Cuando la alegre y dulce primavera

Cuando la alegre y dulce primavera
de Hernando de Acuña


 Cuando la alegre y dulce primavera   
 a partir sus riquezas comenzaba,   
 y de los verdes campos desterraba   
 aquella estéril sequedad primera,   
 

 un pastor triste y solo en la ribera  
 de Tesín gravemente suspiraba,   
 y vi que en un alto olmo que allí estaba   
 con un hierro escribió de esta manera:   
 

 «Si, de amor libre, por aquí pasare   
 acaso algún pastor, cualquier que fuere, 
 huya de esta ribera y de este llano,   
 

 que, cuanto más sin pena se hallare,   
 si a Silvia la cruel pastora viere,   
 por ella morirá como Silvano».