Banda Oriental un país privilegiado, aunque no en tanta escala como Chile o el Perú. Encuéntranse allí diamantes y oro, piedras preciosas y metales industriales de toda suerte; pero, por ahora, no hay que pensar en su explotación. a cansa del poco desarrollo de las comunicaciones interiores y de la dificultad de los arrastres.

En globo, diremos que es el Uruguay un país eminentemente ganadero. La agricultura está localizada en los tres departamentos de Montevideo, Canelones y Colonia; la metalurgia en el de Minas. Los quince departamentos restantes se dedican casi exclusivamente a la industria pecuaria.


Nota: se han modernizado algunos acentos.