Discurso: 8 de marzo de 2003


<Discursos del Presidente George W. Bush


Buenos días.

Esta ha sido una semana importante en dos frentes de nuestra guerra contra el terror. Primero, las autoridades estadounidenses y paquistaníes capturaron al cerebro de los ataques del 11 de septiembre contra nuestro país, Khalid Shaikh Mohammed. Este en un logro monumental en la ruptura de la red al-Qaida, y consideramos que nos ayudará a evitar futuros actos de terror. Actualmente, estamos trabajando con más de 90 países y hemos lidiado con más de 3,000 terroristas - quienes han sido detenidos, arrestados o que de alguna manera ya no serán un problema para los Estados Unidos.

Segundo, el principal inspector de armas de las Naciones Unidas informó ayer al Consejo de Seguridad sobre sus esfuerzos para verificar el cumplimiento por parte de Saddam Hussein con la Resolución 1441. Esta resolución requiere que Irak plenamente e incondicionalmente se desarme de materiales de armas nucleares, químicas y biológicas, así como de los misiles prohibidos que podrían usarse para propinarlos.

El dictador Iraquí se ha valido de un despliegue público de producir y destruir unos cuantos proyectiles prohibidos. Sin embargo, nuestros servicios de inteligencia muestran que al mismo tiempo que está destruyendo estos cuantos misiles, ha ordenado la producción continua del mismo tipo de misiles. Agentes iraquíes continúan jugando al engaño con inspectores, moviendo materiales sospechados de ser prohibidos a distintos locales cada 12 a 24 horas. Y los científicos en armas en Irak continúan siendo amenazados con represalias en caso de que cooperen en entrevistas con inspectores de la ONU.

Estas no son las acciones de un régimen que está desarmando. Son las acciones de un régimen envuelto en una farsa voluntariosa. Si el régimen iraquí estuviera desarmando, nosotros lo sabríamos, puesto que lo veríamos.

Las armas de Irak serían presentadas a los inspectores y luego destruidas.

Los equipos de inspección no necesitan más tiempo, o más personal - lo único que necesitan es lo que nunca han recibido: la plena cooperación del régimen iraquí. El único desenlace aceptable es el desenlace ya exigido por un voto unánime del Consejo de Seguridad: desarmamiento total.

Saddam Hussein tiene un largo historial de agresión temeraria y crímenes terribles. Posee armas de terror. Proporciona financiamiento y entrenamiento y albergue a terroristas - quienes con gusto desplegarían armas de destrucción masiva contra los Estados Unidos y otros países pacíficos.

Los ataques del 11 de septiembre, 2001 mostraron lo que los enemigos de Estados Unidos lograron hacer con cuatro aviones. No vamos a esperar a ver lo que terroristas o regímenes de terror puedan hacer con armas de destrucción masiva. Estamos decididos a enfrentar amenazas dondequiera que surjan. Y, como último recurso, debemos estar dispuestos a usar fuerza militar. Estamos haciendo todo lo posible para evitar una guerra en Irak. Pero si Saddam Hussain no se desarma pacíficamente, será desarmado por la fuerza.

En todo el mundo, y en cada región de Estados Unidos, la gente de bien está deseando y rezando por la paz. Nuestra meta es la paz - para nuestra Nación, para nuestros amigos y aliados, y para todos los pueblos del Medio Oriente. La gente de bien también debe reconocer que el permitir a un dictador peligroso desafiar al mundo y construir un arsenal para la conquista y el asesinato masivo no tiene nada que ver con la paz: es pura pretensión. La causa de la paz será avanzada sólo cuando los terroristas pierdan un adinerado patrón y protector.. Y cuando el dictador est totalmente y finalmente desarmado.

Gracias por escuchar.



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