Discurso: 5 de junio de 2004

<Discursos del Presidente George W. Bush


Buenos días.

Esta ha sido una semana importante para el futuro de Irak, del Medio Oriente y de la seguridad de Estados Unidos. El martes en Bagdad, el nuevo Primer Ministro de Irak, Iyad Alawi y el Enviado Especial de las Naciones Unidas, Lakhdar Brahimi, anunciaron los miembros del nuevo Gobierno Interino de Irak. El Presidente de Irak es Shaykh Ghazi al-Yawer, un ingeniero del norte de Irak. Habrá también dos Presidentes suplentes, así como un gabinete con 33 miembros.

Este Gobierno Interino refleja un nuevo liderazgo proveniente de una representación amplia de iraquíes. El nuevo gobierno junta hombres y mujeres de distintos antecedentes, que representan la diversidad étnica y religiosa de Irak. Cinco fueron oficiales regionales. seis son mujeres. y todos son patriotas iraquíes, dedicados a forjar un futuro más prometedor para su país.

El nombrar a este nuevo gobierno lleva adelante nuestro plan de cinco pasos para ayudar a Irak a lograr la democracia y la libertad como una nación unida y federal. Nos acerca más a la realización de la esperanza de millones de iraquíes - una nación plenamente soberana, con un gobierno representativo que proteja sus derechos y sirva sus intereses. Nos acerca más a ver un Medio Oriente que conozca las bendiciones de la libertad. Y nos trae más cerca a la derrota de un enemigo implacable que ha matado a miles de inocentes y que todavía amenaza la paz del mundo.

Este nuevo gobierno seguirá el proceso político detallado en la Ley Administrativa de Transición y preparará a Irak para una elección nacional a más tardar en enero del próximo año. Y mientras el enemigo seguirá diseminando la violencia y el temor, nuestra coalición trabajará en plena asociación con el nuevo gobierno Iraquí para proporcionar la seguridad que permitirá que se lleve a cabo esa elección. En esa elección, el pueblo de Irak escogerá una asamblea nacional transicional- el primer cuerpo nacional gobernante libremente electo y verdaderamente representativo en la historia de Irak.

Irak está en el camino hacia la democracia y la libertad, y la comunidad internacional está ayudando a Irak a completar el viaje. Estamos trabajando con gobiernos aliados y con los nuevos líderes de Irak para elaborar una nueva resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que exprese el apoyo internacional para el gobierno interino de Irak, reafirme el compromiso del mundo hacia la seguridad del pueblo iraqu y que inste a otros miembros de las Naciones Unidas a participar en el esfuerzo para crear un Irak libre. Y este mes, estoy viajando a capitales extranjeras y a cumbres internacionales para discutir con líderes mundiales nuestra responsabilidad común de ayudar a lograr que un Irak libre sea todo un éxito.

Ayer estuve en Italia donde me reuní con el Santo Padre. También me reuní con el Primer Ministro Berlusconi, y participé en la conmemoración del sesentavo aniversario de la liberación de Roma. Hoy en Francia, estar con el Presidente Chirac, y el 6 de junio, me uniré con él para conmemorar los desembarcos del Día-D en Normandía. De Francia iré directamente a la Cumbre de los G8 de este año en Sea Island, en el estado de Georgia. Este mes también asistiré a la Cumbre Estados Unidos - Unión Europea en Irlanda, y la Cumbre de OTAN en Turquía. Estas reuniones ofrecen una oportunidad para que los líderes mundiales mostremos nuestra solidaridad con el pueblo de Irak a medida que crean un gobierno libre y democrático.

Los retos de nuestros tiempos van más allá de Irak. La guerra contra el terror se está luchando en muchos frentes, y desde el 11 de septiembre, hemos visto violencia terrorista desde Marruecos hasta Indonesia. Sin embargo el centro de este conflicto continúa siendo el Medio Oriente. Si abandonamos esa región a dictadores y terroristas, será una fuente constante de violencia y alarma - exportando asesinos de cada vez más sofisticación y poder de destrucción. Si esa región crece en democracia, prosperidad y esperanza, el movimiento terrorista perderá sus patrocinadores, perderá sus reclutas, y perderá los motivos de queja enconosos que mantienen a los terroristas activos. Es nuestra labor ganar esta lucha.

Ya llevamos cerca de tres años en esta guerra contra el terror. Hemos enfrentando grandes desafíos y quedan más por delante. No hay tiempo para la impaciencia ni el pesimismo auto-destructivo. Tenemos mucho que hacer, para defender a nuestro país y para el bien de la humanidad. Y si cumplimos con nuestro deber y si nos aferramos a nuestros valores, esta generación le dará al mundo una lección en el poder de la libertad.

Gracias por escuchar.



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