Atada al mar, Andrómeda lloraba

Atada al mar, Andrómeda lloraba
de Lope de Vega
De Andrómeda
Soneto 86
   
   Atada al mar, Andrómeda lloraba, 
los nácares abriéndose al rocío, 
que en sus conchas cuajado en cristal frío, 
en cándidos aljófares trocaba. 
   Besaba el pie, las peñas ablandaba 
humilde el mar, como pequeño río, 
volviendo el sol la primavera estío, 
parado en su cénit la contemplaba. 
   Los cabellos al viento bullicioso, 
que la cubra con ellos le rogaban, 
ya que testigo fue de iguales dichas, 
   y celosas de ver su cuerpo hermoso, 
las nereidas su fin solicitaban, 
que aún hay quien tenga envidia en las desdichas.